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lunes, 26 de diciembre de 2016

Evangelio del Lunes [26.12.2016]


Día litúrgico: 26 de Diciembre: San Esteban, protomártir


Texto del Evangelio (Mt 10,17-22): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus Apóstoles: «Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas; y por mi causa seréis llevados ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Mas cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué vais a hablar. Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel momento. Porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino el Espíritu de vuestro Padre el que hablará en vosotros. Entregará a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; se levantarán hijos contra padres y los matarán. Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará».

Comentario: Fray Josep Mª MASSANA i Mola OFM (Barcelona, España).

«Os entregarán a los tribunales y os azotarán»

sábado, 26 de diciembre de 2015

San Esteban, protomártir

Hoy, con el corazón inundado de la luz de Belén, recordamos san Esteban, el primer mártir cristiano. El Niño que da vagidos en el pesebre es el Hijo de Dios hecho hombre que nos pide que testimoniemos con valentía su Evangelio, como lo hizo Esteban. Como su Maestro, muere perdonando a sus perseguidores y nos ayuda a comprender que la llegada del Hijo de Dios al mundo da origen a la civilización del amor.

San Esteban es también el primer diácono de la Iglesia, que haciéndose servidor de los pobres por amor a Cristo, entra progresivamente en plena sintonía con Él y lo sigue hasta el don supremo de sí. El mártir es quien muere con la certeza de saberse amado por Dios y, sin anteponer nada al amor de Cristo, sabe que ha elegido la mejor parte.

—La fiesta de san Esteban nos recuerda a los creyentes que en varias partes del mundo viven sometidos a sufrimientos a causa de su fe. ¡Comprometámonos a sostenerlos con la oración!

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

Evangelio del Sábado [26.12.2015]

Día litúrgico: 26 de Diciembre: San Esteban, protomártir


Texto del Evangelio (Mt 10,17-22): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus Apóstoles: «Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas; y por mi causa seréis llevados ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Mas cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué vais a hablar. Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel momento. Porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino el Espíritu de vuestro Padre el que hablará en vosotros. Entregará a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; se levantarán hijos contra padres y los matarán. Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará».

Comentario: + Rev. D. Joan BUSQUETS i Masana (Sabadell, Barcelona, España).

«Os entregarán a los tribunales y os azotarán»

viernes, 26 de diciembre de 2014

San Esteban, protomártir

Hoy, con el corazón inundado de la luz de Belén, recordamos a san Esteban, el primer mártir cristiano. El Niño que da vagidos en el pesebre es el Hijo de Dios hecho hombre que nos pide que testimoniemos con valentía su Evangelio, como lo hizo Esteban. Como su Maestro, muere perdonando a sus perseguidores y nos ayuda a comprender que la llegada del Hijo de Dios al mundo da origen a la civilización del amor.

San Esteban es también el primer diácono de la Iglesia, que haciéndose servidor de los pobres por amor a Cristo, entra progresivamente en plena sintonía con Él y lo sigue hasta el don supremo de sí. El mártir es quien muere con la certeza de saberse amado por Dios y, sin anteponer nada al amor de Cristo, sabe que ha elegido la mejor parte.

—La fiesta de san Esteban nos recuerda a los creyentes que en varias partes del mundo viven sometidos a sufrimientos a causa de su fe. ¡Comprometámonos a sostenerlos con la oración!

Evangelio del Viernes [26.12.2014]

Día litúrgico: 26 de Diciembre: San Esteban, protomártir


Texto del Evangelio (Mt 10,17-22): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus Apóstoles: «Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas; y por mi causa seréis llevados ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Mas cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué vais a hablar. Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel momento. Porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino el Espíritu de vuestro Padre el que hablará en vosotros. Entregará a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; se levantarán hijos contra padres y los matarán. Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará».

Comentario: + Rev. D. Joan BUSQUETS i Masana (Sabadell, Barcelona, España).

Os entregarán a los tribunales y os azotarán

martes, 6 de mayo de 2014

Papa Francisco en Santa Marta: “No se puede entender un cristiano que no dé testimonio”



06-05-2014

En su homilía en Casa Santa Marta, el Papa explicó que "no se puede entender a un cristiano sin que dé testimonio”. Francisco dijo que este testimonio "supone incluso dar la vida”.

Francisco
"Cuando la Iglesia se encierra en sí misma, se cree, digamos así, una ‘Universidad de la religión’, con tantas bellas ideas, con tantos bellos templos, con tantos bellos museos, con tantas bellas cosas, pero no da testimonio, se vuelve estéril. Y el cristiano lo mismo. El cristiano que no da testimonio, se vuelve estéril, sin dar la vida que ha recibido de Jesucristo”.

Después, Francisco invitó a los cristianos a preguntarse cómo es su testimonio y añadió que el Espíritu Santo es el que ayuda a elegir el camino correcto en los momentos difíciles.

Extracto de la Homilía del Papa
(Fuente: Radio Vaticana)

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Ángelus en el día de San Esteban



«La novedad del anuncio no consiste propiamente en el uso de métodos o técnicas originales»

En el tradicional Ángelus de la festividad de San Esteban, el Papa pidió que su ejemplo “ayude a los cristianos a vencer sus miedos e inercias, para que así puedan dar razón de su esperanza a quien se la pidiere, con audacia y sabiduría”.

Con la imagen de Jesús en el pesebre de la Plaza de San Pedro, rodeada de peregrinos de diversas partes del mundo, Benedicto XVI explicó que "la fiesta de San Esteban prolonga el fervor de la Navidad y se convierte en una invitación a pedir al Niño Dios que renueve nuestra fe y la haga más activa por la caridad”.

En su reflexión previa a la oración del Ángelus, dijo que en Esteban “se verificó plenamente la promesa de Jesús reportada por el texto evangélico de hoy, que los creyentes llamados a dar testimonio en circunstancias difíciles y peligrosas no serán abandonados e indefensos: el Espíritu de Dios hablará en ellos”.

“También nosotros", continuó, "estamos llamados a fijar la mirada sobre el Hijo de Dios que en el gozo de la Navidad contemplamos en el misterio de su Encarnación”. Manifestó que con el Bautismo y la Confirmación, con el precioso don de la fe alimentada por los Sacramentos de la Iglesia, especialmente por la Eucaristía, “Jesucristo nos ha unido a Sí y quiere continuar en nosotros, con la acción del Espíritu Santo, su obra de salvación, que todo lo rescata, mejora, eleva y conduce a cumplimiento. Dejarse atraer por Cristo, como hizo san Esteban, significa abrir la propia vida a la luz que nuevamente la llama, la orienta y la hace recorrer el camino del bien, el camino de una humanidad según el diseño del amor de Dios”.

Proclamó además que San Esteban es "un modelo para todos aquellos que quieren colocarse al servicio de la nueva evangelización”, y afirmó que “la novedad del anuncio no consiste propiamente en el uso de métodos o técnicas originales, que ciertamente tienen su propia utilidad, sino en el ser colmados del Espíritu Santo y dejarse conducir por Él. La novedad del anuncio está en la profundidad de la inmersión en el misterio de Cristo, de la asimilación de su palabra y de su presencia en la Eucaristía, de modo que Él mismo, Jesús vivo, pueda hablar y actuar en su enviado. En sustancia, el evangelizador se hace capaz de llevar a Cristo a los demás de manera eficaz cuando vive de Cristo, cuando la novedad del Evangelio se manifiesta en su misma vida”.

San Esteban, protomártir


Hoy, con el corazón inundado de la luz de Belén, recordamos a san Esteban, el primer mártir cristiano. El Niño que da vagidos en el pesebre es el Hijo de Dios hecho hombre que nos pide que testimoniemos con valentía su Evangelio, como lo hizo Esteban. Como su Maestro, muere perdonando a sus perseguidores y nos ayuda a comprender que la llegada del Hijo de Dios al mundo da origen a la civilización del amor.

San Esteban es también el primer diácono de la Iglesia, que haciéndose servidor de los pobres por amor a Cristo, entra progresivamente en plena sintonía con Él y lo sigue hasta el don supremo de sí. El mártir es quien muere con la certeza de saberse amado por Dios y, sin anteponer nada al amor de Cristo, sabe que ha elegido la mejor parte.

—La fiesta de san Esteban nos recuerda a los creyentes que en varias partes del mundo viven sometidos a sufrimientos a causa de su fe. ¡Comprometámonos a sostenerlos, al menos, con la oración!

Evangelio del Miércoles [26.12.2012]


Día litúrgico: 26 de Diciembre: San Esteban, protomártir


Texto del Evangelio (Mt 10,17-22): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus Apóstoles: «Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas; y por mi causa seréis llevados ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Mas cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué vais a hablar. Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel momento. Porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino el Espíritu de vuestro Padre el que hablará en vosotros. Entregará a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; se levantarán hijos contra padres y los matarán. Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará».

Comentario: Rev. D. Joan BUSQUETS i Masana (Sabadell, Barcelona, España).

Os entregarán a los tribunales y os azotarán

miércoles, 2 de mayo de 2012

Dios no se cansa de salir al encuentro del hombre



02-05-2012 L’Osservatore Romano

Dios no se cansa de salir al encuentro del hombre. Aunque a menudo halla actitudes de incomprensión y desconfianza, cuando no de «oposición obstinada». Lo recordó el Papa en la audiencia general del miércoles 2 de mayo, en la plaza de San Pedro, hablando del testimonio y de la oración de san Esteban, uno de los siete diáconos elegidos por los Apóstoles para ejercer el servicio de la caridad a los necesitados.

Precisamente refiriéndose al discurso pronunciado por el primer mártir cristiano ante el sanedrín, el Papa subrayó que él «relee toda la narración bíblica, itinerario contenido en la Sagrada Escritura, para mostrar que lleva al “lugar” de la presencia definitiva de Dios, que es Jesucristo, en particular su pasión, muerte y resurrección». En esta perspectiva Esteban lee también su ser discípulo de Jesús hasta la elección del martirio, que así se convierte en «la realización de su vida y de su mensaje».

miércoles, 25 de enero de 2012

Festividad de San Ananías

Mártir.

Martirologio Romano: Conmemoración de san Ananías, discípulo del Señor, que en Damasco (hoy en Siria) bautizó a san Pablo (s. I).

"Hermanos y padres, escuchad la defensa que ahora hago ante vosotros". Al oír que les hablaba en lengua hebrea guardaron más profundo silencio. Y dijo: Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero educado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel en la exacta observancia de la Ley de nuestros padres; estaba lleno de celo por Dios, como lo estáis todos vosotros el día de hoy. Yo perseguí a muerte a este Camino, encadenando y arrojando a la cárcel a hombres y mujeres, como puede atestiguármelo el Sumo Sacerdote y todo el Consejo de ancianos. De ellos recibí también cartas para los hermanos de Damasco y me puse en camino con intención de traer también encadenados a Jerusalén a todos los que allí había, para que fueran castigados. Pero yendo de camino, estando ya cerca de Damasco, hacia el mediodía, me envolvió de repente una gran luz venida del cielo; caí al suelo y oí una voz que me decía: "Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?" Yo respondí: "¿Quién eres, Señor?" Y él a mí: "Yo soy Jesús Nazareno, a quien tú persigues". Los que estaban vieron la luz, pero no oyeron la voz del que me hablaba. Yo dije: "¿Qué he de hacer, Señor?" Y el Señor me respondió: "Levántate y vete a Damasco; allí se te dirá todo lo que está establecido que hagas". Como yo no veía, a causa del resplandor de aquella luz, conducido de la mano por mis compañeros llegué a Damasco. Un tal Ananías, hombre piadoso según la Ley, bien acreditado por todos los judíos que habitaban allí, vino a verme, y presentándose ante mí me dijo: "Saúl, hermano, recobra la vista". Y en aquel momento le pude ver. El me dijo: "El Dios de nuestros padres te ha destinado para que conozcas su voluntad, veas al Justo y escuches la voz de sus labios, pues le has de ser testigo ante todos los hombres de lo que has visto y oído. Y ahora, ¿qué esperas? Levántate, recibe el bautismo y lava tus pecados invocando su nombre". (Hch 22,4-16).

San Ananías es una figura bíblica. Los Hechos de los Apóstoles nos lo presentan como un ciudadano de Damasco, judío de raza. Era ya cristiano cuando bautizó a Saulo de Tarso y debía tener una posición distinguida en la joven iglesia de Damasco, ya que fue a él a quien el Señor reveló el destino del Apóstol de los Gentiles. Su gran gloria fue precisamente el haber recibido en la Iglesia de Cristo a Saulo el perseguidor de los cristianos, y haber consolidado su Fe.

Una antigua tradición bizantina, asegura que Ananías fue uno de los setenta y dos discípulos de Jesús de los que habla San Lucas, (10,1) y que volvió a Damasco después de la lapidación de San Esteban, siendo más tarde consagrado Obispo de la ciudad. Se afirma también que mientras estaba predicando por los territorios de Siria fue arrestado por el gobernador Licinio y condenado a muerte. Ananías murió lapidado en las afueras de Damasco, el día primero de octubre y su cuerpo fue trasladado a la ciudad por sus discípulos. Sus reliquias se conservan, desde antiguo, en San Pablo de Roma. En el siglo XIV Carlos IV, Emperador de los Romanos y Rey de Bohemia, obtuvo la cabeza de S. Ananías, trasladándola a la iglesia de Praga.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Festividades del día 26 de Diciembre

Protomártir.

Fundadora.

Fundador.

XXV Papa.

XLI Papa.

Mártires.

Festividad de San Esteban

Protomártir.

Se le llama "protomartir" porque tuvo el honor de ser el primer mártir que derramó su sangre por proclamar su fe en Jesucristo.

Después de Pentecostés, los apóstoles dirigieron el anuncio del mensaje cristiano a los más cercanos, a los hebreos, despertando el conflicto por parte de las autoridades religiosas del judaísmo.

Como Cristo, los apóstoles fueron inmediatamente víctimas de la humillación, los azotes y la cárcel, pero tan pronto quedaban libres, continuaban la predicación del Evangelio. La primera comunidad cristiana, para vivir integralmente el precepto de la caridad fraterna, puso todo en común, repartían todos los días cuanto bastaba para el sustento. Cuando la comunidad creció, los apóstoles confiaron el servicio de la asistencia diaria a siete ministros de la caridad, llamados diáconos.

Entre éstos sobresalía el joven Esteban, quien, a más de desempeñar las funciones de administrador de los bienes comunes, no renunciaba a anunciar la buena noticia, y lo hizo con tanto celo y con tanto éxito que los judíos “se echaron sobre él, lo prendieron y lo llevaron al Sanedrín. Después presentaron testigos falsos, que dijeron: Este hombre no cesa de proferir palabras contra el lugar santo y contra la Ley; pues lo hemos oído decir que este Jesús, el Nazareno, destruirá este lugar y cambiará las costumbres que nos transmitió Moisés”.

Esteban, como se lee en el capítulo 7 de Los Hechos de los apóstoles, “lleno de gracia y de fortaleza”, se sirvió de su autodefensa para iluminar las mentes de sus adversarios. Primero resumió la historia hebrea desde Abrahán hasta Salomón, luego afirmó que no había blasfemado contra Dios ni contra Moisés, ni contra la Ley o el templo. Demostró, efectivamente, que Dios se revela aun fuera del templo, e iba a exponer la doctrina universal de Jesús como última manifestación de Dios, pero sus adversarios no lo dejaron continuar el discurso, porque “lanzando grandes gritos se taparon los oídos...y echándolo fuera de la ciudad, se pusieron a apedrearlo”.

Doblando las rodillas bajo la lluvia de piedras, el primer mártir cristiano repitió las mismas palabras de perdón que Cristo pronunció en la cruz: “Señor, no les imputes este pecado”. En el año 415 el descubrimiento de sus reliquias suscitó gran conmoción en el mundo cristiano.

Cuando parte de estas reliquias fueron llevadas más tarde por Pablo Orosio a la isla de Menorca (España), fue tal el entusiasmo de los isleños que, ignorando la lección de caridad del primer mártir, pasaron a espada a los hebreos que se encontraban allí. La fiesta del primer mártir siempre fue celebrada inmediatamente después de la festividad navideña, es decir, entre los “comites Christi”, los más cercanos a la manifestación del Hijo de Dios, porque fueron los primeros en dar testimonio de él.

Más información: corazones.org

Evangelio de la Festividad de San Esteban

Día litúrgico: 26 de Diciembre: San Esteban, protomártir.


Texto del Evangelio (Mt 10,17-22): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus Apóstoles: «Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas; y por mi causa seréis llevados ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Mas cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué vais a hablar. Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel momento. Porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino el Espíritu de vuestro Padre el que hablará en vosotros. Entregará a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; se levantarán hijos contra padres y los matarán. Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará».

Comentario: Rev. D. Joan BUSQUETS i Masana (Sabadell, Barcelona, España).

«Os entregarán a los tribunales y os azotarán»

Hoy, la Iglesia celebra la fiesta de su primer mártir, el diácono san Esteban. El Evangelio, a veces, parece desconcertante. Ayer nos transmitía sentimientos de gozo y de alegría por el nacimiento del Niño Jesús: «Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto» (Lc 2,20). Hoy parece como si nos quisiera poner sobre aviso ante los peligros: «Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán» (Mt 10,17). Es que aquellos que quieran ser testimonios, como los pastores en la alegría del nacimiento, han de ser también valientes como Esteban en el momento de proclamar la Muerte y Resurrección de aquel Niño que tenía en Él la Vida.

El mismo Espíritu que cubrió con su sombra a María, la Madre virgen, para que fuera posible la realización del plan de Dios de salvar a los hombres; el mismo Espíritu que se posó sobre los Apóstoles para que salieran de su escondrijo y difundieran la Buena Nueva —el Evangelio— por todo el mundo, es el que da fuerzas a aquel chico que discutía con los de la sinagoga y ante el que «no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba» (Hch 6,10).

Era un mártir en vida. Mártir significa “testimonio”. Y fue también mártir por su muerte. En vida hizo caso de las palabras del Maestro: «No os preocupéis de cómo o qué vais a hablar. Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel momento» (Mt 10,19). Esteban, «mirando al cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús de pie a la derecha de Dios» (Hch 7,55). Esteban lo vio y lo dijo. Si el cristiano hoy es un testigo de Jesucristo, lo que ha visto con los ojos de la fe lo ha de decir sin miedo con las palabras más comprensibles, es decir, con los hechos, con las obras.