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domingo, 1 de enero de 2017

Evangelio del Domingo [01.01.2017]


Día litúrgico: 1 de Enero: Santa María, Madre de Dios (Día octavo de la octava de Navidad)

Texto del Evangelio (Lc 2,16-21): En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre. Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel Niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho. Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, el que le dio el ángel antes de ser concebido en el seno.

Comentario: Rev. D. Manel VALLS i Serra (Barcelona, España).

«Los pastores fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre»

viernes, 1 de enero de 2016

Santa María, Madre de Dios ("Theotókos")

Hoy, cuando el embarazo de María llega a su fin, el tiempo de las promesas se ha cumplido. La venida del Mesías, anunciada por los profetas, es el acontecimiento cualitativamente más importante de toda la historia, a la que confiere su sentido último y pleno. Él no ha llenado el tiempo entrando desde las alturas, sino "desde dentro". ¡Así es el "estilo de Dios"!

La maternidad de María es verdadera y plenamente humana. En la frase "Dios envió a su Hijo, nacido de mujer" (Gal 4,4) se condensa la verdad fundamental sobre Jesús como Persona divina que asumió plenamente nuestra naturaleza humana. Él es el Hijo de Dios y, al mismo tiempo, es hijo de una mujer: María. Viene de Ella. Es de Dios y de María. Por eso la Madre de Jesús se puede y se debe llamar Madre de Dios "Theotókos" (Concilio de Éfeso, año 431).

—Cada vez que rezamos el "Ave María" nos dirigimos a la Virgen con este título, suplicándole que ruegue "por nosotros, pecadores".

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano)

lunes, 11 de mayo de 2015

Mensaje del Arzobispo de Piura por el Día de la Madre


El Arzobispo de Piura, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, dijo que el “Día de la Madre es una ocasión propicia para que manifestemos nuestra profunda gratitud a la mujer que está íntimamente unida a nosotros y nos acoge desde el momento de la concepción, y a lo largo de todas las etapas de nuestra existencia. La vida de la madre es un continuo acto de amor, de entrega y de sacrificio por nosotros.

También dijo que es una ocasión para que reconozcamos en la Maternidad, la vocación sublime de la mujer, sin que ello signifique para ella la renuncia a su legítima promoción social. “La mujer ha recibido de Dios la vocación de recibir la vida, abrazarla o protegerla, darla a luz, alimentarla, sostenerla, acompañarla, y de esta manera realizar en gran parte su ser de mujer”.

jueves, 1 de enero de 2015

Evangelio del Jueves [01.01.2015]

Día litúrgico: 1 de Enero: Santa María, Madre de Dios (Día octavo de la octava de Navidad)


Texto del Evangelio (Lc 2,16-21): En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre. Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel Niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho. Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, el que le dio el ángel antes de ser concebido en el seno.

Comentario: Rev. D. Manel VALLS i Serra (Barcelona, España).

Los pastores fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre

viernes, 10 de enero de 2014

“Ya no somos esclavos del pecado” [Mons. Javier del Río]


“Ya no somos esclavos del pecado, Dios nos ha enviado a su único hijo para que sea nuestro salvador”, fueron las palabras de ánimo y reflexión que ofreció Monseñor Javier Del Río Alba, Arzobispo de Arequipa, a los más de 800 fieles reunidos en la Basílica Catedral de la Ciudad Blanca, el 1 de enero, en la celebración de la Misa de Año Nuevo, en el marco de la Solemnidad de Santa María Madre de Dios y la Jornada Mundial de Oración por la Paz.

“En mi oración, he pedido que Dios derrame sus gracias este nuevo año en todos nosotros, pero en especial he pedido para que podamos recogernos como niños ante el pesebre y podamos constatar en nuestra vida cotidiana el cumplimiento de las promesas del Señor”, manifestó el Prelado en su homilía.

jueves, 2 de enero de 2014

Papa Francisco en oración ante la Madre de Dios, en Santa María la Mayor

02-01-2014 Radio Vaticana

(RV).- El primer día del 2014, Solemnidad de María Santísima Madre de Dios, Francisco fue de forma privada, por la tarde, a la Basílica papal de Santa María la Mayor, donde se detuvo en silencio orante, durante unos veinte minutos ante la imagen de la Madre de Dios, venerada con el título de la Salus populi romani’. A ella se había referido pocas horas antes, el Papa Bergoglio en su homilía de la Santa Misa, alentando a encomendar «nuestro itinerario de fe, los deseos de nuestro corazón, nuestras necesidades, las del mundo entero, especialmente el hambre y la sed de justicia y de paz y de Dios». E invitando a María todos juntos tres veces: «¡Madre de Dios! ¡Madre de Dios! ¡Madre de Dios! ¡Madre de Dios!».

La nueva visita del Obispo de Roma a la Basílica de Santa María la Mayor reitera su profunda devoción y fue recibida con mucha alegría y sorpresa por numerosos fieles, entre ellos muchos jóvenes, contentos de poder ver al Papa, respetando sin embargo su recogimiento en la oración.

(CdM - RV)

martes, 1 de enero de 2013

Santa María, Madre de Dios ("Theotókos")



Hoy, cuando el embarazo de María llega a su fin, el tiempo de las promesas se ha cumplido. La venida del Mesías, anunciada por los profetas, es el acontecimiento cualitativamente más importante de toda la historia, a la que confiere su sentido último y pleno. Él no ha llenado el tiempo entrando desde las alturas, sino "desde dentro". ¡Así es el "estilo de Dios"!

