El Octavo mandamiento prohíbe falsear las relaciones con los demás. La verdad es un modo de vivir, de existir, y se ve en cada acto particular, y esa debe ser la vida del cristiano. Lo dijo el Papa en la catequesis del miércoles 14 de noviembre
Griselda Mutual - Ciudad del Vaticano
“Las
habladurías matan”, porque la lengua “mata como un cuchillo”. Y quien las dice
“es un terrorista” porque con su lengua tira una bomba “que destruye la fama de
los demás” y él – o ella- “se va tranquilo”. “Decir habladurías es matar”. Así
Francisco en su catequesis del miércoles 14 de noviembre sobre el Octavo
Mandamiento del decálogo que reza “No dirás falso testimonio ni mentirás”,
habló de la gravedad de vivir de comunicaciones “no auténticas”:




