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sábado, 16 de marzo de 2013

¿Quiénes son los acusadores de Jesús? (la cuestión de "los judíos" en Juan)



Hoy en el Evangelio percibimos una cierta "polémica" entre los "judíos" alrededor de Jesús. En el cuarto Evangelio éste no es un hecho puntual, sino que aparece como una constante en la subida de Jesús a Jerusalén. Pero, al final, ¿quiénes fueron realmente los acusadores de Jesucristo? Según Juan, son simplemente "los judíos". Pero esta expresión no indica en modo alguno el pueblo de Israel como tal, y mucho menos aún comporta un tono "racista".

Juan mismo pertenecía al pueblo israelita, como Jesús y los suyos. La comunidad cristiana primitiva estaba formada enteramente por judíos. Esta expresión tiene en Juan un significado preciso y rigurosamente delimitado: se refiere sólo a la aristocracia del templo (incluso en ella, puede haber excepciones, como Nicodemo). En Marcos, aparecen "los judíos", es decir, los círculos sacerdotales distinguidos, y también el "ochlos" (la "masa"), que estaba formada por el grupo de partidarios de Barrabás, pero no el pueblo judío propiamente dicho…

—Jesús, aquí estoy para defenderte, porque me llamas por mi nombre propio.

jueves, 14 de marzo de 2013

El cuarto Evangelio se basa en el Antiguo Testamento



Hoy, en la autodefensa de Jesús ante los judíos, aparece una de las singularidades del cuarto Evangelio: Juan se basa totalmente en el Antiguo Testamento. "[Moisés] escribió de mí" (Jn 5,46), dice Jesús a sus adversarios; Felipe dice a Natanael: "Aquel de quien escribieron Moisés en el libro de la Ley y los Profetas lo hemos encontrado" (Jn 1,45).

La relación entre Jesús y Moisés aparece de un modo programático particularmente al final del Prólogo: "La Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por Cristo Jesús" (Jn 1,16-18). La profecía —la gran promesa— de Moisés ("Dios suscitará un profeta como yo; a él lo escucharéis") se ha cumplido con creces, en la manera desbordante en que Dios acostumbra a regalar.

—Quien ha venido es más que Moisés, es más que un profeta. Es el Hijo, y ahora es el propio Hijo quien será "levantado". Y por eso se manifiestan la gracia y la verdad, no como destrucción, sino como cumplimiento de la Ley.

miércoles, 13 de marzo de 2013

El cuarto Evangelio manifiesta directamente que Jesús es el Hijo de Dios



Hoy, centramos nuestra atención en la imagen de Jesús según el cuarto Evangelio. En el "Jesús de los sinópticos" (primeras tres semanas de Cuaresma) el misterio de su unidad con el Padre está siempre presente y lo determina todo, pero permanece oculto bajo su humanidad. De esto se percataron progresivamente (también de forma inesperada en algunos momentos) sus discípulos y sus adversarios.

En el Evangelio según san Juan —donde no oímos parábolas sino grandes sermones centrados en imágenes, y donde el escenario principal de la actuación del Señor se ha trasladado de Galilea a Jerusalén— la divinidad de Jesús aparece sin tapujos. Sus disputas con las autoridades judías del Templo constituyen ya en su conjunto, por así decirlo, el futuro proceso de Jesús ante el Sanedrín, un episodio éste que Juan, contrariamente a los sinópticos, ya no lo considera después como un juicio propiamente dicho.

—Jesús, Tú nos das a conocer a Dios porque eres el Hijo Unigénito que está en el "corazón" del Padre (cf. Jn 1,18).

martes, 12 de marzo de 2013

El cuarto Evangelio no procede del "gnosticismo"



Hoy, meditando la escena de la curación en la piscina de Betsaida, analizamos el origen del cuarto Evangelio, cuya peculiaridad ha llevado a la investigación crítica moderna a dudar de su carácter "histórico", considerándolo una "reconstrucción teológica" tardía (posterior a los Apóstoles). Pero algunos papiros del siglo II, hallados en Egipto, demostraron que debió haberse escrito ya en el siglo I…

Algunos autores (Bultman…) afirmaron que las líneas maestras del cuarto Evangelio procederían del "gnosticismo". Pero la "gnosis", históricamente, apareció como movimiento espiritual no antes de finales del siglo I. Finalmente, la investigación sobre Juan ha confirmado que este Evangelio: 1º se basa en un conocimiento extraordinariamente preciso de lugares y tiempos (propio de alguien perfectamente familiarizado con la Palestina del tiempo de Jesús); 2º su argumentación parte del Antiguo Testamento, y está profundamente enraizada en el judaísmo de la época.

