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domingo, 30 de octubre de 2016

Evangelio del Domingo [30.10.2016]

Día litúrgico: Domingo XXXI (C) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 19,1-10): En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad. Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí. Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo: «Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa».

El bajó en seguida, y lo recibió muy contento. Al ver esto, todos murmuraban diciendo: «Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador». Pero Zaqueo se puso en pie, y dijo al Señor: «Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más». Jesús le contestó: «Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido».

Comentario: Rev. D. Joaquim MESEGUER García (Sant Quirze del Vallès, Barcelona, España).

«Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa»

miércoles, 27 de julio de 2016

Evangelio del Jueves [28.07.2016]

Día litúrgico: Jueves XVII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 13,47-53): En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «También es semejante el Reino de los Cielos a una red que se echa en el mar y recoge peces de todas clases; y cuando está llena, la sacan a la orilla, se sientan, y recogen en cestos los buenos y tiran los malos. Así sucederá al fin del mundo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de entre los justos y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Habéis entendido todo esto?» Dícenle: «Sí». Y Él les dijo: «Así, todo escriba que se ha hecho discípulo del Reino de los Cielos es semejante al dueño de una casa que saca de sus arcas lo nuevo y lo viejo». Y sucedió que, cuando acabó Jesús estas parábolas, partió de allí.

Comentario: Rev. D. Ferran JARABO i Carbonell (Agullana, Girona, España).

«Recogen en cestos los buenos y tiran los malos»

martes, 14 de julio de 2015

La conversión


Hoy nos impresiona mucho la queja de Jesús. Casi que no podemos imaginarnos a Jesucristo —Infinita Misericordia— maldiciendo a esas ciudades. Pero no es tanto un enfado, sino un grito de dolor divino, porque los corazones humanos rechazan el amor de Dios.

La conversión es imprescindible en nuestra vida, porque somos débiles: ¡estamos "tocados" por el pecado original! Hemos de reconocer que nos cuesta entender y hacer el bien, y cometemos ofensas. Lo razonable, por tanto, es rectificar, convertirse y pedir perdón a nuestros hermanos y a nuestro Señor. Si no lo hacemos, entonces, dejamos de percibir el amor del Dios que nunca deja de amar.

—Señor, sé que Tú nunca me abandonas, ni siquiera cuando te ofendo. Concédeme un corazón noble para no engañarme escondiendo mis culpas. Dame la "valentía" de dejarme perdonar por ti. No permitas que me aleje de ti por la falta de penitencia. Quiero reposar en tu misericordia.

Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España).

miércoles, 29 de octubre de 2014

Evangelio del Miércoles [29.10.2014]

Día litúrgico: Miércoles XXX del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 13,22-30): En aquel tiempo, Jesús atravesaba ciudades y pueblos enseñando, mientras caminaba hacia Jerusalén. Uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?». El les dijo: «Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán. Cuando el dueño de la casa se levante y cierre la puerta, os pondréis los que estéis fuera a llamar a la puerta, diciendo: ‘¡Señor, ábrenos!’. Y os responderá: ‘No sé de dónde sois’. Entonces empezaréis a decir: ‘Hemos comido y bebido contigo, y has enseñado en nuestras plazas’, y os volverá a decir: ‘No sé de dónde sois. ¡Retiraos de mí, todos los agentes de injusticia!’. Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, mientras a vosotros os echan fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se pondrán a la mesa en el Reino de Dios. Y hay últimos que serán primeros, y hay primeros que serán últimos».

Comentario: Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés (Tarragona, España).

Luchad por entrar por la puerta estrecha

martes, 14 de octubre de 2014

Cardenal Turkson sobre natalidad: No hay que acabar con la vida de las personas sino invertir en alimentos



14-10-2014

La realidad de continentes como África es compleja y cada país presenta problemas específicos. En el Sínodo se han expuesto algunos de ellos como la poligamia, muy arraigada culturalmente en algunas zonas.

Card. Peter Turkson
Presidente, Pontificio Consejo Justicia y Paz
"La poligamia no sólo se da para satisfacer el deseo del hombre. A veces tiene otras implicaciones como asegurar la ayuda para trabajar la tierra. Los hijos ayudan en el trabajo. Y, sobre todo, cuando se trata de jefes de tribu, se produce para asegurar la descendencia”.

El reto del Sínodo es encontrar una fórmula para normalizar la situación de estas personas. Hay un marido y varias esposas con hijos a los que es necesario tratar con la misma dignidad.

martes, 22 de julio de 2014

Evangelio del Martes [22.07.2014]

Día litúrgico: 22 de Julio: Santa María Magdalena


Texto del Evangelio (Jn 20,1-2.11-18): El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro. Echa a correr y llega donde Simón Pedro y donde el otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: «Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto».

Estaba María junto al sepulcro, fuera, llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies. Dícenle ellos: «Mujer, ¿por qué lloras?». Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto». Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Le dice Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?». Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré». Jesús le dice: «María». Ella se vuelve y le dice en hebreo: «Rabbuní» —que quiere decir: “Maestro”—. Dícele Jesús: «No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios». Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras.

Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España).

«Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor»

lunes, 13 de enero de 2014

Evangelio del Lunes [13.01.2014]

Día litúrgico: Lunes I del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Mc 1,14-20): Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: «El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva». Bordeando el mar de Galilea, vio a Simón y Andrés, el hermano de Simón, largando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: «Venid conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres». Al instante, dejando las redes, le siguieron. Caminando un poco más adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan; estaban también en la barca arreglando las redes; y al instante los llamó. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras Él.

Comentario: Rev. D. Joan COSTA i Bou (Barcelona, España).

Convertíos y creed en la Buena Nueva

domingo, 12 de enero de 2014

Evangelio del Domingo [12.01.2014]

Día litúrgico: El Bautismo del Señor (A)


Texto del Evangelio (Mt 3,13-17): En aquel tiempo, Jesús vino de Galilea al Jordán donde estaba Juan, para ser bautizado por él. Pero Juan trataba de impedírselo diciendo: «Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?». Jesús le respondió: «Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia». Entonces le dejó. Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre Él. Y una voz que salía de los cielos decía: «Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco».

Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España).

Jesús vino de Galilea al Jordán donde estaba Juan, para ser bautizado