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jueves, 14 de julio de 2016

Evangelio del Jueves [14.07.2016]

Día litúrgico: Jueves XV del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 11,28-30): En aquel tiempo, Jesús dijo: «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera».

Comentario: P. Julio César RAMOS González SDB (Mendoza, Argentina).

«Venid a mí todos los que estáis fatigados (…), yo os daré descanso»

sábado, 21 de noviembre de 2015

Estados finales del hombre (II): el "Cielo"

Hoy percibimos en esos interlocutores de Jesús —los saduceos— un error: imaginaban la vida eterna como mera "continuación sin fin" de la vida terrenal. ¡No sorprende que negaran la resurrección! La vida eterna no la descubrimos a través del análisis de nuestra propia existencia; el "Espero en la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro" es consecuencia de creer en el Dios vivo.

La vida eterna no es "tiempo sin fin", sino otra forma de existencia, en la que todo confluye simultáneamente en el "ahora del amor", en una nueva "cualidad del ser" (rescatada de la fragmentación de nuestra existencia actual). Sería el momento del sumergirse en el océano del Amor Infinito, en el cual el tiempo —el antes y el después— ya no existe: eso es el Cielo, donde "todos viven para Él". ¡Una vida que apetece ser vivida eternamente!

—Jesús, espero este momento de vida plena, desbordado por la alegría, según tu promesa: "Volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y nadie os quitará vuestra alegría".

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

miércoles, 3 de junio de 2015

El cielo. El error de los saduceos acerca de la resurrección


Hoy, con evidente intención retorcida, los saduceos son víctimas de la torpe inconsistencia de sus planteamientos. Primero, usan indebidamente la Escritura: para encontrar fundamento a sus equivocadas creencias, buscan contradicciones internas en la Revelación de Dios. Segundo, caen en el pueril error de concebir el cielo con imágenes humanas, sometiendo la grandeza celestial a esquemas terrenales.

Desde que Jesús ascendió al cielo, el ser humano ha entrado de modo inaudito y nuevo en la intimidad de Dios; el hombre encuentra, ya para siempre, espacio en Dios. El "cielo", la palabra cielo no indica un lugar sobre las estrellas, sino algo mucho más osado y sublime: indica a Cristo mismo, la Persona divina que acoge plenamente y para siempre a la humanidad, Aquel en quien Dios y el hombre están inseparablemente unidos para siempre.

—El estar del hombre en Dios es el cielo. Y nosotros nos acercamos al cielo, más aún, entramos en el cielo en la medida en que nos acercamos a Jesús y entramos en comunión con Él.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

sábado, 22 de noviembre de 2014

Estados finales del hombre (II): el "Cielo"


Hoy percibimos en esos interlocutores de Jesús —los saduceos— un error: imaginaban la vida eterna como mera "continuación sin fin" de la vida terrenal. ¡No sorprende que negaran la resurrección! La vida eterna no la descubrimos a través del análisis de nuestra propia existencia; el "Espero en la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro" es consecuencia de creer en el Dios vivo.

La vida eterna no es "tiempo sin fin", sino otra forma de existencia, en la que todo confluye simultáneamente en el "ahora del amor", en una nueva "cualidad del ser" (rescatada de la fragmentación de nuestra existencia actual). Sería el momento del sumergirse en el océano del Amor Infinito, en el cual el tiempo —el antes y el después— ya no existe: eso es el Cielo, donde "todos viven para Él". ¡Una vida que apetece ser vivida eternamente!

—Jesús, espero este momento de vida plena, desbordado por la alegría, según tu promesa: "Volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y nadie os quitará vuestra alegría".