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domingo, 7 de agosto de 2016

Curso sobre La Confesión [Arequipa]

Papa Francisco, Sacramento de la Reconciliación
Dentro de las actividades programadas por el Jubileo Extraordinario de la Misericordia, del 9 al 11 de agosto se realizará en la Arquidiócesis de Arequipa el Curso sobre “El Sacramento de la Reconciliación” (Confesión), que tendrá lugar en el auditorio de la Parroquia San Juan Bautista, en Yanahuara, de 6:30 a 8:30 p.m.

El Arzobispo de Arequipa, Monseñor Javier del Río Alba, dará inicio al curso y ofrecerá una charla como introducción al tema. En tanto, las ponencias estarán a cargo del Padre Miguel Paz, LC., Doctor en Teología Dogmática por el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma y llegará a Arequipa, para compartir su experiencia y conocimientos con los fieles, animándolos a acercarse a este sacramento, que nos hace uno con Cristo.

domingo, 13 de marzo de 2016

Jesús es el Legislador, es la Justicia en persona


Hoy, el evangelista Juan pone de relieve un detalle: mientras los acusadores lo interrogan con insistencia, Jesús se inclina y se pone a escribir con el dedo en el suelo. El gesto muestra a Cristo como el Legislador divino: en efecto, Dios escribió la ley con su dedo en las tablas de piedra.

Jesús es el Legislador, es la Justicia en persona. Y, ¿cuál es su sentencia? "Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra". Estas palabras están llenas de la fuerza de la verdad, que desarma, que derriba el muro de la hipocresía y abre las conciencias a una justicia mayor, la del amor, en la que consiste el cumplimiento pleno de todo precepto.

—Jesús, absolviendo a la mujer de su pecado, la introduce en una nueva vida, orientada al bien: Dios sólo desea para nosotros el bien y la vida; se ocupa de la salud de nuestra alma por medio de sus ministros, liberándonos del mal con el sacramento de la Reconciliación.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

Evangelio del Domingo [13.03.2016]

Día litúrgico: Domingo V (C) de Cuaresma


Texto del Evangelio (Jn 8,1-11): En aquel tiempo, Jesús se fue al monte de los Olivos. Pero de madrugada se presentó otra vez en el Templo, y todo el pueblo acudía a Él. Entonces se sentó y se puso a enseñarles. Los escribas y fariseos le llevan una mujer sorprendida en adulterio, la ponen en medio y le dicen: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?». Esto lo decían para tentarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra.

Pero, como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra». E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra. Ellos, al oír estas palabras, se iban retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos; y se quedó solo Jesús con la mujer, que seguía en medio. Incorporándose Jesús le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?». Ella respondió: «Nadie, Señor». Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más».

Comentario: Pbro. D. Pablo ARCE Gargollo (México, D. F., México).

«Tampoco yo te condeno»

sábado, 23 de enero de 2016

Los hindúes acuden a confesarse a las iglesias [Año de la Misericordia, India]

Cari Filii 22 enero 2016

Desde que fue abierta la Puerta Santa de la Misericordia en la basílica mariana de Santa María del Monte en Bandra (Mumbai), en el Estado indio de Maharashtra, llegan a ella miles de personas, incluso personas que no son cristianas, atraídas por un sentido de renovación y purificación espiritual.

Lo más asombroso es que incluso los no cristianos entienden que el proceso de renovación pasa por la confesión de los pecados.

Monseñor Nereus Rodrigues, rector de la basílica, que cada día confiesa a numerosos peregrinos -desde el alba hasta el ocaso-, junto al vicerrector, el Padre Anaiceto, explica a AsiaNews: “Hay muchísimos fieles no cristianos que vienen aquí, se ponen en la fila, luego se arrodillan frente al sacerdote y se sientan en el confesionario. Hablan en voz baja, pidiendo la remisión de los pecados”.

Imagen portuguesa del siglo XV que dio origen a
la capilla que luego se convertiría en una gran basílica
en Bandra, Mumbai

Evidentemente, siendo personas no bautizadas, su confesión no tiene un valor sacramental, pero muchos no cristianos la viven como un acercamiento a la divino y un rechazo del mal.

Nereus explica que muchísimas personas, pertenecientes a credos distintos de la fe cristiana, acuden a la basílica durante todo el año. Pero ahora, con la apertura de la Puerta jubilar, la iglesia es frecuentada por un número de visitantes cada vez mayor.

