22-01-2014
A pesar de la lluvia unas 13.000 personas fueron a la Audiencia General del miércoles. El Papa se paró a charlar con un grupo de aficionados de fútbol argentinos y no tuvo inconveniente en intercambiar su solideo no una sino, dos veces. Bendijo a varios bebés a lo largo del camino aunque a una de ellas no le entusiasmó demasiado la idea.
