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viernes, 3 de abril de 2015

La oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní


Hoy, el Monte de los Olivos —el mismo de entonces— es uno de los lugares más venerados del cristianismo. En él encontramos un dramático punto culminante del misterio de nuestro Redentor: ahí Jesús experimentó la "última soledad", toda la tribulación del ser hombre. Ahí, el abismo del pecado y del mal le llegó hasta el fondo del alma. Ahí se estremeció ante la muerte inminente. Ahí le besó el traidor. Ahí todos los discípulos lo abandonaron.

San Juan recoge todas estas experiencias y da una interpretación teológica del lugar: con la palabra "huerto" alude a la narración del Paraíso y del pecado original. Nos quiere decir que ahí se retoma aquella historia. En aquel huerto, en el "jardín" del Edén, se produce una traición, pero el "huerto" es también el lugar de la resurrección.

—En el huerto Jesús ha aceptado hasta el fondo la voluntad del Padre, la ha hecho suya, y así ha dado un vuelco a la historia. Aquí Él ha luchado también por mí.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

viernes, 25 de julio de 2014

Santiago el Mayor, apóstol

Hoy recordamos a Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo y hermano de san Juan. Santiago pudo participar, juntamente con Pedro y Juan, en la agonía de Jesús en el huerto de Getsemaní y, algunos días antes, en la Transfiguración del Señor. Al inicio de los años 40 del siglo I fue martirizado por el rey Herodes Agripa, nieto de Herodes el Grande.

De Santiago podemos aprender la prontitud para acoger la llamada de Jesucristo, dejando la "barca" de nuestras seguridades humanas; el entusiasmo al seguirlo por los caminos que Él nos señala más allá de nuestra presunción ilusoria; la disponibilidad para dar testimonio de Él con valentía, hasta dar la vida. El camino desde el monte de la Transfiguración hasta el monte de la agonía, simboliza toda la peregrinación de la vida cristiana, entre las persecuciones del mundo y los consuelos de Dios.

—Jesús, gracias al ejemplo de Santiago, sabemos que si te seguimos, incluso en medio de las dificultades, vamos por el buen camino.

viernes, 6 de abril de 2012

La Pasión de Cristo


La Oración de la Agonía


Hoy, asombrados, conmemoramos la Pasión de Jesucristo. He aquí su itinerario: el cenáculo de la Eucaristía, el Huerto de Getsemaní, los palacios de Caifás y Herodes, el pretorio de Pilatos, el Calvario de la muerte y el sepulcro. En cada uno de estos lugares, entre unos y otros, le hemos hecho sufrir.

Dios podía redimirnos de mil modos distintos. Eligió el camino del sufrimiento hasta dar la vida. "Perder la vida" es la manifestación más radical de amor. No hay improvisación: profetizado ya en el Antiguo Testamento, Jesús lo predijo varias veces; en la Última Cena nos regaló como alimento su "Cuerpo que será entregado"; en Getsemaní reza y dice "sí" a Dios-Padre. En la Cruz —plenamente consciente— vuelve a decir "SÍ", entregando con libertad y serenidad su espíritu.

—Jesús, mi Redentor, te cuidaré con mis manos, te defenderé con mis brazos, te ensalzaré con la inteligencia, te adoraré de todo corazón. Lo haré con tu —¡nuestra!— bendita Madre, Santa María.

Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España).