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martes, 16 de febrero de 2016

Evangelio del Martes [16.02.2015]

Día litúrgico: Martes I de Cuaresma


Texto del Evangelio (Mt 6,7-15): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo.

»Vosotros, pues, orad así: ‘Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal’. Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».

Comentario: Rev. D. Joaquim FAINÉ i Miralpech (Tarragona, España).

«Al orar, no charléis mucho (...) porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis»

sábado, 13 de junio de 2015

El "corazón"


Hoy celebramos el Corazón Inmaculado de María. Un corazón sin mancha, lleno de Dios, abierto totalmente a obedecerle y escucharle. El corazón, en el lenguaje de la Biblia, se refiere a lo más profundo de la persona, de donde emanan todos sus pensamientos, palabras y obras. ¿Qué emana del corazón de María? Fe, obediencia, ternura, disponibilidad, espíritu de servicio, fortaleza, humildad, sencillez, agradecimiento, y toda una estela inacabable de virtudes.

El tesoro de María es su Hijo, y en Él tiene puesto todo su corazón; los pensamientos, palabras y obras de María tienen como origen y como fin contemplar y agradar al Señor. ¿Qué guarda María en su corazón? Desde la Encarnación hasta la Ascensión de Jesús al cielo, pasando por las horas amargas del Calvario, son tantos y tantos recuerdos meditados y profundizados.

—Jesús-Dios, te pedimos tener el gozo de amarte cada día de un modo más perfecto, con todo el corazón, como buenos hijos de la Virgen.

Comentario: Rev. D. Jordi PASCUAL i Bancells (Salt, Girona, España).

sábado, 15 de marzo de 2014

Papa Francisco: Sencillez y Alegría


Con fervor y aprecio los medios de comunicación se han detenido para reflexionar sobre el primer año de Pontificado del Papa Francisco, mientras tanto El, en silencio y oración, vive sus ejercicios espirituales. En las Iglesias y en las redes Millones de Católicos agradecen a Dios por su presencia en la Sede de Pedro, como Vicario de Cristo en la tierra.

El Papa ha hecho presente la Iglesia en el horizonte de un mundo que busca su propia identidad. Ha renovado su brillo para seguir siendo una señal de esperanza y de misericordia en medio de un mundo que se tambalea en sus principios, pero sigue con sed de felicidad, sed de verdad y sed de eternidad.

sábado, 13 de abril de 2013

Cinco gestos marcan los primeros 30 días del Papa Francisco



13 de Abril, 2013. (romereports.com) La elección del papa Francisco fue una sorpresa. Y su forma de actuar también ha roto moldes desde el primer minuto en el Vaticano.

Aquellos que le conocen de cerca explican que para entender su mensaje los gestos tienen igual o más importancia que las palabras.

sábado, 5 de enero de 2013

La señal de Dios es la sencillez



Hoy —en pleno ciclo de Navidad— aparece la figura de Natanael, discípulo de Jesús, un hombre sencillo, "en quien no hay engaño". ¡Sencillez!: la señal de Dios es la sencillez. La señal que en la Noche Santa los Ángeles dieron a los pastores no contiene nada prodigioso, ni espectacular: verán solamente un niño envuelto en pañales, necesitado de los cuidados maternos; un niño que ha nacido en un establo y que está acostado en un pesebre.

La señal de Dios es el Niño: Él se hace pequeño por nosotros. Éste es su modo de reinar. Él no viene con poderío y grandiosidad externos. Viene como niño inerme y necesitado de nuestra ayuda. No quiere abrumarnos con la fuerza. Nos evita el temor ante su grandeza. No quiere de nosotros más que nuestro amor, a través del cual aprendemos espontáneamente a entrar en sus sentimientos, en su pensamiento y en su voluntad.

—Señor, te has hecho pequeño para que nosotros podamos comprenderte, acogerte y amarte. ¡Aprendamos a vivir con Él!