Texto del Evangelio (Jn 17,1-11a): En aquel tiempo, Jesús, alzando los
ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que
tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda
carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Ésta es la vida
eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado,
Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me
encomendaste realizar.
»Ahora,
Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que
el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado
tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu
Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las
palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han
reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado.
»Por
ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son
tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en
ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a
ti».
Comentario: Rev. D. Pere OLIVA i March (Sant Feliu de Torelló,
Barcelona, España).
«Padre,
ha llegado la hora»


