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sábado, 13 de febrero de 2016

El anuncio del Evangelio consiste en el ofrecimiento de la gracia de Dios al pecador


Hoy, Jesús acoge en el grupo de sus íntimos a un hombre que era considerado como un pecador público. Mateo no sólo manejaba dinero considerado impuro por provenir de gente ajena al pueblo de Dios, sino que además colaboraba con una autoridad extranjera, odiosamente ávida, cuyos tributos podían ser determinados arbitrariamente. En más de una ocasión, los Evangelios mencionan conjuntamente a los "publicanos y pecadores", a los "publicanos y prostitutas".

Un dato que salta a la vista: Jesús no excluye a nadie de su amistad. Es más, precisamente mientras se encuentra sentado en la mesa de la casa de Mateo-Leví, respondiendo a quien estaba escandalizado por el hecho de frecuentar compañías poco recomendables, Cristo pronuncia la importante declaración: "No he venido a llamar a justos, sino a pecadores".

—El buen anuncio del Evangelio consiste precisamente en esto: ¡en el ofrecimiento de la gracia de Dios al pecador! Quien se encuentra aparentemente más lejos de la santidad, puede convertirse incluso en un modelo de acogida de la misericordia de Dios.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

lunes, 21 de septiembre de 2015

Evangelio del Lunes [21.09.2015]

Día litúrgico: 21 de Septiembre: San Mateo, apóstol y evangelista


Texto del Evangelio (Mt 9,9-13): En aquel tiempo, cuando Jesús se iba de allí, al pasar vio a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme». Él se levantó y le siguió. Y sucedió que estando él a la mesa en casa de Mateo, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos. Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?». Mas Él, al oírlo, dijo: «No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal. Id, pues, a aprender qué significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores».

Comentario: Rev. D. Joan PUJOL i Balcells (La Seu d'Urgell, Lleida, España).

«No he venido a llamar a justos, sino a pecadores»

miércoles, 23 de octubre de 2013

Francisco: "Dios es como una enfermera. Cura nuestras heridas con sus manos"



22 de octubre, 2013 (romereports.com) El Papa Francisco centró su homilía de Casa Santa Marta en el misterio de Dios. Para Francisco, este misterio sólo se puede entender porque Dios mismo se acerca al ser humano para salvarlo.

Papa Francisco
“La imagen que me viene es la de las enfermeras, la de una enfermera en un hospital, que cura las heridas una a una, pero con sus manos. Dios se involucra, se mete en nuestra miseria, se acerca a nuestras llagas y las cura con sus manos, y para tener manos se ha hecho hombre”.

Francisco recordó que Dios no salva a la Humanidad con un decreto o una ley, sino con su propia vida.

Extracto de la Homilía del Papa
(Fuente: Radio Vaticana)

sábado, 21 de septiembre de 2013

Evangelio del Sábado [21.09.2013]

Día litúrgico: 21 de Septiembre: San Mateo, apóstol y evangelista


Texto del Evangelio (Mt 9,9-13): En aquel tiempo, cuando Jesús se iba de allí, al pasar vio a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme». Él se levantó y le siguió. Y sucedió que estando él a la mesa en casa de Mateo, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos. Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?». Mas Él, al oírlo, dijo: «No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal. Id, pues, a aprender qué significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores».

Comentario: Rev. D. Joan PUJOL i Balcells (La Seu d'Urgell, Lleida, España).

No he venido a llamar a justos, sino a pecadores