En
el primer día de la 109ª Asamblea de los Obispos del Perú, se realizó la
entrega de la Medalla de Santo Toribio de Mogrovejo a las personas e
instituciones que a través de su labor ayudan a la misión de la Iglesia en el
Perú. En esta oportunidad fueron condecorados un Obispo, tres congregaciones
religiosas, así como a un laico, en reconocimiento a la labor realizada en bien
de la Iglesia.
La
condecoración contó con la presencia de Monseñor James Patrick Green, Nuncio
Apostólico en el Perú; Monseñor Salvador Piñeiro, Arzobispo de Ayacucho y
Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana; y Monseñor Fortunato Pablo
Urcey, Obispo Prelado de Chota y Secretario General de la Conferencia Episcopal
Peruana.



