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viernes, 3 de marzo de 2017

Evangelio del Viernes [03.03.2017]


Día litúrgico: Viernes después de Ceniza

Texto del Evangelio (Mt 9,14-15): En aquel tiempo, se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán».

Comentario: Rev. D. Xavier PAGÉS i Castañar (Barcelona, España).

«Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán»

martes, 23 de agosto de 2016

Evangelio del Martes [23.08.2016]

Día litúrgico: Martes XXI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 23,23-26): En aquel tiempo, Jesús dijo: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, del aneto y del comino, y descuidáis lo más importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe! Esto es lo que había que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro están llenos de rapiña y codicia! ¡Fariseo ciego, purifica primero por dentro la copa, para que también por fuera quede pura!».

Comentario: Fr. Austin NORRIS (Mumbai, India).

«Purifica primero por dentro la copa, para que también por fuera quede pura»

viernes, 12 de febrero de 2016

Evangelio del Viernes [12.02.2016]

Día litúrgico: Viernes después de Ceniza


Texto del Evangelio (Mt 9,14-15): En aquel tiempo, se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán».

Comentario: Rev. D. Xavier PAGÉS i Castañar  (Barcelona, España).

«Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán»

jueves, 7 de enero de 2016

Evangelio del Jueves [07.01.2015]

Día litúrgico: 7 de Enero (Feria del tiempo de Navidad)


Texto del Evangelio (Mt 4,12-17.23-25): En aquel tiempo, cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, se retiró a Galilea. Y dejando la ciudad de Nazaret, fue a morar en Cafarnaún, ciudad marítima, en los confines de Zabulón y de Neftalí. Para que se cumpliese lo que dijo Isaías el profeta: «Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino de la mar, de la otra parte del Jordán, Galilea de los gentiles. Pueblo que estaba sentado en tinieblas, vio una gran luz, y a los que moraban en tierra de sombra de muerte les nació una luz».

Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: «Haced penitencia, porque el Reino de los cielos está cerca». Y andaba Jesús rodeando toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos y predicando el Evangelio del Reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia del pueblo. Y corrió su fama por toda Siria, y le trajeron todos los que tenían algún mal, poseídos de varios achaques y dolores, y los endemoniados, y los lunáticos y los paralíticos, y los sanó. Y le fueron siguiendo muchas gentes de Galilea y de Decápolis y de Jerusalén y de Judea, y de la otra ribera del Jordán.

Comentario: Rev. D. Jordi CASTELLET i Sala (Sant Hipòlit de Voltregà, Barcelona, España).

«El Reino de los cielos está cerca»

miércoles, 6 de enero de 2016

Evangelio del Miércoles [06.01.2015]

Día litúrgico: La Epifanía del Señor


Texto del Evangelio (Mt 2,1-12): Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle». En oyéndolo, el rey Herodes se sobresaltó y con él toda Jerusalén. Convocó a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos se estuvo informando del lugar donde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: «En Belén de Judea, porque así está escrito por medio del profeta: ‘Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres la menor entre los principales clanes de Judá; porque de ti saldrá un caudillo que apacentará a mi pueblo Israel’».

Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos precisó el tiempo de la aparición de la estrella. Después, enviándolos a Belén, les dijo: «Id e indagad cuidadosamente sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle».

Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el Niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al Niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. Y, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino.

Comentario: Rev. D. Joaquim VILLANUEVA i Poll (Barcelona, España).

«Entraron en la casa; vieron al Niño con María su madre y, postrándose, le adoraron»

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Jesús de Nazaret: una figura histórica reconocible desde la fe

Hoy damos respuesta a los discípulos del Bautista. Con sentido común entendemos que el Jesús de los Evangelios no es un "invento", sino el Jesucristo real, estrictamente "histórico". Esta figura resulta más lógica y, desde el punto de vista histórico, también más comprensible que las reconstrucciones teóricas que de Él se han intentado marginando la fe en su divinidad.

