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jueves, 7 de abril de 2016

Vida sobrenatural


Hoy Jesús habla de su procedencia y, a la vez, nos desvela nuestro destino. Él viene de "arriba", del cielo eterno, donde siempre ha existido unido al Padre y al Espíritu Santo. Ahí está también nuestra vida más auténtica. El Hijo de Dios ha venido para descubrirnos esta maravilla, pero nos cuesta despegarnos de la tierra y despertar nuestra aspiración a la eternidad.

Desde sus orígenes, el hombre ha considerado con respeto su muerte y la vida más allá de la "tierra". Pero, realmente, poco sabíamos de esa "vida de arriba" y de su contenido. Con la encarnación del Hijo de Dios se nos ha desvelado la verdadera vida, la más real: la vida de amistad con Dios, que es "sobre-natural" y, por tanto, sin fin. Sólo se acaba lo de la tierra.

—Quiero vivir, Dios mío, una vida de amistad contigo. Concédeme entender las cosas como Tú las entiendes, y amar como Tú amas. Jesús, confío en tu Palabra.

Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España).

martes, 4 de noviembre de 2014

Evangelio del Martes [04.11.2014]

Día litúrgico: Martes XXXI del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 14,15-24): En aquel tiempo, dijo a Jesús uno de los que comían a la mesa: «¡Dichoso el que pueda comer en el Reino de Dios!». Él le respondió: «Un hombre dio una gran cena y convidó a muchos; a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los invitados: ‘Venid, que ya está todo preparado’. Pero todos a una empezaron a excusarse. El primero le dijo: ‘He comprado un campo y tengo que ir a verlo; te ruego me dispenses’. Y otro dijo: ‘He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas; te ruego me dispenses’. Otro dijo: ‘Me he casado, y por eso no puedo ir’.

»Regresó el siervo y se lo contó a su señor. Entonces, airado el dueño de la casa, dijo a su siervo: ‘Sal en seguida a las plazas y calles de la ciudad, y haz entrar aquí a los pobres y lisiados, y ciegos y cojos’. Dijo el siervo: ‘Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía hay sitio’. Dijo el señor al siervo: ‘Sal a los caminos y cercas, y obliga a entrar hasta que se llene mi casa’. Porque os digo que ninguno de aquellos invitados probará mi cena».

Comentario: Rev. D. Joan COSTA i Bou (Barcelona, España).

Sal a los caminos y cercas, y obliga a entrar hasta que se llene mi casa

lunes, 11 de noviembre de 2013

El Dios de cada uno de nosotros no nos ama a tiempo limitado, el Papa en el Ángelus


10-11-2013 Radio Vaticana

(RV).- ¡No es esta vida la que hace referencia a la eternidad, sino es la eternidad que ilumina y da esperanza a la vida terrenal de cada uno de nosotros! Lo dijo el Papa Francisco este domingo ante miles de fieles en la Plaza de San Pedro antes del rezo del Ángelus. “Si miramos sólo con el ojo humano, estamos llevados a decir que el camino del hombre va de la vida hacia la muerte. Jesús vuelca esta perspectiva y afirma que nuestra peregrinación va de la muerte a la vida: ¡la vida plena! Por lo tanto la muerte está detrás, a la espalda, no delante de nosotros”.

Palabras del Papa antes del rezo del Ángelus:

¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días!

martes, 5 de noviembre de 2013

Evangelio del Martes [05.11.2013]

Día litúrgico: Martes XXXI del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 14,15-24): En aquel tiempo, dijo a Jesús uno de los que comían a la mesa: «¡Dichoso el que pueda comer en el Reino de Dios!». Él le respondió: «Un hombre dio una gran cena y convidó a muchos; a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los invitados: ‘Venid, que ya está todo preparado’. Pero todos a una empezaron a excusarse. El primero le dijo: ‘He comprado un campo y tengo que ir a verlo; te ruego me dispenses’. Y otro dijo: ‘He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas; te ruego me dispenses’. Otro dijo: ‘Me he casado, y por eso no puedo ir’.

»Regresó el siervo y se lo contó a su señor. Entonces, airado el dueño de la casa, dijo a su siervo: ‘Sal en seguida a las plazas y calles de la ciudad, y haz entrar aquí a los pobres y lisiados, y ciegos y cojos’. Dijo el siervo: ‘Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía hay sitio’. Dijo el señor al siervo: ‘Sal a los caminos y cercas, y obliga a entrar hasta que se llene mi casa’. Porque os digo que ninguno de aquellos invitados probará mi cena».

Comentario: Rev. D. Joan COSTA i Bou (Barcelona, España).

Sal a los caminos y cercas, y obliga a entrar hasta que se llene mi casa