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martes, 5 de enero de 2016

La señal de Dios es la sencillez


Hoy —en pleno ciclo de Navidad— aparece la figura de Natanael, discípulo de Jesús, un hombre sencillo, "en quien no hay engaño". ¡Sencillez!: la señal de Dios es la sencillez. La señal que en la Noche Santa los Ángeles dieron a los pastores no contiene nada prodigioso, ni espectacular: verán solamente un niño envuelto en pañales, necesitado de los cuidados maternos; un niño que ha nacido en un establo y que está acostado en un pesebre.

La señal de Dios es el Niño: Él se hace pequeño por nosotros. Éste es su modo de reinar. Él no viene con poderío y grandiosidad externos. Viene como niño inerme y necesitado de nuestra ayuda. No quiere abrumarnos con la fuerza. Nos evita el temor ante su grandeza. No quiere de nosotros más que nuestro amor, a través del cual aprendemos espontáneamente a entrar en sus sentimientos, en su pensamiento y en su voluntad.

—Señor, te has hecho pequeño para que nosotros podamos comprenderte, acogerte y amarte. ¡Aprendamos a vivir con Él!

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

sábado, 3 de octubre de 2015

¿Quién conoce al Padre? (la sencillez)

Hoy nos preguntamos quién (y cómo) conoce al Padre. Sólo el "Hijo" conoce al Padre, y todo verdadero conocimiento del Padre es participación en el conocimiento del Hijo, una revelación que es un don. Por tanto, sólo conoce al Padre aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Pero, ¿a quién se lo quiere revelar el Hijo? La voluntad del Hijo no es arbitraria. El Hijo quiere implicar en su conocimiento de Hijo a todos los que el Padre quiere que participen de Él: "Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado", dice Jesús. Pero, ¿a quién atrae el Padre? No a los sabios y entendidos, nos dice el Señor, sino a la gente sencilla. Ésta fue la experiencia concreta de Jesucristo: no lo conocieron los escribas, los que por profesión se ocupaban de Dios.

—Señor, asiste a mi corazón para que yo acepte con sencillez tu Revelación, evitando críticas y especulaciones estériles, fruto de mi soberbia.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

lunes, 5 de enero de 2015

La señal de Dios es la sencillez

Hoy —en pleno ciclo de Navidad— aparece la figura de Natanael, discípulo de Jesús, un hombre sencillo, "en quien no hay engaño". ¡Sencillez!: la señal de Dios es la sencillez. La señal que en la Noche Santa los Ángeles dieron a los pastores no contiene nada prodigioso, ni espectacular: verán solamente un niño envuelto en pañales, necesitado de los cuidados maternos; un niño que ha nacido en un establo y que está acostado en un pesebre.


La señal de Dios es el Niño: Él se hace pequeño por nosotros. Éste es su modo de reinar. Él no viene con poderío y grandiosidad externos. Viene como niño inerme y necesitado de nuestra ayuda. No quiere abrumarnos con la fuerza. Nos evita el temor ante su grandeza. No quiere de nosotros más que nuestro amor, a través del cual aprendemos espontáneamente a entrar en sus sentimientos, en su pensamiento y en su voluntad.

—Señor, te has hecho pequeño para que nosotros podamos comprenderte, acogerte y amarte. ¡Aprendamos a vivir con Él!

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

sábado, 4 de octubre de 2014

¿Quién conoce al Padre? (la sencillez)

Hoy, nos preguntamos quién (y cómo) conoce al Padre. Sólo el "Hijo" conoce al Padre, y todo verdadero conocimiento del Padre es participación en el conocimiento del Hijo, una revelación que es un don. Por tanto, sólo conoce al Padre aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Pero, ¿a quién se lo quiere revelar el Hijo? La voluntad del Hijo no es arbitraria. El Hijo quiere implicar en su conocimiento de Hijo a todos los que el Padre quiere que participen de Él: "Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado", dice Jesús. Pero, ¿a quién atrae el Padre? No a los sabios y entendidos, nos dice el Señor, sino a la gente sencilla. Ésta fue la experiencia concreta de Jesucristo: no lo conocieron los escribas, los que por profesión se ocupaban de Dios.

—Señor, asiste a mi corazón para que yo acepte con sencillez tu Revelación, evitando críticas y especulaciones estériles, fruto de mi soberbia.

jueves, 20 de diciembre de 2012

“Tiempo de compromiso en el mundo para los cristianos”



20-12-2012 Radio Vaticana

(RV).- El Financial Times uno de los más importantes diarios financieros publicó en su edición de este 20 de diciembre el artículo firmado por Su Santidad Benedicto XVI titulado “Tiempo de compromiso en el mundo para los cristianos”.

La Sala de Prensa del Vaticano informó que el artículo del Papa nació de una solicitud hecha llegar a la Santa Sede desde la redacción del mismo rotativo y que tomó impulso tras la publicación del último libro de Su Santidad sobre la Infancia de Jesús: “De esta manera el Financial Times ha pedido al Sucesor de Pedro un comentario con motivo de la Navidad”.

Si bien se trata de una solicitud insólita, el Santo Padre la aceptó con buena disponibilidad, y como ya ha hecho en pasado para dar respuesta a algunas peticiones fuera de lo común. A saber: su intervención para la BBC con motivo de la Navidad -algunos meses después del viaje a Reino Unido-, o la solicitud de una entrevista televisiva para el programa “A sua immagine” (A su imagen) para la RAI, Italia, para dar respuesta a las preguntas en el marco de la celebración del Viernes Santo. La nota de la Santa Sede explica también que se han tratado de momentos propicios para hablar de Jesús y de su mensaje ante un amplio auditorio en los tiempos más sobresalientes del año litúrgico cristiano.

PLJR – Radio Vaticano

Texto del artículo del Papa publicado en el Financial Times traducido al español: 20.12.12