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domingo, 18 de junio de 2017

Evangelio del Domingo [18.06.2017]


Día litúrgico: Solemnidad del Cuerpo y de la Sangre de Cristo (A) (Segundo domingo después de Pentecostés)

Texto del Evangelio (Jn 6,51-58): En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: «Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo».

Discutían entre sí los judíos y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?». Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Éste es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre».

Comentario: Mons. Agustí CORTÉS i Soriano Obispo de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona, España).

«Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre»

jueves, 13 de abril de 2017

Evangelio del Jueves [13.04.2017]


Día litúrgico: Jueves Santo (Misa vespertina de la Cena del Señor)


Texto del Evangelio (Jn 13,1-15): Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.

Llega a Simón Pedro; éste le dice: «Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?». Jesús le respondió: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde». Le dice Pedro: «No me lavarás los pies jamás». Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo». Le dice Simón Pedro: «Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza». Jesús le dice: «El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos». Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo: «No estáis limpios todos».

Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros».

Comentario: Mons. Josep Àngel SAIZ i Meneses Obispo de Terrassa (Barcelona, España).

«Si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros»

martes, 25 de octubre de 2016

Evangelio del Martes [25.10.2016]

Día litúrgico: Martes XXX del tiempo Ordinario

Texto del Evangelio (Lc 13,18-21): En aquel tiempo, Jesús decía: «¿A qué es semejante el Reino de Dios? ¿A qué lo compararé? Es semejante a un grano de mostaza, que tomó un hombre y lo puso en su jardín, y creció hasta hacerse árbol, y las aves del cielo anidaron en sus ramas». Dijo también: «¿A qué compararé el Reino de Dios? Es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo».

Comentario: + Rev. D. Francisco Lucas MATEO Seco (Pamplona, Navarra, España).

«¿A qué es semejante el Reino de Dios?»

miércoles, 17 de agosto de 2016

Rome Reports [Newsletter]

ROMA, 17-08-2016

  EN DIRECTO: Audiencia General con el Papa Francisco
17 de agosto, 2016. El Papa retoma sus Audiencias Generales en el Aula Pablo VI.

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  El Papa explica en Audiencia General el milagro de la multiplicación de los panes y los peces
17 de agosto, 2016. Dijo que anuncia la institución de la Eucaristía.

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  Papa en Audiencia General: “La compasión de Jesús hacia nosotros no es un sentimiento vago”
17 de agosto, 2016. Dijo que vivir la comunión con Cristo a través de la Eucaristía acerca a las personas.

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  El Papa instituye el nuevo Dicasterio de Laicos, Familia y Vida
17 de agosto, 2016. El prefecto será monseñor Kevin Joseph Farrell, hasta ahora obispo de Dallas, EE.UU.

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  El presidente François Hollande agradece al Papa su apoyo tras los atentados en Francia
17 de agosto, 2016. Mantuvo un encuentro de 40 minutos con Francisco en el Vaticano.

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jueves, 24 de marzo de 2016

Evangelio del Jueves [24.03.2016]

Día litúrgico: Jueves Santo (Misa vespertina de la Cena del Señor)


Texto del Evangelio (Jn 13,1-15): Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.

Llega a Simón Pedro; éste le dice: «Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?». Jesús le respondió: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde». Le dice Pedro: «No me lavarás los pies jamás». Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo». Le dice Simón Pedro: «Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza». Jesús le dice: «El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos». Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo: «No estáis limpios todos».

Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros».

Comentario: Mons. Josep Àngel SAIZ i Meneses Obispo de Terrassa (Barcelona, España).

«Si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros»

domingo, 4 de octubre de 2015

La atención pastoral de los divorciados vueltos a casar

Hoy, el Evangelio nos lleva a considerar la realidad de los divorciados vueltos a casar como uno de los grandes sufrimientos de la Iglesia. Su situación (casado-divorciado-vuelto a casar) no alcanza a cumplir la misión del matrimonio canónico: ser imagen del "matrimonio" de "Cristo-Esposo" con la "Iglesia-Esposa". La mencionada situación irregular no es coherente con la recepción del mayor exponente de la unión esponsal: el sacramento del Cuerpo de Cristo.

La Iglesia ama a quienes se encuentran en esta situación. Las parroquias deben hacer todo lo posible para que ellos se sientan amados, aceptados, aunque no puedan recibir la absolución ni la Eucaristía. Incluso sin la recepción corporal del sacramento también pueden vivir plenamente en la Iglesia y pueden estar espiritualmente unidos a Cristo en su cuerpo.

