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viernes, 8 de mayo de 2015

La caridad: la "ética de Dios"


Hoy contemplamos a Jesucristo dando las últimas "instrucciones" a los Apóstoles, poco antes de su "partida". La enseñanza y el mandato son claros: debemos amarnos como Él mismo nos amó. ¿Hasta qué punto? Hasta la muerte, entregándolo todo por los hermanos: así es el amor de caridad.

La caridad sería como la "ética divina", el amor al estilo divino. Para nosotros es una "novedad". Antes de Cristo ya existían diversos sistemas éticos (la ética aristotélica…) y jurídicos (el Derecho Romano…). Pero Dios va más allá: nos destina a amar tal como las Personas Divinas —Padre, Hijo y Espíritu Santo— se aman y nos aman. Un amor que —sin anularlos— apunta mucho más allá de lo útil y de lo placentero: es la búsqueda del bien y de la perfección del otro.

—Jesús, tú eres Dios y te has hecho Hombre "para mí". Enséñame a amar hasta "existir para los otros", hasta poder decir al hermano: soy feliz porque te hago feliz.

Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España).

Evangelio del Viernes [08.05.2015]

Día litúrgico: Viernes V de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 15,12-17): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Éste es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros».

Comentario: Rev. D. Carles ELÍAS i Cao (Barcelona, España).

Éste es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado

jueves, 2 de abril de 2015

Evangelio del Jueves [02.04.2015]

Día litúrgico: Jueves Santo (Misa vespertina de la Cena del Señor)


Texto del Evangelio (Jn 13,1-15): Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.

Llega a Simón Pedro; éste le dice: «Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?». Jesús le respondió: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde». Le dice Pedro: «No me lavarás los pies jamás». Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo». Le dice Simón Pedro: «Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza». Jesús le dice: «El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos». Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo: «No estáis limpios todos».

Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros».

Comentario: Mons. Josep Àngel SAIZ i Meneses Obispo de Terrassa (Barcelona, España).

Si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros