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domingo, 18 de noviembre de 2012

Mis palabras no pasarán



Hoy el Evangelio presenta una parte del discurso de Jesús sobre el final de los tiempos. Hay una frase que impresiona por su claridad sintética: "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán".

La expresión "el cielo y la tierra" aparece con frecuencia en la Biblia para indicar todo el universo, todo el cosmos. Jesús declara que todo esto está destinado a "pasar". No sólo la tierra, sino también el cielo, que aquí se entiende en sentido cósmico, no como sinónimo de Dios. La Sagrada Escritura no conoce ambigüedad: toda la creación está marcada por la finitud. Con esta clara distinción, Jesús afirma que sus palabras "no pasarán", es decir, están de la parte de Dios y, por consiguiente, son eternas.

—Quienes oyen la Palabra, la acogen y dan fruto, forman parte del reino de Dios, es decir, viven bajo su señorío; están en el mundo, pero ya no son del mundo; llevan dentro una semilla de eternidad, y al final producirá la resurrección de la carne. Este es el poder de la Palabra de Cristo.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Vida - Muerte - Eternidad


“La vida se nos ha dado para buscar a Dios, la muerte para encontrarlo y la eternidad para poseerlo”.

jueves, 19 de abril de 2012

Vida sobrenatural



Hoy Jesús habla de su procedencia y, a la vez, nos desvela nuestro destino. Él viene de "arriba", del cielo eterno, donde siempre ha existido unido al Padre y al Espíritu Santo. Ahí está también nuestra vida más auténtica. El Hijo de Dios ha venido para descubrirnos esta maravilla, pero nos cuesta despegarnos de la tierra y despertar nuestra aspiración a la eternidad.

Desde sus orígenes, el hombre ha considerado con respeto su muerte y la vida más allá de la "tierra". Pero, realmente, poco sabíamos de esa "vida de arriba" y de su contenido. Con la encarnación del Hijo de Dios se nos ha desvelado la verdadera vida, la más real: la vida de amistad con Dios, que es "sobre-natural" y, por tanto, sin fin. Sólo se acaba lo de la tierra.

—Quiero vivir, Dios mío, una vida de amistad contigo. Concédeme entender las cosas como Tú las entiendes, y amar como Tú amas. Jesús, confío en tu Palabra.

Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España).