—Los divorciados vueltos a casar pueden ver en su sufrimiento un don para la Iglesia, porque sirve a todos también para defender la estabilidad del matrimonio. Este sufrimiento es también un sufrir de la comunidad de la Iglesia por los grandes valores de nuestra fe.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

domingo, 23 de agosto de 2015

Juan 6: la Eucaristía nos "transforma" en "espíritu"


Hoy, contemplamos a la Eucaristía como el gran encuentro permanente de Dios con los hombres, donde el Señor se entrega como "carne" para que —en Él— nos convirtamos en "espíritu". Él, a través de la Cruz, se transformó en una nueva forma de humanidad que se compenetra con la naturaleza de Dios; paralelamente, la Eucaristía debe ser para nosotros un paso a través de la Cruz y una anticipación de la nueva vida en Dios y con Dios.

Al final del discurso, donde se anuncia la encarnación de Jesús, y el comer y beber la Carne y la Sangre del Señor, Jesucristo concluye diciendo que «el Espíritu es quien da la vida». Esto nos recuerda las palabras de san Pablo: «El primer hombre, Adán, se convirtió en ser vivo. El último Adán, en espíritu que da vida» (1Cor 15,45).

—Sólo a través de la Cruz y de la transformación que ésta produce se nos hace accesible esa "Carne", arrastrándonos también a nosotros en el proceso de dicha transformación.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

lunes, 17 de agosto de 2015

Rome Reports [Newsletter]

Por primera vez en 60 años, un Papa reza el Ángelus de la Asunción en el Vaticano
17 de agosto, 2015. Tradicionalmente los Papas lo rezaban en la residencia de verano de Castel Gandolfo. Leer más

El Papa en el Ángelus: La Eucaristía no es un símbolo es Jesús que se entrega enteramente
17 de agosto, 2015. Explicó además por qué hay que ir a Misa. Leer más

Fallece a los 88 años el cardenal húngaro László Paskai
17 de agosto, 2015. El Colegio Cardenalicio queda compuesto por 99 cardenales no electores y 120 electores. Leer más

Agenda de la semana: El Papa sigue trabajando aunque no mantiene eventos públicos
17 de agosto, 2015. Tendrá la audiencia general de los miércoles y el rezo del Ángelus Leer más

domingo, 16 de agosto de 2015

La Eucaristía nos hace "cristiformes"


Hoy escuchamos un fragmento del discurso eucarístico de Jesucristo sobre el Pan de Vida. Los judíos se escandalizan oyendo que han de comer la Carne y beber la Sangre de Jesús: canibalismo, tabú de beber sangre, signo y portadora de vida… Pero Jesús insiste, pues se trata de su tesis magistral.

La Eucaristía es la gran invención del Hijo de Dios para quedarse entre nosotros y alimentar nuestra vida. Pero hay una diferencia remarcable entre el alimento espiritual y el material. Éste se transforma en quien come. La Eucaristía en cambio, siendo manjar divino, obra al revés: es Cristo quien nos transforma y asimila a Él.

—Jesús, te doy gracias por la Eucaristía, por hacerte mi alimento: así no desfallezco en mi camino. Dame hambre y sed de ti, para comer con “apetito”. Dame un corazón limpio, para que tu Cuerpo y tu Sangre me “aprovechen”. Tú eres el único que puede saciarme.

Comentario: Fray Josep Mª MASSANA i Mola OFM (Barcelona, España).

domingo, 9 de agosto de 2015

Necesitamos a Dios

Hoy, Cristo —inmortal y glorioso— vuelve a recordarnos que el Padre es el auténtico protagonista de todo. Los que le escuchan y creen viven en comunión con el que viene de Dios, con el único que le ha visto y, así, la fe es comienzo de la vida eterna.

La comunión con la carne de Cristo resucitado nos ha de acostumbrar a pedir, recibir y asumir nuestra verdadera condición: estamos hechos para Dios y sólo Él sacia plenamente nuestro espíritu. Pero este pan vivo no sólo nos hará vivir un día más allá de la muerte física, sino que nos es dado ahora por la vida en este mundo, que todavía es precioso porque hay un Sacrificio del cual se benefician hasta los que lo ignoran.

—Jesús, el designio del Padre —que no nos ha creado para morir— está ligado a la fe y al amor. Deseo dar una respuesta actual, libre y personal a su iniciativa. ¡Ayúdame!

Comentario: Rev. D. Pere MONTAGUT i Piquet (Barcelona, España).

domingo, 26 de julio de 2015

Los "signos" en la vida de Cristo


Hoy nos sorprendemos viendo a Jesús dando de comer a tanta gente. Es el más pequeño —un muchacho— quien aporta lo que tiene y lo pone al servicio de los Apóstoles, de Cristo, de la Iglesia. Jesús lo bendice y llega el milagro, el signo del Reino: ¡hubo para todos y aún sobró!