—El Evangelio de Juan nos dice, expresamente, que se remonta a un testigo ocular del Crucificado: "El que lo vio da testimonio (…) y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis" (Jn 19,35).

domingo, 27 de mayo de 2012

Evangelio del Domingo [27.05.2012]


Día litúrgico: Pentecostés (Misa del día)


Texto del Evangelio (Jn 20,19-23): Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros». Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío». Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

Comentario: Mons. Josep Àngel SAIZ i Meneses Obispo de Terrassa (Barcelona, España).

«Recibid el Espíritu Santo»

sábado, 26 de mayo de 2012

Evangelio del Sábado [26.05.2012]


Día litúrgico: Sábado VII de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 21,20-25): En aquel tiempo, volviéndose Pedro vio que le seguía aquel discípulo a quién Jesús amaba, que además durante la cena se había recostado en su pecho y le había dicho: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?». Viéndole Pedro, dice a Jesús: «Señor, y éste, ¿qué?». Jesús le respondió: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme». Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría. Pero Jesús no había dicho a Pedro: «No morirá», sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga».

Éste es el discípulo que da testimonio de estas cosas y que las ha escrito, y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran.

Comentario: Rev. D. Fidel CATALAN i Catalan (Terrassa, Barcelona, España).

«Las ha escrito, y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero»

viernes, 25 de mayo de 2012

Caridad: amar a Dios en los hermanos



Hoy es notable en este fragmento del Evangelio de san Juan la reiteración del verbo "decir": hasta diez veces, y su contraste con la única vez en la que Jesús corona sus palabras mediante el imperativo: ¡Sígueme! Pero más notable todavía es la relación entre los verbos "amar" y "apacentar".

El criterio de juicio que valora el grado de amor de Pedro a Jesús es el nivel de amor del Apóstol a las ovejas del Señor: ¡si me amas apaciéntalas! El amor se encarna en los hechos; una vez más la vertical que asciende hasta el corazón de Dios hunde sus raíces en la tierra horizontal del amor al prójimo.

—Señor, nos damos cuenta de que Tú has escondido tu presencia más íntima en los hermanos más necesitados. ¡Así de alto es tu profundo amor! ¡Danos el gozo de experimentarte en ellos haciéndonos partícipes de tu entrañable solidaridad!

Comentario: Rev. D. Antoni ORIOL i Tataret (Vic, Barcelona, España).

Evangelio del Viernes [25.05.2012]


Día litúrgico: Viernes VII de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 21,15-19): Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos y comiendo con ellos, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis corderos». Vuelve a decirle por segunda vez: «Simón de Juan, ¿me amas?». Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas».

Le dice por tercera vez: «Simón de Juan, ¿me quieres?». Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: «¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías, e ibas a donde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará a donde tú no quieras». Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme».

Comentario: Rev. D. Joaquim MONRÓS i Guitart (Tarragona, España).

«‘Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero’. Le dice Jesús: ‘Apacienta mis ovejas’»

jueves, 24 de mayo de 2012

Evangelio del Jueves [24.05.2012]


Día litúrgico: Jueves VII de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 17,20-26): En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre santo, no ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí.

»Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido y éstos han conocido que tú me has enviado. Yo les he dado a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos».

Comentario: P. Joaquim PETIT Llimona, L.C. (Barcelona, España).

«Padre santo, no ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que (...) creerán en mí»

miércoles, 23 de mayo de 2012

Evangelio del Miércoles [23.05.2012]


Día litúrgico: Miércoles VII de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 17,11b-19): En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición, para que se cumpliera la Escritura.

»Pero ahora voy a ti, y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada. Yo les he dado tu Palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como yo no soy del mundo. No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno. Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad. Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo. Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad».

Comentario: Fr. Thomas LANE (Emmitsburg, Maryland, Estados Unidos).

«Que tengan en sí mismos mi alegría colmada»

martes, 22 de mayo de 2012

Evangelio del Martes [22.05.2012]


Día litúrgico: Martes VII de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 17,1-11a): En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar.

»Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado.

»Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti».

Comentario: Rev. D. Pere OLIVA i March (Sant Feliu de Torelló, Barcelona, España).

«Padre, ha llegado la hora»

lunes, 21 de mayo de 2012

Evangelio del Lunes [21.05.2012]


Día litúrgico: Lunes VII de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 16,29-33): En aquel tiempo, los discípulos dijeron a Jesús: «Ahora sí que hablas claro, y no dices ninguna parábola. Sabemos ahora que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por esto creemos que has salido de Dios». Jesús les respondió: «¿Ahora creéis? Mirad que llega la hora (y ha llegado ya) en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo».

