El Círculo de San Pedro, fundado en Roma en 1869, por iniciativa de un grupo de jóvenes dirigidos por el Cardenal Iacobini, fue fruto del entusiasmo de los jóvenes de la alta burguesía y de las familias nobles romanas, que querían demostrar al mundo la fidelidad al Pontífice y defenderlo de los ataques anticlericales en aquel difícil momento de la historia del Papado.
Se realizó una frenética actividad a través de la prensa católica, recogida de firmas, celebraciones y gestos de solidaridad hacia el Beato Pío IX, que fueron muy apreciados por su parte. El Papa, con clarividencia y buen sentido, les confió la primera iniciativa de caridad en favor de los pobres.
Por ello puede decirse que la aprobación dada en aquella histórica Audiencia fue el principio de las múltiples actividades caritativas y asistenciales ofrecidas por el Círculo a la Diócesis del Papa. Desde hace más de un siglo, los romanos llaman a esta caridad “la sopa del Papa”.
Fidelidad incondicional a la Iglesia y al Romano Pontífice son el signo distintivo de la antigua Asociación que resume su carisma en el lema “Oración – Acción – Sacrificio”.
