| ROMA, 24-03-2017 | |||||||||||||||||||
|
Mostrando entradas con la etiqueta El egoísmo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El egoísmo. Mostrar todas las entradas
viernes, 24 de marzo de 2017
Rome Reports [Newsletter]
Etiquetas:
El egoísmo,
La Voz del desierto,
Los populismos,
Papa Francisco,
Rock cristiano,
UE,
Unión Europea
lunes, 1 de febrero de 2016
Evangelio del Lunes [01.02.2016]
Día litúrgico: Lunes IV del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mc 5,1-20): En aquel tiempo,
Jesús y sus discípulos llegaron al otro lado del mar, a la región de los
gerasenos. Apenas saltó de la barca, vino a su encuentro, de entre los
sepulcros, un hombre con espíritu inmundo que moraba en los sepulcros y a quien
nadie podía ya tenerle atado ni siquiera con cadenas, pues muchas veces le
habían atado con grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado
los grillos, y nadie podía dominarle. Y siempre, noche y día, andaba entre los
sepulcros y por los montes, dando gritos e hiriéndose con piedras. Al ver de
lejos a Jesús, corrió y se postró ante Él y gritó con gran voz: «¿Qué tengo yo
contigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me
atormentes». Es que Él le había dicho: «Espíritu inmundo, sal de este hombre».
Y le preguntó: «¿Cuál es tu nombre?». Le contesta: «Mi nombre es Legión, porque
somos muchos». Y le suplicaba con insistencia que no los echara fuera de la
región.
Había allí una gran piara de puercos que pacían al pie del
monte; y le suplicaron: «Envíanos a los puercos para que entremos en ellos». Y
se lo permitió. Entonces los espíritus inmundos salieron y entraron en los
puercos, y la piara -unos dos mil- se arrojó al mar de lo alto del precipicio y
se fueron ahogando en el mar. Los porqueros huyeron y lo contaron por la ciudad
y por las aldeas; y salió la gente a ver qué era lo que había ocurrido. Llegan
donde Jesús y ven al endemoniado, al que había tenido la Legión, sentado,
vestido y en su sano juicio, y se llenaron de temor. Los que lo habían visto
les contaron lo ocurrido al endemoniado y lo de los puercos. Entonces
comenzaron a rogarle que se alejara de su término.
Y al subir a la barca, el que había estado endemoniado le
pedía estar con Él. Pero no se lo concedió, sino que le dijo: «Vete a tu casa,
donde los tuyos, y cuéntales lo que el Señor ha hecho contigo y que ha tenido
compasión de ti». Él se fue y empezó a proclamar por la Decápolis todo lo que
Jesús había hecho con él, y todos quedaban maravillados.
Comentario: Rev. D. Ramon Octavi SÁNCHEZ i
Valero (Viladecans, Barcelona, España).
«Espíritu inmundo, sal de este hombre»
Etiquetas:
A Jesús le importan las persponas,
El egoísmo,
La curación del endemoniado,
Los bienes materiales son medio no fin,
Signos de Jesús
lunes, 12 de octubre de 2015
Humildad (los "dolientes" aprenden a ver)
![]() |
| Los "tres jóvenes" en el horno encendido |
Hoy todavía los hay que —en nombre de la
"objetividad" del saber— pretenden de Dios "un signo". La
raíz de esta equivocada exigencia no es otra que el egoísmo, un corazón impuro,
que únicamente espera de Dios el éxito personal, la ayuda necesaria para absolutizar
el propio yo ("yo Le puedo medir"). Esta forma de religiosidad
representa el rechazo fundamental de la conversión ("Él debe ser mi
medida").
La humildad del silencio —¡Job!— es muy importante como
primer paso en la sabiduría. Resulta sorprendente que las quejas contra Dios
sólo en una mínima parte procedan de los dolientes de este mundo; mayormente
provienen de "espectadores saturados" que nunca han sufrido. ¡Los
dolientes han aprendido a ver! En este mundo, la alabanza sale de los "hornos"
donde tantos se abrasan: el relato de los "tres jóvenes" en el horno encendido contiene una verdad más profunda que la que se expresa en los
tratados eruditos.
—Jesús, ¡cuántas veces pedimos un signo y nos cerramos a
la conversión! ¡La Cruz es el signo!
Comentario: REDACCIÓN evangeli.net
(elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).
Etiquetas:
Benedicto XVI,
El egoísmo,
Humildad,
Job,
La Cruz es el signo!,
Los dolientes,
Los dolientes aprenden a ver,
Los tres jóvenes en el horno encendido,
Rechazo a la conversión,
Un signo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
