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domingo, 28 de agosto de 2016

Evangelio del Domingo [28.08.2016]

Día litúrgico: Domingo XXII (C) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 14,1.7-14): Un sábado, habiendo ido a casa de uno de los jefes de los fariseos para comer, ellos le estaban observando. Notando cómo los invitados elegían los primeros puestos, les dijo una parábola: «Cuando seas convidado por alguien a una boda, no te pongas en el primer puesto, no sea que haya sido convidado por él otro más distinguido que tú, y viniendo el que os convidó a ti y a él, te diga: ‘Deja el sitio a éste’, y entonces vayas a ocupar avergonzado el último puesto. Al contrario, cuando seas convidado, vete a sentarte en el último puesto, de manera que, cuando venga el que te convidó, te diga: ‘Amigo, sube más arriba’. Y esto será un honor para ti delante de todos los que estén contigo a la mesa. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado».

Dijo también al que le había invitado: «Cuando des una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos; no sea que ellos te inviten a su vez, y tengas ya tu recompensa. Cuando des un banquete, llama a los pobres, a los lisiados, a los cojos, a los ciegos; y serás dichoso, porque no te pueden corresponder, pues se te recompensará en la resurrección de los justos».

Comentario: Rev. D. Enric PRAT i Jordana (Sort, Lleida, España).

«Los invitados elegían los primeros puestos»

lunes, 23 de septiembre de 2013

El Papa en Cerdeña: "Ayudar a los pobres para quedar bien es pecado grave"



23 de septiembre de 2013 (romereports.com) Durante el encuentro que mantuvo el Papa con pobres y reclusos en la catedral de Cagliari, advirtió del peligro de “instrumentalizar” las obras de caridad.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Evangelio del Domingo [01.09.2013]

Día litúrgico: Domingo XXII (C) del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 14,1.7-14): Un sábado, habiendo ido a casa de uno de los jefes de los fariseos para comer, ellos le estaban observando. Notando cómo los invitados elegían los primeros puestos, les dijo una parábola: «Cuando seas convidado por alguien a una boda, no te pongas en el primer puesto, no sea que haya sido convidado por él otro más distinguido que tú, y viniendo el que os convidó a ti y a él, te diga: ‘Deja el sitio a éste’, y entonces vayas a ocupar avergonzado el último puesto. Al contrario, cuando seas convidado, vete a sentarte en el último puesto, de manera que, cuando venga el que te convidó, te diga: ‘Amigo, sube más arriba’. Y esto será un honor para ti delante de todos los que estén contigo a la mesa. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado».

Dijo también al que le había invitado: «Cuando des una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos; no sea que ellos te inviten a su vez, y tengas ya tu recompensa. Cuando des un banquete, llama a los pobres, a los lisiados, a los cojos, a los ciegos; y serás dichoso, porque no te pueden corresponder, pues se te recompensará en la resurrección de los justos».

Comentario: Rev. D. Enric PRAT i Jordana (Sort, Lleida, España).

Los invitados elegían los primeros puestos

domingo, 4 de agosto de 2013

La verdadera riqueza es el amor de Dios compartido con los hermanos


04-08-2013 Radio Vaticana

(RV).- Francisco afirmó que “el encuentro con Jesús vivo, en su gran familia que es la Iglesia, llena el corazón de alegría, porque lo llena de vida verdadera, de un bien profundo que no pasa y no se marchita: lo hemos visto en los rostros de los chicos de Río”. Fue en la oración mariana dominical con los peregrinos llegados a la plaza del Santuario de San Pedro, en el caluroso verano de Roma y lo dijo para subrayar que los jóvenes, particularmente sensibles al vacío de significado, con esta experiencia de la JMJ deben afrontar el veneno del vacío de una sociedad que los ilusiona con el consumismo.

“La verdadera riqueza es el amor de Dios compartido con los hermanos” expresó explicando que el evangelio de este domingo “advierte propiamente sobre el absurdo de basar la propia felicidad sobre el tener”.

El obispo de Roma enmarcó su reflexión en la maravillosa experiencia vivida en Brasil con la JMJ, a la que calificó como “una nueva etapa en la peregrinación de los jóvenes a través de los continentes con la cruz de Cristo”. “Las JMJ no son ‘fuegos de artificio’, sino etapas de un largo camino”, constató el Sucesor de Pedro. “Los jóvenes no siguen al Papa, siguen a Jesucristo llevando su cruz. Y el Papa los guía y los acompaña en este camino de fe y de esperanza”.

Después de agradecer y pedir al Señor que recompense a todos los que han trabajado para esta gran fiesta de la fe y el encuentro con el pueblo y los pastores, el Obispo de Roma pidió rezar para que los jóvenes que participaron de la JMJ, puedan traducir esta experiencia en su camino cotidiano, en el comportamiento de todos los días y que puedan traducirlo también en elecciones importantes de vida, respondiendo a la llamada personal del Señor.

Jesuita, Guillermo Ortiz RV

Texto completo:

Queridos hermanos y hermanas,

martes, 4 de junio de 2013

El Papa Francisco critica la hipocresía que es "la lengua de los corruptos"



4 de junio, 2013 (romereports.com) El Papa Francisco durante la Misa en Casa Santa Marta comentó el pasaje del Evangelio en el que algunos judíos, con buenas palabras, intentan tender una trampa a Jesús. El Papa dijo que ese lenguaje hipócrita, que prescinde del amor, es el que emplean los corruptos.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Festividad de San Eleuterio


Abad.

Fue un santo abad del monasterio de San Marcos Evangelista en Espoleto. Debió ser un hombre de grandes y probadas virtudes por los relatos que se conocen de su vida a través del gran Papa Gregorio Magno que fue contemporáneo, conocido personal, amigo y hasta una de las personas que salió beneficiada del trato con el santo abad. De hecho, cuenta San Gregorio de su amigo que, un buen día y con una sola bendición, el abad Eleuterio consiguió curarlo de un vehemente deseo de ingerir alimentos que él sufría. Además, refiere el mismo Papa, su santidad era tan grande que hasta llegó a resucitar un muerto.

Pero lo que llama la atención al relator de la vida del santo es un acontecimiento que tiene valor de ejemplaridad y estímulo para los hombres que, llenos de dificultades, limitaciones y pecados, viven soportando sus faltas de virtud y sufriendo los propios fracasos. Por eso la figura de este santo es más cercana, al ser víctima de su propio desmoronamiento.

Unas monjas habían confiado al santo abad la custodia de un niño atormentado por el Diablo. Como pasaran varios días sin notarse fenómenos extraños, el abad comentó a sus monjes que Satanás tenía asustadas a las pobres monjas, pero que ahora estaba con miedo y por eso no se manifestaba.

Al punto, el mal espíritu se apoderó del niño y de inmediato comenzó a maltratarlo.

Eleuterio cayó en la cuenta de que su expresión fue de soberbia y presunción. Lloró dolorido su pecado y pidió a los monjes oraciones y penitencias para que cesaran los embates del Demonio.

Una simple frase con un poco de vanidad hizo que Satanás se sintiese en terreno propio y se necesitase la oración y mortificación de todos para expulsarlo.