Mostrando entradas con la etiqueta Palabra de Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Palabra de Dios. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de mayo de 2017

Evangelio del Jueves [25.05.2017]



Día litúrgico: Jueves VI de Pascua



Texto del Evangelio (Jn 16,16-20): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver». Entonces algunos de sus discípulos comentaron entre sí: «¿Qué es eso que nos dice: 'Dentro de poco ya no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver' y 'Me voy al Padre'?». Y decían: «¿Qué es ese 'poco'? No sabemos lo que quiere decir». Se dio cuenta Jesús de que querían preguntarle y les dijo: «¿Andáis preguntándoos acerca de lo que he dicho: 'Dentro de poco no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver?'. En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo».



Comentario: Rev. D. Joan Pere PULIDO i Gutiérrez Secretario del obispo de Sant Feliu (Sant Feliu de Llobregat, España).



«Vuestra tristeza se convertirá en gozo»


viernes, 12 de julio de 2013

La hermana Glenda, una monja que triunfa en el panorama musical



12 de julio, 2013 (romereports.com) Ésta es la hermana Glenda, una monja y psicóloga chilena que se ha dedicado con éxito a hablar de Dios a través de su voz y sus canciones.

Aunque dice que no se considera cantante, ha grabado casi una decena de discos.

viernes, 20 de abril de 2012

¿Cómo debemos rezar con la Biblia?



La escucha de la Palabra de Dios que nos es ofrecida y mediada a través del Libro debe llevarnos a abrir el corazón a Aquél que, a través de la Palabra nos quiere hablar. Es posible que sea una escucha verdadera y fecunda si es un corazón que escucha, no sólo con la oreja; si es una búsqueda apasionada y no sólo curiosidad literaria, histórica.

Más información: Aleteia

miércoles, 14 de marzo de 2012

La fe, es experiencia, no teoría



Publicado el 12/03/2012 por vaticanes

El Padre Raniero Cantalamessa, capuchino, predicador de la Casa Pontificia, ha pronunciado esta mañana el primero de los sermones Cuaresmales dirigidos al Papa y la Curia romana. Este año, el Padre Cantalamessa estudia cuatro grandes doctores de la Iglesia oriental. El primero de ellos, San Atanasio, obispo de Alejandria del siglo IV, nos enseña que la fe en la divinidad de Cristo no es posible si no se experimenta también la salvación operada por Cristo. Sin esta experiencia, la divinidad de Cristo se convierte en una idea, a la que fácilmente se puede oponer otra idea.

La salvación se experimenta leyendo la Palabra de Dios, recibiendo los sacramentos, sobre todo la Eucaristía, rezando, ejercitando los carismas.

En nuestro tiempo, la fe en la Divinidad de Cristo, es indispensable para mantener viva la esperanza sobre el futuro de la Iglesia y del mundo.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Ley de Dios no es esclavitud sino don para libertad y felicidad, dice el Papa


VATICANO, 09 Nov. 11 / 10:12 am (ACI/EWTN Noticias)

En la audiencia general de este miércoles, el Papa Benedicto XVI meditó sobre el salmo 118 (119) y explicó que la ley de Dios, su Palabra, no constituye en lo absoluto esclavitud para el hombre sino que es un don para que sea libre y feliz plenamente.

En la Plaza de San Pedro y ante miles de fieles, el Papa explicó que este salmo es uno de los más extensos ya que consta de 176 versículos y 22 estrofas, escrito como un "acróstico alfabético" que usa todas las letras del alfabeto hebraico. El texto es un canto solemne sobre la ley de Dios, sobre la Palabra "que interpela al hombre e impulsa su respuesta de obediencia confiada y de amor generoso".

"Y este Salmo está impregnado de tal modo del amor hacia la Palabra de Dios, que celebra su belleza, su fuerza salvífica, su capacidad de donar alegría y vida. Porque la Ley divina no es yugo pesado de esclavitud, sino don de gracia que hace libres y conduce a la felicidad".

El Papa señala luego que "la Ley del Señor, su Palabra, es el centro de la vida del orante; en ella él encuentra consuelo, en ella medita, la conserva en su corazón: ‘Conservo tu palabra en mi corazón, para no pecar contra ti’, éste es el secreto de la felicidad del Salmista; que dice también: ‘Los orgullosos traman engaños contra mí. Pero yo con todo el corazón custodio tus preceptos’".

El salmista, como María, es fiel porque escucha la Palabra. "Es la Virgen María la que lleva a cumplimiento la perfecta figura del creyente, que describe el salmista. Es Ella la verdadera ‘feliz’, como proclama Isabel ‘por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor’, y es a Ella y a su fe que el mismo Jesús rinde testimonio".