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martes, 11 de octubre de 2016

Evangelio del Martes [11.10.2016]

Día litúrgico: Martes XXVIII del tiempo ordinario



Texto del Evangelio (Lc 11,37-41): En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, un fariseo le rogó que fuera a comer con él; entrando, pues, se puso a la mesa. Pero el fariseo se quedó admirado viendo que había omitido las abluciones antes de comer. Pero el Señor le dijo: «¡Bien! Vosotros, los fariseos, purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis llenos de rapiña y maldad. ¡Insensatos! el que hizo el exterior, ¿no hizo también el interior? Dad más bien en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros».

Comentario: Rev. D. Pedro IGLESIAS Martínez (Rubí, Barcelona, España).

«Dad más bien en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros»

viernes, 16 de octubre de 2015

Evangelio del Viernes [16.10.2015]

Día litúrgico: Viernes XXVIII del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 12,1-7): En aquel tiempo, habiéndose reunido miles y miles de personas, hasta pisarse unos a otros, Jesús se puso a decir primeramente a sus discípulos: «Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Nada hay encubierto que no haya de ser descubierto ni oculto que no haya de saberse. Porque cuanto dijisteis en la oscuridad, será oído a la luz, y lo que hablasteis al oído en las habitaciones privadas, será proclamado desde los terrados. Os digo a vosotros, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más. Os mostraré a quién debéis temer: temed a aquel que, después de matar, tiene poder para arrojar a la gehenna; sí, os repito: temed a ése. ¿No se venden cinco pajarillos por dos ases? Pues bien, ni uno de ellos está olvidado ante Dios. Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; valéis más que muchos pajarillos».

Comentario: P. Raimondo M. SORGIA Mannai OP (San Domenico di Fiesole, Florencia, Italia).

«Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía»

miércoles, 26 de agosto de 2015

Amor en la verdad ("Caritas in Veritate")

Hoy, la denuncia que Cristo dirige a los fariseos por su hipocresía nos lleva a considerar el peligro de caer en la justicia meramente "formal", forzando la verdad de las cosas. La más fundamental, el amor —"caritas"— es una fuerza extraordinaria, que mueve a las personas a comprometerse con valentía y generosidad en el campo de la justicia y de la paz.

Pero sólo en la verdad resplandece la caridad. La verdad es luz que da sentido y valor a la caridad. Sin verdad, la caridad cae en mero sentimentalismo y, entonces, el "amor" se convierte en un envoltorio vacío que se rellena arbitrariamente. Éste es el riesgo fatal del amor en una cultura sin verdad. Es presa fácil de las emociones y las opiniones contingentes de los sujetos; una palabra de la que se abusa y que se distorsiona, terminando por significar lo contrario.

—Jesucristo purifica y libera de nuestras limitaciones humanas la búsqueda del amor y la verdad: Él mismo es la Verdad (cf. Jn 14,6).

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

viernes, 31 de octubre de 2014

Evangelio del Viernes [31.10.2014]

Día litúrgico: Viernes XXX del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 14,1-6): Un sábado, Jesús fue a casa de uno de los jefes de los fariseos para comer, ellos le estaban observando. Había allí, delante de Él, un hombre hidrópico (sediento en exceso). Entonces preguntó Jesús a los legistas y a los fariseos: «¿Es lícito curar en sábado, o no?». Pero ellos se callaron. Entonces le tomó, le curó, y le despidió. Y a ellos les dijo: «¿A quién de vosotros se le cae un hijo o un buey a un pozo en día de sábado y no lo saca al momento?». Y no pudieron replicar a esto.

Comentario: Rvdo. D. Manuel COCIÑA Abella (Madrid, España).

¿Es lícito curar en sábado, o no?

miércoles, 27 de agosto de 2014

Evangelio del Miércoles [27.08.2014]

Día litúrgico: Miércoles XXI del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Mt 23,27-32): En aquel tiempo, Jesús dijo: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia! Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, y decís: ‘Si nosotros hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no habríamos tenido parte con ellos en la sangre de los profetas!’. Con lo cual atestiguáis contra vosotros mismos que sois hijos de los que mataron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!».

Comentario: + Rev. D. Lluís ROQUÉ i Roqué (Manresa, Barcelona, España).

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!

sábado, 26 de octubre de 2013

Evangelio del Sábado [26.10.2013]

Día litúrgico: Sábado XXIX del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 13,1-9): En aquel tiempo, llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo».

Les dijo esta parábola: «Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: ‘Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?’. Pero él le respondió: ‘Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas’».

Comentario: Rev. D. Antoni ORIOL i Tataret (Vic, Barcelona, España).

