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jueves, 6 de diciembre de 2012

Belén de la Región de Basilicata en la Plaza de San Pedro



Ciudad del Vaticano, 5 diciembre 2012 (VIS)

El tradicional Nacimiento que se coloca todos las navidades a los pies del obelisco en la Plaza de San Pedro será ofrecido este año al Santo Padre por la región italiana de Basilicata.

El Nacimiento, que cuenta cien figuras de terracota, es obra del escultor Francesco Artese, uno de los más famosos autores de la escuela meridional de este tipo de obras. La peculiaridad de Artese estriba en la recreación del paisaje de los “Sassi de Matera” (Piedras de Matera) y en la puesta en escena de la vida rural. Por lo tanto, el pesebre de la Plaza de San Pedro, reproducirá la morfología de un territorio que recuerda mucho los lugares de Tierra Santa.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

El "Belén" o "Nacimiento"


Como comenzó la tradición de hacer un Belén o Nacimiento.
La Encarnación es central en la espiritualidad de San Francisco de Asís. El quiso que la gente comprendiera el amor de Jesús y cómo vino al mundo. En la Navidad de 1223 el santo hizo una representación viviente del nacimiento de Jesús. Preparó un establo e invitó a personas del pueblo para hacer una representación con personas de verdad, con un verdadero pesebre y animales. Le llamo “crèche”, que es "cuna" en francés. La gente del pueblo, hombres, mujeres y niños vinieron con antorchas encendidas. Una vez más, pastores vinieron a adorar al niño. Esta devoción fue relatada por Tomás de Celano y otros autores.

Aquella idea gustó y empezaron a hacerse representaciones por toda Italia. En los siglos XIV y XV en la ciudad de Nápoles empezaron a hacer las primeras figuras que representaban el nacimiento de Jesús.

Hoy día el tradicional Belén se representa en todos los países donde hay cristianos. El nacimiento puede ser bendecido por un sacerdote. Hay una tradición en que los niños ponen una paja en el pesebre (o en el establo si el nacimiento es pequeño) cada día, representando así una buena obra que le ofrecen al Niño Dios.

San Francisco comprendió que la pobreza de la Sagrada Familia era una invitación a renunciar a los apegos materiales e imitarle en una auténtica sencillez evangélica. Sólo así podemos ser sinceros cristianos.

Las familias, postradas ante el pesebre, adoran al Niño Dios como lo hicieron los pastores. Le piden su presencia continua para ser una familia como la Sagrada Familia.

Hoy tú puedes dar a conocer el amor de Dios haciendo un Belén cada Navidad. Que todos recuerden la humildad de Dios, su misericordia y perdón.