En el exterior de la basílica, en la zona reservada al oratorio, se han instalado paneles que reclaman la atención a las obras de misericordia corporal y espiritual, subrayadas por el Papa Francisco para este Jubileo. Nereus explica: “De este modo, a través de los reclamos escritos, los peregrinos pueden leer, conocer y luego poner en acto las obras de misericordia”.

jueves, 17 de septiembre de 2015

El sacramento de la Penitencia: la realidad del pecado a la luz de la misericordia infinita de Dios

Papa Francisco administrando el sacramento de la Penitencia
Hoy, inesperadamente, entra un "invitado" no previsto: una conocida pecadora pública. Es comprensible el malestar de los presentes, que a la mujer no parece preocuparle. Ella avanza y, se detiene a los pies de Jesús. Había escuchado sus palabras de perdón y de esperanza para todos, incluso para las prostitutas. Con sus lágrimas moja los pies de Jesús, se los enjuga con sus cabellos, los besa y los unge con un agradable perfume. Al actuar así, la pecadora quiere expresar el afecto y la gratitud que alberga hacia el Señor con gestos familiares para ella, aunque la sociedad los censure.

Es necesario ayudar a quienes se confiesan a experimentar la ternura divina para con los pecadores arrepentidos, que tantos episodios evangélicos muestran con tonos de intensa conmoción. En el sacramento de la Reconciliación, cualquiera que sea el pecado cometido, si lo reconocemos humildemente y acudimos con confianza al sacerdote confesor, siempre experimentamos la alegría pacificadora del perdón de Dios.

—A quien ama mucho, Dios le perdona todo.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

Evangelio del Jueves [17.09.2015]

Día litúrgico: Jueves XXIV del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 7,36-50): En aquel tiempo, un fariseo rogó a Jesús que comiera con él, y, entrando en la casa del fariseo, se puso a la mesa. Había en la ciudad una mujer pecadora pública, quien al saber que estaba comiendo en casa del fariseo, llevó un frasco de alabastro de perfume, y poniéndose detrás, a los pies de Jesús, comenzó a llorar, y con sus lágrimas le mojaba los pies y con los cabellos de su cabeza se los secaba; besaba sus pies y los ungía con el perfume.

Al verlo el fariseo que le había invitado, se decía para sí: «Si éste fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que le está tocando, pues es una pecadora». Jesús le respondió: «Simón, tengo algo que decirte». Él dijo: «Di, maestro». «Un acreedor tenía dos deudores: uno debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían para pagarle, perdonó a los dos. ¿Quién de ellos le amará más?». Respondió Simón: «Supongo que aquel a quien perdonó más». Él le dijo: «Has juzgado bien», y volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y no me diste agua para los pies. Ella, en cambio, ha mojado mis pies con lágrimas, y los ha secado con sus cabellos. No me diste el beso. Ella, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. No ungiste mi cabeza con aceite. Ella ha ungido mis pies con perfume. Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra».

Y le dijo a ella: «Tus pecados quedan perdonados». Los comensales empezaron a decirse para sí: «¿Quién es éste que hasta perdona los pecados?». Pero Él dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado. Vete en paz».

Comentario: Mons. José Ignacio ALEMANY Grau, Obispo Emérito de Chachapoyas (Chachapoyas, Perú).

«A los pies de Jesús, comenzó a llorar»

lunes, 23 de marzo de 2015

Jesús es el Legislador, es la Justicia en persona


Hoy, el evangelista Juan pone de relieve un detalle: mientras los acusadores lo interrogan con insistencia, Jesús se inclina y se pone a escribir con el dedo en el suelo. El gesto muestra a Cristo como el Legislador divino: en efecto, Dios escribió la ley con su dedo en las tablas de piedra.

Jesús es el Legislador, es la Justicia en persona. Y, ¿cuál es su sentencia? "Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra". Estas palabras están llenas de la fuerza de la verdad, que desarma, que derriba el muro de la hipocresía y abre las conciencias a una justicia mayor, la del amor, en la que consiste el cumplimiento pleno de todo precepto.

—Jesús, absolviendo a la mujer de su pecado, la introduce en una nueva vida, orientada al bien: Dios sólo desea para nosotros el bien y la vida; se ocupa de la salud de nuestra alma por medio de sus ministros, liberándonos del mal con el sacramento de la Reconciliación.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

domingo, 15 de febrero de 2015

Evangelio del Domingo [15.02.2015]

Día litúrgico: Domingo VI (B) del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Mc 1,40-45): En aquel tiempo, se acerca a Jesús un leproso suplicándole, y, puesto de rodillas, le dice: «Si quieres, puedes limpiarme». Compadecido de él, extendió su mano, le tocó y le dijo: «Quiero; queda limpio». Y al instante, le desapareció la lepra y quedó limpio. Le despidió al instante prohibiéndole severamente: «Mira, no digas nada a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés para que les sirva de testimonio». Pero él, así que se fue, se puso a pregonar con entusiasmo y a divulgar la noticia, de modo que ya no podía Jesús presentarse en público en ninguna ciudad, sino que se quedaba a las afueras, en lugares solitarios. Y acudían a Él de todas partes.

Comentario: Rev. D. Ferran JARABO i Carbonell (Agullana, Girona, España).

Si quieres, puedes limpiarme