Fue a buscar fruto (...) y no lo encontró

miércoles, 16 de octubre de 2013

El Papa Francisco en Santa Marta: "Si te crees perfecto, haz limosna. Curará tu hipocresía"



15 de octubre, 2013 (romereports.com) Durante su Misa en Casa Santa Marta, el Papa Francisco advirtió sobre dos pecados que se dan en la vida cristiana: la idolatría y la hipocresía. Para combatirlos, el Papa propone hacer limosna.

Papa Francisco
“Jesús nos aconseja: no miréis las apariencias, id derechos a la verdad. El plato, es el plato, pero aquello que es más importante es lo que está dentro del plato: la comida. Pero si eres un vanidoso, si eres un carrierista, si eres un ambicioso, si eres una persona que siempre se jacta de sí mismo o al que le agrada presumir porque te crees perfecto, haz un poco de limosna y eso curará tu hipocresía”.

Francisco dijo que este es el camino para seguir a Dios y que, aunque no es fácil, es posible hacerlo con ayuda de la gracia.

Extracto de la Homilía del Papa
(Fuente: Radio Vaticana)

miércoles, 19 de junio de 2013

Papa Francisco: La hipocresía en la piedad hace a las personas "pequeñas, viles"



19 de junio, 2013 (romereports.com) Durante la Misa en la Casa Santa Marta, el Papa Francisco explicó que cuando en la piedad se infiltra la hipocresía se puede casi decir que se está pecando contra el Espíritu Santo. Hay personas, dijo el Papa, se enorgullecen de su ayuno o su oración, pero por ese camino no se llega a ninguna parte.

Papa Francisco
“El Señor habla del ayuno, de la oración, de la limosna: los tres pilares de la piedad cristiana, de la conversión interior, que la Iglesia nos propone a todos en la Cuaresma. Pero también por este camino hay hipócritas, que se pavonean de hacer ayuno, de dar limosna, de rezar. Pienso que cuando la hipocresía llega a este punto en la relación con Dios, estamos muy cerca del pecado contra el Espíritu Santo. No saben de belleza, no saben de amor, no saben de la verdad: son pequeños, viles”.

En la Misa concelebró junto al Papa el cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos.

Extracto de La Homilía
(Fuente: Radio Vaticana)

lunes, 10 de junio de 2013

Papa Francisco: "Si no abrimos el corazón al Espíritu, las bienaventuranzas parecen tonterías"



10 de junio, 2013 (romereports.com) Durante la Misa en Casa Santa Marta el Papa Francisco comentó el pasaje del Evangelio de las bienaventuranzas. El Papa explicó cómo esos nuevos mandamientos no tienen sentido si el hombre no está abierto a la acción de Dios.

Papa Francisco
“Son los nuevos mandamientos. Pero si nosotros no tenemos el corazón abierto al Espíritu Santo, parecerán tonterías. 'Mira, ser pobres, ser humildes, ser misericordiosos, no parece algo que nos lleve al éxito'. Si no tenemos el corazón abierto y si no hemos gustado el consuelo del Espíritu Santo, que es la salvación, no se entiende esto. Esta es la ley para aquellos que han sido salvados y han abierto su corazón a la salvación. Esta es la ley de los libres, con la libertad del Espíritu Santo”.

El Papa advirtió que cuando el hombre busca la  libertad cerrándose a la acción de Dios se acaba convirtiendo en un esclavo del espíritu del mundo y cae en la hipocresía de los fariseos y saduceos.

Extracto Textual de la Homilía
(Fuente: Radio Vaticana)

martes, 6 de marzo de 2012

La tentación: apariencia de bien


Hoy, el Maestro nos previene ante la hipocresía y doblez de los escribas y fariseos. Éstos últimos —un grupo religioso contemporáneo de Jesucristo— son el "blanco" de dicha denuncia. En una ocasión Jesús los tildó como "sepulcros blanqueados". Y es que resulta propio de la tentación adoptar una apariencia moral: no nos invita directamente a hacer el mal, eso sería muy burdo.

La tentación finge mostrarnos lo mejor: abandonar, por fin, lo ilusorio y emplear eficazmente nuestras fuerzas en mejorar el mundo. Además, se presenta con la pretensión del verdadero realismo: lo real es lo que se constata (menospreciando la fe). Y, en efecto, un vicio del llamado "fariseísmo" consistía en radicar el bien en el cumplimiento formal (sin corazón) de unos preceptos, que no eran tanto de Dios como de una retorcida casuística humana. Ahí aparece claro el núcleo de toda tentación: poner orden en nuestro mundo por nosotros solos, sin Dios, contando únicamente con nuestras propias capacidades.

—Jesús, quiero hacer tu voluntad; sólo me importa tu juicio.

* Texto elaborado a partir de textos de Benedicto XVI (Master evangeli.net)