Un mar humano de fieles se volcó a las calles de San
Miguel de Piura para rendir testimonio de su fe y amor a Jesús Eucaristía
durante la Santa Misa y procesión en el día grande de Corpus Christi. Agitando
banderas blancas y amarillas (colores del Vaticano), arrojando perfumados
pétalos de flores y entonando himnos eucarísticos, los piuranos expresaron su
profunda fe y adoración a la presencia real de Cristo en la Hostia Santa.
Más de 50 alfombras de flores adornaron el recorrido
procesional así como diversos fuegos artificiales. A su paso en el coche
eucarístico, Jesús Eucaristía derramó su bendición sobre las familias, los
niños, los jóvenes, los ancianos y los enfermos. La procesión contó con la
presencia de la venerada imagen de Nuestra Señora de las Mercedes, que llegó
desde Paita para acompañar esta muestra de devoción.
