11-01-2014
Fabián Báez planeaba un viaje tranquilo a Roma pero todo cambió cuando llegó a la Plaza de San Pedro y le vio un viejo amigo.
"Vuelve a pasar, detiene el papamóvil y me dice 'subid, venid, saltad la valla'. La gente de seguridad me ayudó”.
Ese amigo era el Papa Francisco. Se conocieron en 1988. Más tarde, Fabián fue ordenado diácono y sacerdote por el arzobispo Jorge Mario Bergoglio.
"No es que uno pueda decir, yo fui amigo del Papa, no. Todos los sacerdotes de Buenos Aires teníamos un vínculo con nuestro obispo que era la disponibilidad”.