La maternidad de María es verdadera y plenamente humana. En la frase "Dios envió a su Hijo, nacido de mujer" (Gal 4,4) se condensa la verdad fundamental sobre Jesús como Persona divina que asumió plenamente nuestra naturaleza humana. Él es el Hijo de Dios y, al mismo tiempo, es hijo de una mujer: María. Viene de Ella. Es de Dios y de María. Por eso la Madre de Jesús se puede y se debe llamar Madre de Dios "Theotókos" (Concilio de Éfeso, año 431).

—Cada vez que rezamos el "Ave María" nos dirigimos a la Virgen con este título, suplicándole que ruegue "por nosotros, pecadores".

miércoles, 27 de junio de 2012

Festividad de Cirilo de Alejandría




Martirologio Romano: San Cirilo, obispo y doctor de la Iglesia, que elegido para ocupar la sede de Alejandría, en Egipto, trabajó con empeño para mantener íntegra la fe católica, y en el Concilio de Éfeso defendió los dogmas de la unidad de persona en Cristo y la divina maternidad de la Virgen María (444).

Etimológicamente: Cirilo = Aquel que es un gran Rey, es de origen griego.

San Cirilo nació en el año 370, y desde el 412 al 444, año de su muerte, tuvo firmemente en mano las riendas de la Iglesia de Egipto, dedicándose al mismo tiempo en una de las épocas más difíciles en la historia de la Iglesia de Oriente a la lucha por la ortodoxia, en nombre del Papa san Celestino. En esta firmeza al servicio de la doctrina y en la valentía demostrada en defensa de la verdad católica está la santidad del luchador obispo de Alejandría, aunque reconocida tardíamente, por lo menos en Occidente.

En efecto, solamente bajo el pontificado de León XIII su culto se extendió a toda la Iglesia latina, y tuvo el título de “doctor”.

domingo, 1 de enero de 2012

Festividades del día 1 de Enero

Primera fiesta mariana que apareció en la Iglesia occidental.

Obispo.

Mártir.

Presbítero.

Mártir Laico.

Festividad de Santa María, Madre de Dios


Es el mejor de los comienzos posibles para el santoral. Abrir el año con la solemnidad de la Maternidad divina de María es el mejor principio como es también el mejor colofón. Ella está a la cabeza de todos los santos, es la mayor, la llena de Gracia por la bondad, sabiduría, amor y poder de Dios; ella es el culmen de toda posible fidelidad a Dios, amor humano en plenitud. No extraño el calificativo superlativo de "santísima" del pueblo entero cristiano y es que no hay en la lengua mayor potencia de expresión. Madre de Dios y también nuestra... y siempre atendida su oración.

Los evangelios hablan de ella una quincena de veces, depende del cómputo que se haga dentro de un mismo pasaje, señalando una vez o más.

El resumen de su vida entre nosotros es breve y humilde: vive en Nazaret, allá en Galilea, donde concibió por obra del Espíritu Santo a Jesús y se desposó con José.

Evangelio de la Festividad de Santa María, Madre de Dios

Día litúrgico: 1 de Enero: Santa María, Madre de Dios (Día octavo de la octava de Navidad).

Texto del Evangelio (Lc 2,16-21): En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre. Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel Niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho. Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, el que le dio el ángel antes de ser concebido en el seno.

Comentario: Rev. D. Manel VALLS i Serra (Barcelona, España).

«Los pastores fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre»

Hoy, la Iglesia contempla agradecida la maternidad de la Madre de Dios, modelo de su propia maternidad para con todos nosotros. Lucas nos presenta el “encuentro” de los pastores “con el Niño”, el cual está acompañado de María, su Madre, y de José. La discreta presencia de José sugiere la importante misión de ser custodio del gran misterio del Hijo de Dios. Todos juntos, pastores, María y José, «con el Niño acostado en el pesebre» (Lc 2,16) son como una imagen preciosa de la Iglesia en adoración.

“El pesebre”: Jesús ya está ahí puesto, en una velada alusión a la Eucaristía. ¡Es María quien lo ha puesto! Lucas habla de un “encuentro”, de un encuentro de los pastores con Jesús. En efecto, sin la experiencia de un “encuentro” personal con el Señor no se da la fe. Sólo este “encuentro”, el cual ha comportado un “ver con los propios ojos”, y en cierta manera un “tocar”, hace capaces a los pastores de llegar a ser testigos de la Buena Nueva, verdaderos evangelizadores que pueden dar «a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel Niño» (Lc 2,17).

Se nos señala aquí un primer fruto del “encuentro” con Cristo: «Todos los que lo oyeron se maravillaban» (Lc 2,18). Hemos de pedir la gracia de saber suscitar este “maravillamiento”, esta admiración en aquellos a quienes anunciamos el Evangelio.

Hay todavía un segundo fruto de este encuentro: «Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto» (Lc 2,20). La adoración del Niño les llena el corazón de entusiasmo por comunicar lo que han visto y oído, y la comunicación de lo que han visto y oído los conduce hasta la plegaria de alabanza y de acción de gracias, a la glorificación del Señor.

María, maestra de contemplación —«guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón» (Lc 2,19)— nos da Jesús, cuyo nombre significa “Dios salva”. Su nombre es también nuestra Paz. ¡Acojamos en el corazón este sagrado y dulcísimo Nombre y tengámoslo frecuentemente en nuestros labios!