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martes, 9 de febrero de 2016

Jesús, el intérprete profético de la "Ley de Moisés"


Hoy Jesucristo denuncia a escribas y fariseos por aferrarse sin discernimiento a las "tradiciones de los antepasados". Jesús no es un rebelde ni un liberal, sino el intérprete profético de la Ley de Moisés: no la suprime, sino que le da cumplimiento, exigiendo una razonada responsabilidad moral (porque las leyes no son buenas por ser, simplemente, tradición). Isaías y otros profetas ya habían formulado la misma denuncia.

En el interior de la "Torá" distinguimos: 1) un "derecho casuístico", adecuado para el Israel histórico, pero susceptible de cambio; 2) los "principios esenciales" del derecho divino mismo, con los que las normas prácticas —de Israel y de todos los pueblos— deben confrontarse, desarrollarse y corregirse. Jesús no hace nada raro cuando contrapone las normas casuísticas prácticas desarrolladas en la "Torá" a la pura voluntad de Dios como la "mayor justicia" que cabe esperar de los hijos de Dios.

—Jesús, como el "Elegido", como el profeta que está con Dios mismo "cara a cara", pide el cumplimiento más pleno de la "Torá".

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

martes, 10 de febrero de 2015

Jesús, el intérprete profético de la "Ley de Moisés"


Hoy Jesucristo denuncia a escribas y fariseos por aferrarse sin discernimiento a las "tradiciones de los antepasados". Jesús no es un rebelde ni un liberal, sino el intérprete profético de la Ley de Moisés: no la suprime, sino que le da cumplimiento, exigiendo una razonada responsabilidad moral (porque las leyes no son buenas por ser, simplemente, tradición). Isaías y otros profetas ya habían formulado la misma denuncia.

En el interior de la "Torá" distinguimos: 1) un "derecho casuístico", adecuado para el Israel histórico, pero susceptible de cambio; 2) los "principios esenciales" del derecho divino mismo, con los que las normas prácticas —de Israel y de todos los pueblos— deben confrontarse, desarrollarse y corregirse. Jesús no hace nada raro cuando contrapone las normas casuísticas prácticas desarrolladas en la "Torá" a la pura voluntad de Dios como la "mayor justicia" que cabe esperar de los hijos de Dios.

—Jesús, como el "Elegido", como el profeta que está con Dios mismo "cara a cara", pide el cumplimiento más pleno de la "Torá".

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

martes, 16 de abril de 2013

Juan 6: la Ley se ha hecho Persona



Hoy vuelve a resonar el "Yo soy" de Jesús. Él les acaba de pedir que se afanen por el alimento que permanece para la vida eterna. El hombre, en realidad, tiene hambre de algo más que del maná del desierto. El don que alimente al hombre en cuanto hombre debe ser superior, estar a otro nivel.

¿Es la Torá ese otro alimento? A través de ella, el hombre puede de algún modo hacer de la voluntad de Dios su alimento. Sí, la Torá es "pan" que viene de Dios; pero sólo nos muestra, por así decirlo, la "espalda" de Dios, es una "sombra". «El pan de Dios es el que ha bajado del cielo y da la vida al mundo» (Jn 6,33). Como los que le escuchaban seguían sin entenderlo, Jesús lo repite de un modo inequívoco: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí no pasará nunca sed» (Jn 6,35).

—¡La Ley se ha hecho Persona!

lunes, 15 de abril de 2013

Juan 6: el verdadero "pan" es la "Torá"



Hoy, Jesús llama la atención sobre el hecho de que no han entendido la multiplicación de los panes como un "signo", sino que todo su interés se centraba en saciarse. Entendían la salvación desde un punto de vista puramente material, y con ello rebajaban al hombre y, en realidad, excluían a Dios. Pero, si veían el maná sólo desde el punto de vista del saciarse, hay que considerar que el maná no era pan del cielo, sino sólo pan de la tierra. Aunque viniera del "cielo" era alimento terrenal.

El verdadero pan del cielo, que alimenta a Israel, es precisamente la Ley, la palabra de Dios. En la literatura sapiencial, la sabiduría, que se hace presente en la Torá, aparece como "pan" (Pr 9,5). Israel ha reconocido cada vez con mayor claridad que la palabra de Dios es el don fundamental y duradero de Moisés.

—Lo que realmente distingue a Israel es que —en la Ley— conoce la voluntad de Dios y, así, el recto camino de la vida.

martes, 24 de abril de 2012

Juan 6: la Ley se ha hecho Persona



Hoy vuelve a resonar el "Yo soy" de Jesús. Él les acaba de pedir que se afanen por el alimento que permanece para la vida eterna. El hombre, en realidad, tiene hambre de algo más que del maná del desierto. El don que alimente al hombre en cuanto hombre debe ser superior, estar a otro nivel.

¿Es la Torá ese otro alimento? A través de ella, el hombre puede de algún modo hacer de la voluntad de Dios su alimento. Sí, la Torá es "pan" que viene de Dios; pero sólo nos muestra, por así decirlo, la "espalda" de Dios, es una "sombra". «El pan de Dios es el que ha bajado del cielo y da la vida al mundo» (Jn 6,33). Como los que le escuchaban seguían sin entenderlo, Jesús lo repite de un modo inequívoco: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí no pasará nunca sed» (Jn 6,35).

—¡La Ley se ha hecho Persona!

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

lunes, 23 de abril de 2012

Juan 6: el verdadero "pan" es la "Torá"



Hoy, Jesús llama la atención sobre el hecho de que no han entendido la multiplicación de los panes como un "signo", sino que todo su interés se centraba en saciarse. Entendían la salvación desde un punto de vista puramente material, y con ello rebajaban al hombre y, en realidad, excluían a Dios. Pero, si veían el maná sólo desde el punto de vista del saciarse, hay que considerar que el maná no era pan del cielo, sino sólo pan de la tierra. Aunque viniera del "cielo" era alimento terrenal.

El verdadero pan del cielo, que alimenta a Israel, es precisamente la Ley, la palabra de Dios. En la literatura sapiencial, la sabiduría, que se hace presente en la Torá, aparece como "pan" (Pr 9,5). Israel ha reconocido cada vez con mayor claridad que la palabra de Dios es el don fundamental y duradero de Moisés.

—Lo que realmente distingue a Israel es que —en la Ley— conoce la voluntad de Dios y, así, el recto camino de la vida.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

sábado, 3 de marzo de 2012

La caridad: El amor a los enemigos

Hoy, Jesús contrapone a las disposiciones de la "Torá" una nueva radicalidad de la justicia ante Dios: no sólo no matar, sino salir al encuentro del hermano con el que se está enfrentado para buscar la reconciliación; no sólo igualdad en el derecho ("ojo por ojo, diente por diente"), sino dejarse pegar sin devolver el golpe; amar no sólo al prójimo, sino también al enemigo… Es el "amor hasta el extremo" que Cristo consumará en la Cruz orando por sus "enemigos".

Pero eso, ¿es realista? Dios no nos impone un sentimiento que no podamos suscitar en nosotros mismos. Dios nos ha amado primero y nos hace experimentar su amor, y de este "antes" de Dios puede nacer también en nosotros el amor como respuesta. Con Dios amo también a la persona que no me agrada o ni siquiera conozco.

—En el encuentro íntimo con Dios, aprendo a fijarme en el otro no sólo con mis ojos y sentimientos, sino desde la perspectiva de Jesucristo, la misma del Padre celestial.

* Texto elaborado a partir de textos de Benedicto XVI (Master evangeli.net)