Comentario: Rev. D. Jordi CASTELLET i Sala (Sant Hipòlit de Voltregà, Barcelona, España).

«¡Ánimo!: yo he vencido al mundo»

sábado, 19 de mayo de 2012

Evangelio del Sábado [19.05.2012]


Día litúrgico: Sábado VI de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 16, 23-28): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre. Hasta ahora nada le habéis pedido en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea colmado. Os he dicho todo esto en parábolas. Se acerca la hora en que ya no os hablaré en parábolas, sino que con toda claridad os hablaré acerca del Padre. Aquel día pediréis en mi nombre y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque me queréis a mí y creéis que salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre».

Comentario: Rev. D. Xavier ROMERO i Galdeano (Cervera, Lleida, España).

«Salí del Padre (...) y voy al Padre»

viernes, 18 de mayo de 2012

Evangelio del Viernes [18.05.2012]


Día litúrgico: Viernes VI de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 16,20-23a): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, está triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo. También vosotros estáis tristes ahora, pero volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y vuestra alegría nadie os la podrá quitar. Aquel día no me preguntaréis nada».

Comentario: Rev. D. Joaquim FONT i Gassol (Igualada, Barcelona, España)

«Vuestra tristeza se convertirá en gozo»

jueves, 17 de mayo de 2012

Evangelio del Jueves [17.05.2012]


Día litúrgico: Jueves VI de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 16,16-20): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver». Entonces algunos de sus discípulos comentaron entre sí: «¿Qué es eso que nos dice: ‘Dentro de poco ya no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver’ y ‘Me voy al Padre’?». Y decían: «¿Qué es ese ‘poco’? No sabemos lo que quiere decir». Se dio cuenta Jesús de que querían preguntarle y les dijo: «¿Andáis preguntándoos acerca de lo que he dicho: ‘Dentro de poco no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver?’. En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo».

Comentario: Rev. D. Joan Pere PULIDO i Gutiérrez (El Papiol, Barcelona, España).

«Vuestra tristeza se convertirá en gozo»

miércoles, 16 de mayo de 2012

Evangelio del Miércoles [16.05.2012]


Día litúrgico: Miércoles VI de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 16,12-15): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga Él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir. Él me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho: Recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros».

Comentario: Rev. D. Santi COLLELL i Aguirre (La Garriga, Barcelona, España).

«Cuando venga Él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa»

martes, 15 de mayo de 2012

Evangelio del Martes [15.05.2012]


Día litúrgico: Martes VI de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 16,5-11): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Pero ahora me voy a Aquel que me ha enviado, y ninguno de vosotros me pregunta: ‘¿Adónde vas?’. Sino que por haberos dicho esto vuestros corazones se han llenado de tristeza. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré: y cuando Él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio; en lo referente al pecado, porque no creen en mí; en lo referente a la justicia porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado».

Comentario: Fr. Joseph A. PELLEGRINO (Tarpon Springs, Florida, Estados Unidos).

«Os conviene que yo me vaya»

lunes, 14 de mayo de 2012

Evangelio del Lunes [14.05.2012]


Día litúrgico: 14 de Mayo: San Matías, apóstol


Texto del Evangelio (Jn 15,9-17): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.

»Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

»No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros».

Comentario: Rev. D. Josep VALL i Mundó (Barcelona, España).

«Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado»

domingo, 13 de mayo de 2012

Juan 15: la perseverancia (fruto y amor van unidos)



Hoy, "fruto" y "amor" aparecen unidos: el fruto verdadero es el amor que ha pasado por la cruz, por las purificaciones de Dios. También el "permanecer" es parte de ello. Juan 15 menciona numerosas veces el verbo "permanecer". Lo que los Padres llaman "perseverantia" —el perseverar pacientemente en la comunión con el Señor a través de todas las vicisitudes de la vida— aquí se destaca en primer plano.

Resulta fácil un primer entusiasmo, pero después viene la constancia también en los caminos monótonos del desierto que se han de atravesar a lo largo de la vida. Si el fruto que debemos producir es el amor, una condición previa es precisamente este "permanecer", que tiene que ver profundamente con esa fe que no se aparta del Señor.

—La oración es un factor esencial de este "permanecer": a quien ora se le promete que será escuchado. Rezar en nombre de Jesús no es pedir cualquier cosa, sino el don fundamental que, en sus sermones de despedida, Él denomina como "la alegría".

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

Evangelio del Domingo [13.05.2012]


Día litúrgico: Domingo VI (B) de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 15,9-17): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado.

»Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros».

Comentario: Rev. D. Francesc CATARINEU i Vilageliu (Sabadell, Barcelona, España).

«A vosotros os he llamado amigos»