Sólo si ocurrió algo realmente extraordinario (Jesucristo se remite a los hechos), se explica su crucifixión y su eficacia. Apenas veinte años después de su muerte encontramos en el gran himno a Cristo de la "Carta a los Filipenses" (cf. 2,6-11) una cristología de Jesús totalmente desarrollada: afirma que Jesús era igual a Dios, pero que se despojó de su rango, se hizo hombre, se humilló hasta la muerte de cruz, y que a Él corresponde ser honrado por el cosmos, la adoración que Dios había anunciado en el profeta Isaías.

—Jesús, tu grandeza reside en tu origen divino, que captamos por los hechos y confesamos con la fe.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

sábado, 19 de septiembre de 2015

Desde la Cruz, Dios nos "abre los ojos y los oídos"

Hoy, oída la "Parábola del sembrador", los discípulos preguntan al Maestro por su significado. A través de una respuesta enigmática, les dice por qué habla en parábolas a la gente. En el núcleo de esa respuesta se encuentran unas palabras casi irónicas, inspiradas en Isaías.

El profeta había "fracasado" porque su mensaje no era "políticamente correcto". Pero, a través de este mismo fracaso, sus palabras resultaron eficaces. Es el mismo destino de Jesucristo: la Cruz, de la cual brota una gran fecundidad. Ahí la "Parábola del sembrador" es muy ilustrativa. El tiempo de Jesús es el tiempo de la semilla y de la siembra. Jesús mismo es el grano que, "fracasando" en la Cruz, morirá dando mucho fruto. Siendo elevado en la Cruz —tal como había predicho— atraería a todos hacia Él.

—Jesús, contigo el "fracaso" de los profetas aparece bajo otra luz: tu Cruz es el modo de conseguir que todos los ojos y oídos se abran a Dios.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

viernes, 29 de mayo de 2015

Jesús, el "Templo nuevo" del "nuevo Israel". Universalidad de la salvación (la Iglesia es "católica")

Hoy, después de la "purificación" del Templo, Jesús «enseñaba»: «‘Mi Casa será llamada Casa de oración para todas las gentes (…)’». En esta síntesis de la "doctrina" de Jesús sobre el Templo están como fundidas dos palabras proféticas.

Primero, la visión universalista del profeta Isaías (56,7): en el futuro, en la casa de Dios, todos los pueblos adorarán al Señor como único Dios. Aunque Jesús limita conscientemente su intervención a Israel, siempre está movido por la tendencia universalista de "abrir" a Israel, para que todos puedan reconocer en el Dios de Israel al único Dios de todo el mundo. Segundo, ahí se entrelaza aquella palabra de Jeremías (cf. 7,11): «‘Habéis hecho de mi casa una cueva de bandidos’». Jeremías se batía apasionadamente por la unidad entre culto y vida en la justicia delante de Dios; luchaba contra una politización "judía" de la fe y del templo…

—Jesús, Tú eres el "Nuevo Templo" donde todos los hombres encontramos a Dios y, también, donde todos los hombres nos encontramos en Dios.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

domingo, 22 de marzo de 2015

La salvación "universal", profetizada por Isaías, se manifiesta en la Cruz

Hoy, algunos peregrinos griegos llegados a Jerusalén piden "ver" a Jesús. Él responde de una manera misteriosa (algo habitual en el Evangelio de Juan): con una profecía de la Pasión, en la cual interpreta su muerte inminente como "glorificación", una glorificación que se demostrará en la gran fecundidad obtenida.

Lo que cuenta no es un encuentro inmediato y externo entre Jesucristo y los griegos. Habrá otro encuentro que irá mucho más al fondo. Sí, los griegos lo "verán": irá a ellos a través de la cruz. Irá como grano de trigo muerto y dará fruto para ellos. Ellos verán su "gloria": encontrarán en el Jesús crucificado al verdadero Dios que estaban buscando en sus mitos y en su filosofía.

—La universalidad profetizada por Isaías (cf. 56,7) se manifiesta a la luz de la Cruz: a partir de la Cruz, el único Dios se hace reconocible para los pueblos; en el Hijo conocerán al Padre y, de este modo, al único Dios que se ha revelado en la zarza ardiente.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

viernes, 20 de febrero de 2015

Evangelio del Viernes [20.02.2015]

Día litúrgico: Viernes después de Ceniza


Texto del Evangelio (Mt 9,14-15): En aquel tiempo, se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán».

Comentario: Rev. D. Xavier PAGÉS i Castañer (Barcelona, España).

Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán

sábado, 20 de septiembre de 2014

Desde la Cruz, Dios nos "abre los ojos y los oídos"


Hoy, oída la "Parábola del sembrador", los discípulos preguntan al Maestro por su significado. A través de una respuesta enigmática, les dice por qué habla en parábolas a la gente. En el núcleo de esa respuesta se encuentran unas palabras casi irónicas, inspiradas en Isaías.

El profeta había "fracasado" porque su mensaje no era "políticamente correcto". Pero, a través de este mismo fracaso, sus palabras resultaron eficaces. Es el mismo destino de Jesucristo: la Cruz, de la cual brota una gran fecundidad. Ahí la "Parábola del sembrador" es muy ilustrativa. El tiempo de Jesús es el tiempo de la semilla y de la siembra. Jesús mismo es el grano que, "fracasando" en la Cruz, morirá dando mucho fruto. Siendo elevado en la Cruz —tal como había predicho— atraería a todos hacia Él.

—Jesús, contigo el "fracaso" de los profetas aparece bajo otra luz: tu Cruz es el modo de conseguir que todos los ojos y oídos se abran a Dios.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Evangelio del Lunes [01.09.2014]

Día litúrgico: Lunes XXII del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 4,16-30): En aquel tiempo, Jesús se fue a Nazaret, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor».

Enrollando el volumen lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en Él. Comenzó, pues, a decirles: «Hoy se cumple esta escritura que acabáis de oír». Y todos daban testimonio de Él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es éste el hijo de José?». Él les dijo: «Seguramente me vais a decir el refrán: ‘Médico, cúrate a ti mismo’. Todo lo que hemos oído que ha sucedido en Cafarnaúm, hazlo también aquí en tu patria». Y añadió: «En verdad os digo que ningún profeta es bien recibido en su patria. Os digo de verdad: muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses, y hubo gran hambre en todo el país; y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio».

Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira; y, levantándose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarle. Pero Él, pasando por medio de ellos, se marchó.

Comentario: Rev. D. David AMADO i Fernández (Barcelona, España).

Hoy se cumple esta escritura que acabáis de oír

viernes, 7 de marzo de 2014

Evangelio del Viernes [07.03.2014]

Día litúrgico: Viernes después de Ceniza



Texto del Evangelio (Mt 9,14-15): En aquel tiempo, se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán».

Comentario: Rev. D. Xavier PAGÉS i Castañer (Barcelona, España).

Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán

lunes, 7 de enero de 2013

La "luz" de Belén



Hoy, situados entre la Epifanía (= manifestación) del Señor y su Bautismo (una segunda "epifanía"), nos centramos en el tema de la "luz", algo que impregna el entero ciclo navideño. Ya en la liturgia de la Noche Santa resonaba la idea —tomada de Isaías— de que "sobre los que vivían en tierra de sombras, una luz brilló sobre ellos".

La "luz" significa, sobre todo, conocimiento, verdad, en contraste con la oscuridad de la mentira y de la ignorancia. Así, la luz nos hace vivir, nos indica el camino. Pero además, en cuanto da calor, la luz significa también amor. Donde hay amor, surge una luz en el mundo; donde hay odio, el mundo queda en la oscuridad. Ciertamente, en el establo de Belén aparece la gran luz que el mundo espera.

—La luz de Belén nunca se ha apagado. Donde ha brotado la fe en aquel Niño, ha florecido también la caridad. Desde Belén una estela de luz, de amor y de verdad impregna los siglos.

Evangelio del Lunes [07.01.2013]


Día litúrgico: 7 de Enero (Feria del tiempo de Navidad)


Texto del Evangelio (Mt 4,12-17.23-25): En aquel tiempo, cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, se retiró a Galilea. Y dejando la ciudad de Nazaret, fue a morar en Cafarnaún, ciudad marítima, en los confines de Zabulón y de Neftalí. Para que se cumpliese lo que dijo Isaías el profeta: «Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino de la mar, de la otra parte del Jordán, Galilea de los gentiles. Pueblo que estaba sentado en tinieblas, vio una gran luz, y a los que moraban en tierra de sombra de muerte les nació una luz».

Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: «Haced penitencia, porque el Reino de los cielos está cerca». Y andaba Jesús rodeando toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos y predicando el Evangelio del Reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia del pueblo. Y corrió su fama por toda Siria, y le trajeron todos los que tenían algún mal, poseídos de varios achaques y dolores, y los endemoniados, y los lunáticos y los paralíticos, y los sanó. Y le fueron siguiendo muchas gentes de Galilea y de Decápolis y de Jerusalén y de Judea, y de la otra ribera del Jordán.

Comentario: Rev. D. Jordi CASTELLET i Sala (Sant Hipòlit de Voltregà, Barcelona, España).

El Reino de los cielos está cerca

domingo, 4 de diciembre de 2011

Evangelio del Domingo [04.12.2011]

 Día litúrgico: Domingo II (B) de Adviento

Texto del Evangelio (Mc 1,1-8): Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Conforme está escrito en Isaías el profeta: «Mira, envío mi mensajero delante de ti, el que ha de preparar tu camino. Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas».

Apareció Juan bautizando en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados. Acudía a él gente de toda la región de Judea y todos los de Jerusalén, y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.

Juan llevaba un vestido de piel de camello; y se alimentaba de langostas y miel silvestre. Y proclamaba: «Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo; y no soy digno de desatarle, inclinándome, la correa de sus sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero Él os bautizará con Espíritu Santo».

Comentario: Fr. Fausto BAILO (Toronto, Canadá).

«Apareció Juan bautizando en el desierto, proclamando un bautismo de conversión»

Hoy, cuando se alza el telón del drama divino, podemos escuchar ya la voz de alguien que proclama: «Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas» (Mc 1,3). Hoy, nos encontramos ante Juan el Bautista cuando prepara el escenario para la llegada de Jesús.

Algunos creían que Juan era el verdadero Mesías. Pues hablaba como los antiguos profetas, diciendo que el hombre ha de salir del pecado para huir del castigo y retornar hacia Dios a fin de encontrar su misericordia. Pero éste es un mensaje para todos los tiempos y todos los lugares, y Juan lo proclamaba con urgencia. Así, sucedió que una riada de gente, de Jerusalén y de toda Judea, inundó el desierto de Juan para escuchar su predicación.

¿Cómo es que Juan atraía a tantos hombres y mujeres? Ciertamente, denunciaba a Herodes y a los líderes religiosos, un acto de valor que fascinaba a la gente del pueblo. Pero, al mismo tiempo, no se ahorraba palabras fuertes para todos ellos: porque ellos también eran pecadores y debían arrepentirse. Y, al confesar sus pecados, los bautizaba en el río Jordán. Por eso, Juan Bautista los fascinaba, porque entendían el mensaje del auténtico arrepentimiento que les quería transmitir. Un arrepentimiento que era algo más que una confesión del pecado —en si misma, ¡un gran paso hacia delante y, de hecho, muy bonito! Pero, también, un arrepentimiento basado en la creencia de que sólo Dios puede, a la vez, perdonar y borrar, cancelar la deuda y barrer los restos de mi espíritu, enderezar mis rutas morales, tan deshonestas.

«No desaprovechéis este tiempo de misericordia ofrecido por Dios», dice San Gregorio Magno. —No estropeemos este momento apto para impregnarnos de este amor purificador que se nos ofrece, podemos decirnos, ahora que el tiempo de Adviento comienza a abrirse paso ante nosotros.

¿Estamos preparados, durante este Adviento, para enderezar los caminos para nuestro Señor? ¿Puedo convertir este tiempo en un tiempo para una confesión más auténtica, más penetrante en mi vida? Juan pedía sinceridad —sinceridad con uno mismo— a la vez que abandono en la misericordia Divina. Al hacerlo, ayudaba al pueblo a vivir para Dios, a entender que vivir es cuestión de luchar por abrir los caminos de la virtud y dejar que la gracia de Dios vivificara su espíritu con su alegría.