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sábado, 18 de mayo de 2013

Todo preparado para la final de la Clericus Cup; el torneo de fútbol del Vaticano



18 de mayo, 2013 (romereports.com) Este es el terreno de juego, y los jugadores están muy motivados.

Martin Rodríguez
North American College
“Nos gusta jugar duro, pero también nos gusta rezar duro”.

Y en cada entrenamiento es precisamente eso lo que hacen.

sábado, 28 de enero de 2012

“Quien quiere ser sacerdote debe ser, sobre todo ‘un hombre de Dios’”

27-01-2012 Radio Vaticana

(RV).- Hacia el mediodía en la Sala Clementina del Vaticano tuvo lugar el encuentro con los Superiores y Seminaristas del Pontificio Seminario Regional Umbra Pío XI de Asís, del Pontificio Seminario Regional de San Pío X de Catanzaro, y del Pontificio Seminario Campano Interregional, de Nápoles en el marco del centenario de su fundación.

A ellos el Sucesor de Pedro dirigió un discurso en el que evidenció el ministerio sacerdotal y la importancia de la formación en el sacerdocio, deteniéndose a considerar cuán indispensable es la armoniosa integración entre el ministerio con sus múltiples actividades y la vida espiritual del presbítero.

Recordó, que para el sacerdote, destinado a acompañar a otros a lo largo del camino de la vida y hasta la puerta de la muerte, es importante mantener el justo equilibrio entre corazón e intelecto, razón y sentimiento, cuerpo y alma para que sea humanamente íntegro. Subrayando que estas son las razones que impulsan a prestar mucha atención a la dimensión humana de la formación de los candidatos al sacerdocio.


lunes, 19 de diciembre de 2011

‘Felicidad es directamente proporcional a experiencia de Dios’


ROMA, 19 Dic. 11 / 03:20 am (ACI/EWTN Noticias)

El Obispo de San Sebastián, Mons. José Ignacio Munilla Aguirre, recordó en su artículo titulado "Feliz Sacerdocio" que la que la felicidad es proporcional a la experiencia de Dios que alcancemos en nuestras vidas.

Con motivo del Día del Seminario que se celebró en su diócesis, Mons. Munilla reflexionó sobre el estudio elaborado por la Universidad de Chicago publicado por la revista Forbes donde se muestra que el sacerdocio es el "trabajo" más feliz del mundo.

"Se agradece este dato ‘provocativo’, que nos da la oportunidad de testimoniar la salud de nuestra vocación sacerdotal, en medio de unas circunstancias más bien adversas", explica en su escrito.

"A lo largo de mi vida me han preguntado con frecuencia –y últimamente más- sobre el grado de satisfacción con el que he vivido como cura y ahora como obispo. Puedo decir en verdad que he sido, soy, y con la gracia de Dios espero seguir siendo, inmensamente feliz", agrega.

El estudio de la Universidad de Chicago demostró que las personas se sienten más satisfechas con labores que no coinciden necesariamente con el éxito económico, sino con el servicio y la entrega al prójimo.

"Me atrevo a apostar que la Universidad de Chicago se olvidó de las monjas contemplativas en su estudio estadístico, porque de lo contrario ellas habrían alcanzado el primer puesto en el ranking de "felicidad". ¡Y si alguno lo duda, que haga la experiencia de tocar la puerta de algún monasterio!".

Fisioterapeutas, escritores, instructores de educación especial, maestros, artistas, psicólogos, agentes financieros e ingenieros de operaciones, son los trabajos que completan el ranking de los diez menesteres más satisfactorios a nivel personal.

Por el contrario, los altos directivos con salarios elevados, y menos trato humano, ocupan los puestos menos satisfactorios.

El Prelado español recuerda que si bien el sacerdocio es una fuente de alegría, en su vida hay dolor y dificultades, "porque no puedo ser indiferente a los padecimientos de quienes me rodean, ni a la pérdida de sentido en la vida de tantos".

Afirma que "la felicidad no es perfecta hasta que no se comparte", y otra clave de la felicidad sacerdotal "consiste en ser un instrumento de Dios para la vida del mundo".

"No tengo la menor duda de que el aumento de vocaciones sacerdotales dependerá en buena medida de nuestra perseverancia en la oración, de nuestra fidelidad y amor a la Iglesia de Cristo, y en especial, del testimonio de santidad y alegría de nosotros, los sacerdotes. ¡Qué Santa María Inmaculada dé la gracia del ‘sí’ a cuantos sean llamados al ‘feliz sacerdocio’!", concluye.

Enlace al documento completo: "Feliz sacerdocio".

sábado, 5 de noviembre de 2011

Dejarse fascinar y aferrar por su amor y ser anunciadores de su Evangelio


05-11-2011 Radio Vaticana

Viernes, 4 nov (RV).- “Como sacerdotes nunca debemos olvidar que la única aspiración legítima al ministerio de Pastor no es la del éxito, sino la de la Cruz”. De esta forma se dirigió esta tarde Benedicto XVI a la gran comunidad de las Universidades Pontificias romanas, celebrando las Vísperas al inicio del año académico.

“La llamada del Señor al ministerio no es el fruto de méritos individuales, sino un don que acoger y al que corresponder dedicándose no al propio proyecto, sino al de Dios, de forma generosa y desinteresada, para que Él disponga de nosotros según su voluntad, aunque ésta podría no corresponder con nuestros deseos de autorrealización”.

El Pontífice recordó en su homilía que “ser sacerdotes implica ser siervos también con una vida ejemplar”, porque la vida de los presbíteros se caracteriza por prestar “una atención especial al rebaño, por la celebración fiel de la liturgia, y de la solicitud constante hacia todos los hermanos, especialmente los más pobres y necesitados”.

El Santo Padre subrayó también tres condiciones para que se cumpla una creciente consonancia con Cristo en la vida de un sacerdote: la aspiración a colaborar con Jesús en la difusión del reino de Dios, la gratuidad del compromiso pastoral y la actitud de servicio. “Nunca hay que olvidar – resaltó Benedicto XVI- que el Sacerdocio comienza con el sacramento de la Ordenación, y ello significa abrirse a la acción de Dios eligiendo cotidianamente la total donación de sí mismos por Él y por los hermanos”.

El Papa se dirigió también a las personas consagradas y a los laicos, a quienes subrayó la importancia de intentar seguir en la vida el proyecto que Dios tiene para cada cual y el valor de la preparación, a través del estudio serio y comprometido, para servir al Pueblo de Dios en las labores que les serán confiadas.

En esta ocasión especial el Santo Padre quiso recordar que hace 70 años Pío XII instituía, con el Motu Proprio Cum Nobis, la Pontificia Obra para las Vocaciones Sacerdotales, con la finalidad de promover las vocaciones presbiterales, difundir el conocimiento de la dignidad y de la necesidad del ministerio ordenado y promover la oración de los fieles para obtener del Señor numerosos y dignos sacerdotes.

Homilía completa: