La América Latina Católica tiene en estos días su corazón
y sus miradas en Río de Janeiro hacia donde se dirigen miles de jóvenes para
encontrarse con el Papa Francisco, a la sombra del Cristo Redentor del Corcovado cuyos
brazos abrazan la ciudad y los peregrinos allí convocados por la fe y la
esperanza, con el anhelo de fortalecerse para despegar hacia una nueva
evangelización del continente.
Hay desafíos comunes que enfrentan los países de América
Latina y el Caribe: La defensa de la vida, desde su concepción hasta la muerte
natural; la lucha contra la corrupción en todos los niveles; el deterioro de la
familia y el crecimiento de los hijos sin la presencia de los padres; la transmisión
de la fe de una generación a otra; la victoria sobre la extrema pobreza y la
miseria; la búsqueda de una educación de calidad para todos, por mencionar los
más destacados, desafíos que nos exigen una respuesta valiente en fidelidad al
Evangelio.