Jesucristo —la Imagen, la Palabra del Padre— nos reúne alrededor suyo. Él mismo se hará alimento nuestro en la Eucaristía. Pero antes lo anticipa con este signo de la multiplicación de los panes. Primero prepara nuestra fe… y luego se nos da en el "misterio de la alimentación": Cristo, entrando en mi cuerpo, se convierte en mi cuerpo para que yo sea su Cuerpo, sus manos, sus ojos, su sonrisa, su mirada, su palabra...

—Señor Jesús, sé tú mi vida. Tú, que tienes presente las necesidades de todo el mundo, me tienes a mí para que, con tu Gracia, yo pueda colaborar en la obra de tu Reino. Amén.

Comentario: Rev. D. Jordi CASTELLET i Sala (Sant Hipòlit de Voltregà, Barcelona, España).

jueves, 4 de junio de 2015

Rome Reports [Newsletter]

Documental sobre la Sábana Santa investiga la sorprendente imagen en relieve del lienzo
4 de junio, 2015. "Síndone, historia de un misterio” se ha elaborado en colaboración con el Vaticano.
EN DIRECTO: Francisco participa en la procesión del Corpus Christi en Roma
4 de junio, 2015. Antes celebrará una Misa en San Juan de Letrán, la catedral de Roma, a las 19.00 horas.
Organizan performance contra el aborto durante visita de Michelle Bachelet al Vaticano
4 de junio, 2015. El gobierno de Bachellet ha propuesto despenalizar el aborto en tres supuestos.
Francisco en la misa del Corpus Christi: La Eucaristía no es un premio para los buenos
4 de junio, 2015. "Es el perdón, el viático que ayuda a caminar”. También señaló dos peligros que amenazan a la Iglesia.
La procesión del Corpus Christi recorre las calles de Roma
4 de junio, 2015. Francisco concluyó los actos litúrgicos en la basílica de Santa María la Mayor.

viernes, 24 de abril de 2015

Juan 6: el "Pan-Eucaristía" contiene el sacrificio del "Verbo-Encarnado"


Hoy, Jesús revela expresamente el alcance de su encarnación: dar la vida por el mundo. La Eucaristía, además de ser el sacramento de su permanencia entre nosotros, contiene el don de su sacrificio por nosotros.

Esto se ve más claramente en el versículo 53, donde el Señor menciona además su Sangre, que Él nos da a "beber". Aquí no sólo resulta evidente la referencia a la Eucaristía, sino que además se perfila aquello en que se basa: el sacrificio de Jesús que derrama su Sangre por nosotros y, de este modo, sale de Sí mismo, por así decirlo, se derrama, se entrega a nosotros. Así, pues, Encarnación y Cruz se entrecruzan.

—El pan presupone que la semilla —el grano de trigo— ha caído en la tierra, "ha muerto", y que de su muerte ha crecido después la nueva espiga. El pan terrenal puede llegar a ser portador de la presencia de Cristo porque lleva en sí mismo el misterio de la pasión, reúne en sí muerte y resurrección.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

Evangelio del Viernes [24.04.2015]

Día litúrgico: Viernes III de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 6,52-59): En aquel tiempo, los judíos se pusieron a discutir entre sí y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?». Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre». Esto lo dijo enseñando en la sinagoga, en Cafarnaúm.

Comentario: Rev. D. Àngel CALDAS i Bosch (Salt, Girona, España).

En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros

miércoles, 22 de abril de 2015

Evangelio del Miércoles [22.04.2015]

Día litúrgico: Miércoles III de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 6,35-40): En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed. Pero ya os lo he dicho: Me habéis visto y no creéis. Todo lo que me dé el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera; porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Y esta es la voluntad del que me ha enviado; que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite el último día. Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en Él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día».

Comentario: Fr. Gavan JENNINGS (Dublín, Irlanda).

«El que venga a mí, no tendrá hambre»

sábado, 4 de abril de 2015

Muerte de Cristo


Hoy reina el silencio en toda la creación: Jesús yace muerto en el sepulcro. No hay celebraciones en los templos católicos: Dios —el Creador— realmente ha muerto por sus criaturas. ¡Misterio en el misterio!, ante el cual debemos postrarnos en actitud de adoración y sumisión.

En Belén, un Dios "con" y "en" pañales; en Getsemaní, un Dios estresado, hasta sudar sangre; en Jerusalén, un Dios juzgado, escarnecido y coronado de espinas; en la Cruz, un Dios muerto. Para amar hay que perderse: Dios —llegada la hora extrema, dispuesta por Él mismo— ha "perdido" la vida. Ninguna otra religión, nunca jamás, había predicado un hecho semejante. No hay otro "Dios" tan loco de amor como Jesucristo.

