Una práctica que hunde sus raíces en la Biblia y que se
desarrolló en la Edad Media
El
miércoles de Ceniza recibe en la tradición litúrgica de la Iglesia el nombre de
“miércoles al inicio del ayuno” (in capite ieiunii). Comienza con el austero rito de la imposición de la
ceniza, y, de este modo, inaugura la Cuaresma. La Cuaresma representa, en el
Año litúrgico, el ciclo de preparación a celebrar el misterio de la Pasión,
Muerte y Resurrección de Cristo.
El
miércoles de Ceniza se halla estrechamente unido con la idea de la penitencia,
que ya se expresaba entre los hebreos cubriéndose la cabeza de ceniza y
vistiéndose de aquel áspero paño llamado cilicio.