El 29 de octubre, como todos los meses, la reunión virtual vía zoom con los catequistas rurales y Ministros de la Comunión, tuvo como propósito principal brindar formación doctrinal y pastoral a los catequistas sobre la naturaleza y misión de la Iglesia.
Mons. Francisco Castro Lalupú, obispo de la Prelatura de Caravelí, inició la sesión con un saludo general y expresó sus condolencias al hermano Pedro Baltazar, coordinador de los Catequistas Rurales, por el fallecimiento de su madre hace tres días, quien contó con el afecto y respaldo de la comunidad. A continuación, el obispo dirigió una oración por la próxima visita del Papa al Perú y destacó la valiosa labor que desempeñan los catequistas en aquellos lugares donde no hay una presencia constante de sacerdotes.
El tema central fue la definición de la Iglesia, aclarándose que esta no consiste en un edificio, sino en la comunidad de todos los bautizados, fundada por Jesucristo y guiada por el Espíritu Santo. Mons. Francisco explicó que la Iglesia tiene tres tareas fundamentales: anunciar el Evangelio, celebrar la fe y servir a los hermanos, lo cual incluye la promoción de la justicia y la paz. Asimismo, enfatizó que el catequista es un discípulo, misionero y testigo de la fe que debe dar ejemplo de vida cristiana, mantenerse en formación permanente y trabajar en comunión con su párroco.
Durante la sesión, varios participantes compartieron sus experiencias y plantearon inquietudes sobre la preparación de adultos para el sacramento de la Confirmación, así como la dificultad para formar nuevos líderes en sus comunidades. El obispo señaló que los adultos requieren un programa especial adaptado a su contexto y reconoció la exigente realidad pastoral de la zona, animando a los catequistas a perseverar en su servicio.
En respuesta a estas necesidades, Mons. Francisco se comprometió a abordar con los sacerdotes y religiosas el tema de la formación de nuevos líderes, así como a coordinar con los párrocos para que mantengan un contacto más fluido y asiduo con sus catequistas y atiendan sus preocupaciones.
Asimismo, el obispo exhortó a los catequistas a:
Mantenerse en formación continua, aprovechando herramientas como internet, la lectura de la Biblia y el Catecismo.
Trabajar en comunión con el párroco y demás agentes pastorales, solicitando orientación y apoyo para la preparación sacramental.
Participar fielmente en la Eucaristía, orar diariamente e interceder por la Iglesia.
Promover y formar nuevos líderes y catequistas en sus comunidades.
Ser signo de unidad, amabilidad y respeto en sus entornos comunitarios.
La reunión concluyó con una oración a la Virgen María y la bendición final impartida por nuestro obispo a todos los presentes.