—Santa María, Madre de Dolores: perdónanos. Tú cuidaste a Jesús durante más de treinta años. Pero cuando cae en manos de los hombres, apenas ha durado vivo unas doce horas... Ahora, milagrosamente, le tenemos —sufrido, muerto y resucitado— en la Eucaristía. ¡Mi vida será cuidarle!

Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España).

jueves, 2 de abril de 2015

Evangelio del Jueves [02.04.2015]

Día litúrgico: Jueves Santo (Misa vespertina de la Cena del Señor)


Texto del Evangelio (Jn 13,1-15): Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.

Llega a Simón Pedro; éste le dice: «Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?». Jesús le respondió: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde». Le dice Pedro: «No me lavarás los pies jamás». Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo». Le dice Simón Pedro: «Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza». Jesús le dice: «El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos». Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo: «No estáis limpios todos».

Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros».

Comentario: Mons. Josep Àngel SAIZ i Meneses Obispo de Terrassa (Barcelona, España).

Si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros

domingo, 8 de febrero de 2015

Evangelio del Domingo [08.02.2015]

Día litúrgico: Domingo V (B) del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Mc 1,29-39): En aquel tiempo, cuando Jesús salió de la sinagoga se fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre; y le hablan de ella. Se acercó y, tomándola de la mano, la levantó. La fiebre la dejó y ella se puso a servirles. Al atardecer, a la puesta del sol, le trajeron todos los enfermos y endemoniados; la ciudad entera estaba agolpada a la puerta. Jesús curó a muchos que se encontraban mal de diversas enfermedades y expulsó muchos demonios. Y no dejaba hablar a los demonios, pues le conocían.

De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se levantó, salió y fue a un lugar solitario y allí se puso a hacer oración. Simón y sus compañeros fueron en su busca; al encontrarle, le dicen: «Todos te buscan». Él les dice: «Vayamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para que también allí predique; pues para eso he salido». Y recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.

Comentario: Rev. D. Francesc CATARINEU i Vilageliu (Sabadell, Barcelona, España).

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jueves, 8 de enero de 2015

El misterio de la Eucaristía prolonga el misterio de la Encarnación


Hoy, inmersos todavía en el tiempo de Navidad, la liturgia nos presenta —de un modo "anticipado"— el relato de la primera multiplicación de panes y peces. Jesús es el "Dios con nosotros" ("Emmanuel"); lo es porque ha venido a nosotros y permanece con nosotros, por medio del Pan eucarístico: el misterio de la Eucaristía es una "prolongación" del misterio de la Encarnación.

El pesebre es donde los animales encuentran su alimento. Sin embargo, ahora yace en él quien se ha indicado a sí mismo como el verdadero "pan bajado del cielo", como el auténtico alimento que el hombre necesita para ser persona humana. Es el alimento que da al hombre la vida verdadera, la vida eterna.

—El pesebre se convierte de este modo en una referencia a la mesa de Dios, a la que el hombre está invitado para recibir el Pan de Dios. ¡En la pobreza del nacimiento de Jesús se perfila la gran realidad en la que se cumple de manera misteriosa la redención de los hombres!

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

Evangelio del Jueves [08.01.2015]

Día litúrgico: 8 de Enero (Feria del tiempo de Navidad)


Texto del Evangelio (Mc 6,34-44): En aquel tiempo, vio Jesús una gran multitud y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tienen pastor, y comenzó a enseñarles muchas cosas. Y como fuese muy tarde, se llegaron a Él sus discípulos y le dijeron: «Este lugar es desierto y la hora es ya pasada; despídelos para que vayan a las granjas y aldeas de la comarca a comprar de comer». Y Él les respondió y dijo: «Dadles vosotros de comer». Y le dijeron: «¿Es que vamos a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?». Él les contestó: «¿Cuántos panes tenéis? Id a verlo». Y habiéndolo visto, dicen: «Cinco, y dos peces».

Entonces les mandó que se acomodaran todos por grupos de comensales sobre la hierba verde. Y se sentaron en grupos de ciento y de cincuenta. Y tomando los cinco panes y los dos peces y levantando los ojos al cielo, bendijo, partió los panes y los dio a sus discípulos para que los distribuyesen; también partió los dos peces para todos. Y comieron todos hasta que quedaron satisfechos. Y recogieron doce cestas llenas de los trozos que sobraron de los panes y de los peces. Los que comieron eran cinco mil hombres.

Comentario: Rev. D. Xavier SOBREVÍA i Vidal (Castelldefels, España).

Porque eran como ovejas que no tienen pastor