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viernes, 7 de agosto de 2015

El hombre no es un ser "arrojado" al mundo por azar

Hoy Jesús formula una pregunta clave: "¿Qué puede dar el hombre a cambio de su vida?". Respuesta: nada que no sea dar la misma vida a Dios. Esto supone que nadie existe por casualidad: el hombre no es un ser "arrojado" al mundo por azar, sino que fuimos creados porque Dios ya nos conocía y nos amaba.

A la vida de cada hombre le precede un conocimiento, una idea y un amor, que constituyen el fundamento de nuestra existencia. La creación se ha hecho para abrir un espacio en el que poder responder al amor de Dios. El cosmos no fue creado para que hubiera multitud de astros y tantas otras cosas más, sino para que hubiera un lugar para la "alianza", para el "sí" del amor entre Dios y el hombre que le responde.

—Señor, mi libertad y tu Cruz están en mi respuesta: sin libertad mi respuesta no sería de amor; sin la Cruz no sería respuesta adecuada para seguirte.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

lunes, 1 de diciembre de 2014

Adviento ("adventus"): movimiento de Dios hacia la humanidad

Hoy la comunidad eclesial, mientras se prepara para celebrar el gran misterio de la Encarnación, está invitada a redescrubrir y profundizar su relación personal con Dios. La palabra latina "adventus" se refiere a la venida de Cristo y pone en primer plano el movimiento de Dios hacia la humanidad, al que cada uno está llamado a responder con la apertura y adhesión que apreciamos en el centurión.

Al igual que Dios es soberanamente libre al revelarse y entregarse, porque sólo lo mueve el amor, también la persona humana es libre al dar su asentimiento, aunque tenga obligación de darlo: Dios espera una respuesta de amor. Durante estos días la liturgia nos presenta como modelo perfecto de esta respuesta a la Virgen María.

—Santa María, tú mejor que nadie puedes guiarnos a conocer, amar y adorar al Hijo de Dios hecho hombre. Acompáñame para que me prepare con sinceridad de corazón y apertura de espíritu a reconocer en tu Niño de Belén al Hijo de Dios que vino para salvarnos.

viernes, 24 de enero de 2014

Evangelio del Viernes [24.01.2014]

Día litúrgico: Viernes II del tiempo ordinario



Texto del Evangelio (Mc 3,13-19): En aquel tiempo, Jesús subió al monte y llamó a los que Él quiso; y vinieron donde Él. Instituyó Doce, para que estuvieran con Él, y para enviarlos a predicar con poder de expulsar los demonios. Instituyó a los Doce y puso a Simón el nombre de Pedro; a Santiago el de Zebedeo y a Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso por nombre Boanerges, es decir, hijos del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y Judas Iscariote, el mismo que le entregó.

Comentario: Rev. D. Llucià POU i Sabater (Vic, Barcelona, España).

Jesús subió al monte y llamó a los que Él quiso