7 de septiembre, 2013 (romereports.com) “Quisiera pedir al Señor, esta noche, que nosotros cristianos, los hermanos de las otras religiones, todos los hombres y mujeres de buena voluntad gritasen con fuerza: ¡La violencia y la guerra nunca son camino para la paz!” Con estas palabras el Papa Francisco dio inicio a la vigilia por la paz en Siria.
Desde la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco denunció la guerra y la violencia y pidió la paz en el mundo. Le acompañaron en su grito silencioso unas 100 mil personas.
El Papa recordó en un fuerte discurso que todas las personas tienen la responsabilidad de cuidar al prójimo, un deber que existe desde la Creación del mundo, y que es la base de la paz.