Día litúrgico: Domingo XX (A) del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 15,21-28): En aquel tiempo,
Jesús salió y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea,
saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: «Ten compasión de mí,
Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo». Él no le respondió
nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: «Atiéndela, que viene
detrás gritando». Él les contestó: «Sólo me han enviado a las ovejas
descarriadas de Israel». Ella los alcanzó y se postró ante Él, y le pidió de
rodillas: «Señor, socórreme». Él le contestó: «No está bien echar a los perros
el pan de los hijos». Pero ella repuso: «Tienes razón, Señor; pero también los
perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos». Jesús le
respondió: «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas». En aquel
momento quedó curada su hija.
Comentario: + Rev. D. Joan SERRA i Fontanet
(Barcelona, España).
Señor; (...) también los perros se comen las migajas que
caen de la mesa de los amos