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viernes, 5 de mayo de 2017

Evangelio del Viernes [05.05.2017]


Día litúrgico: Viernes III de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 6,52-59): En aquel tiempo, los judíos se pusieron a discutir entre sí y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?». Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre». Esto lo dijo enseñando en la sinagoga, en Cafarnaúm.

Comentario: Rev. D. Àngel CALDAS i Bosch (Salt, Girona, España).

«En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros»

viernes, 10 de abril de 2015

Cristo permanece con nosotros


Hoy, Jesús resucitado sale al encuentro de sus amigos, los reúne y conforta con su presencia. Juan, que amaba mucho al Señor, intuye con más facilidad que es Él. Pero todos presienten que están ante la presencia de Cristo, pues han visto cómo —fiándose de su palabra— su trabajo ha obtenido un resultado extraordinario.

Igual que en los primeros tiempos del cristianismo, Jesucristo no nos deja solos. Se hace presente en medio de nosotros de manera especial cuando celebramos la santa misa, escuchando su Palabra que nos reconforta y también llenando de amor nuestro corazón con su cálida presencia recibida en una Comunión hecha con fe, devoción y limpieza de corazón. Sin Jesús la vida pierde su color y alegría; con Él todo es distinto.

—Señor, te pido que abras los ojos de mi fe para que sepa reconocer tu presencia en mi vida. Que sepa vivir a fondo el gran regalo de la Eucaristía.

Comentario: Rev. D. Joan Ant. MATEO i García (La Fuliola, Lleida, España).

martes, 7 de octubre de 2014

El Logos crea "diá-logos"

Hoy Jesús —que es el "Logos" (la Palabra) de Dios— es acogido fraternalmente en casa de Marta, María, y Lázaro. La falta de fraternidad es uno de los principales impedimentos del desarrollo humano. La sociedad cada vez más globalizada nos hace más "cercanos", pero no más "hermanos". La razón, por sí sola, es capaz de aceptar la igualdad entre los hombres y de establecer una convivencia cívica entre ellos, pero no consigue fundar la hermandad.

La fraternidad nace de una vocación transcendente de Dios Padre, el primero que nos ha amado, y que nos ha enseñado mediante el Hijo lo que es la caridad fraterna. En el contexto actual, en el que está difundida la tendencia a relativizar lo verdadero, la adhesión a los valores del cristianismo es un elemento indispensable para la construcción de una buena sociedad. La verdad es "logos" que crea "diá-logos" y, por tanto, comunicación y comunión.

—Señor, Suma Verdad, abre y une el intelecto de los seres humanos en la lógica del amor.

viernes, 19 de abril de 2013

Evangelio del Viernes [19.04.2013]


Día litúrgico: Viernes III de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 15,1-8): En aquel tiempo, los judíos se pusieron a discutir entre sí y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?». Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre». Esto lo dijo enseñando en la sinagoga, en Cafarnaúm.

Comentario: Rev. D. Àngel CALDAS i Bosch (Salt, Girona, España).

En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros

jueves, 19 de abril de 2012

Presentan libros para la preparación de los sacramentos de Primera Comunión y Confirmación [Lima]



La Arquidiócesis de Lima y la editorial San Pablo presentan los nuevos Libros de Sesiones para la Catequesis de la Primera Comunión titulado “Mi Comunión” y para la Catequesis de Confirmación, “Mi Confirmación”, con la finalidad de fortalecer la formación de los niños y jóvenes en valores, con contenidos doctrinales y vivenciales para propiciar el encuentro con Jesús y el crecimiento en la fe en ambas etapas de preparación a estos sacramentos.

Mi Comunión ofrece sesiones para que el niño conozca a Jesús íntimamente y lo reciba con fe en su Primera Comunión. Los momentos de cada encuentro van desde la oración, seguido del encuentro con la Palabra de Dios, la profundización de la doctrina, un compromiso y la acción de gracias.

Por su parte, Mi Confirmación presenta un primer encuentro con la experiencia del joven para meditar a la luz de la Palabra de Dios e interpretarla al lado de Jesús, esto es para sensibilizar al joven confirmando a reorientar su vida acorde a lo que el Evangelio propone, llevándolo a realizar acciones concretas mediante un compromiso final en cada sesión.

Además, se han elaborado las respectivas Guías del Catequista, con la organización completa para planificar y desarrollar paso a paso cada sesión. Incluyen, en ambos casos, el Catecismo Escolar en un lenguaje sencillo y comprensible para los niños y jóvenes, una síntesis indispensable para comprender nuestra fe.

Ambas publicaciones se pueden adquirir en las librerías San Pablo y el Arzobispado de Lima.

Oficina de Comunicaciones y Prensa
Jr. Chancay 282. Cercado de Lima. Tlf.: 203-7736

domingo, 15 de abril de 2012

Evangelio del Domingo [15.04.2012]


Día litúrgico: Domingo II (A) (B) (C) de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 20,19-31): Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros». Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío». Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré».

Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: «La paz con vosotros». Luego dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente». Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío». Dícele Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído».

Jesús realizó en presencia de los discípulos otras muchas señales que no están escritas en este libro. Éstas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.

Comentario: Rev. D. Joan Ant. MATEO i García (La Fuliola, Lleida, España).

«Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados»