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sábado, 23 de enero de 2016

El "Reino" proclamado por Cristo es Él mismo


Hoy asoma la sorpresa incluso entre los parientes de Cristo. Su ministerio causa asombro: por su novedad, por su autoridad y… porque exige adhesión a Él. Efectivamente, la nueva proximidad del "Reino" de la que habla Jesús, y cuya proclamación es lo distintivo de su mensaje, esa proximidad del todo nueva reside en Él mismo.

A través de su presencia y su actividad, Dios entra en la historia aquí y ahora de un modo totalmente nuevo, como Aquel que obra. Por eso ahora "se ha cumplido el tiempo"; por eso ahora es, de modo singular, el tiempo de la conversión y del arrepentimiento, pero también el tiempo del júbilo, pues, en Jesús, Dios viene a nuestro encuentro. En Él ahora es Dios quien actúa y reina; reina al modo divino, es decir, sin poder terrenal, a través del amor que llega "hasta el extremo", hasta la cruz.

—Jesús, acepto tu invitación a seguirte dejándolo todo. Porque Tú eres el "tesoro", y la comunión contigo es la "perla preciosa".

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

lunes, 25 de mayo de 2015

La pobreza cristiana: desprendimiento de los bienes terrenos


Hoy, nos cruzamos con la figura "anónima" del "joven rico". Si hubiera respondido positivamente a la invitación de Jesús, se habría convertido en su discípulo y, probablemente, ahora conoceríamos su nombre. Si el hombre pone su seguridad en las riquezas de este mundo no alcanza el sentido pleno de la vida ni la verdadera alegría.

Jesús puede en verdad garantizar una existencia feliz y la vida eterna, pero por un camino diverso del que imaginaba el joven rico, es decir, no mediante una obra buena, un servicio legal, sino con la elección del reino de Dios como "perla preciosa" por la cual vale la pena vender todo lo que se posee. El joven rico no logra dar este paso. A pesar de haber sido alcanzado por la mirada llena de amor de Jesús, su corazón no logró desapegarse de los numerosos bienes que poseía.

—Jesús no dice que las riquezas terrenas sean malas, sino que alejan de Dios si no se "invierten" en el reino de los cielos.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

viernes, 30 de enero de 2015

El Reino de Dios descrito mediante parábolas

Hoy, el mensaje de Jesús acerca del "Reino" enseña su escasa importancia como poder temporal, si bien ejerce una "soberanía" real y profunda en las almas. Es como un grano de mostaza, la más pequeña de todas las semillas; es como la levadura, una parte muy pequeña en comparación con toda la masa, pero determinante para el resultado final.

Es como la simiente que se echa en la tierra y allí sufre distintas suertes: la picotean los pájaros, la ahogan las zarzas, o madura y da mucho fruto. En otra parábola, la semilla del reino crece, pero un enemigo sembró en medio de ella cizaña que creció junto al trigo y sólo al final se la aparta. Esta misteriosa "soberanía de Dios" aparece también cuando Jesús la compara con un tesoro enterrado en el campo: quien lo encuentra vende todo lo que tiene para poder comprar el campo, y así quedarse con el tesoro.

—La comunión contigo, Jesús, es la "perla preciosa" que vale más que todas las cosas.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).