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sábado, 2 de abril de 2016

Ateísmo (rechazo de la fe)

Hoy Jesucristo resucitado se aparece a mujeres y hombres que lo acompañaron en su vida. Hay diversas reacciones: algunos, de asombro; otros viven la experiencia con miedo, o con indiferencia o incredulidad; otros creen y gozan del encuentro con el Resucitado.

Fe es "conocer", un conocer confiando en la palabra de otra persona que me habla. Ante los misterios de Dios es razonable tener fe y, a la vez, la fe es razonable, porque tiene también sus razones. Creer en Dios no es un ciego salto al vacío: el católico, cuando entra en la iglesia, no se quita la cabeza, sino el sombrero. Lo anti-natural es no creer: hace falta más "fe" para ser ateo que para ser creyente.

—Jesús Resucitado, con mis padres y la Iglesia te he encontrado: quiero creer —conocerte— más y más. Ahora, en Pascua me das una nueva oportunidad para reafirmar mi fe en tu resurrección. Concédeme manifestar en mis actos la alegría de este "encuentro".

Comentario: Pbro. Gerardo GÓMEZ (Merlo, Buenos Aires, Argentina).

viernes, 13 de noviembre de 2015

El Juicio Final: respuesta a las injusticias de la historia


Hoy día, la idea del Juicio Final se ha desvaído: la fe cristiana se orienta sobre todo hacia la salvación personal del alma; la reflexión sobre la historia universal, en cambio, está dominada en gran parte por la idea del "progreso".

El ateísmo de los siglos XIX y XX, por sus raíces y finalidad, es un moralismo, una protesta contra las injusticias de la historia: tanto sufrimiento de los inocentes y tanto cinismo del poder, no pueden ser obra de un Dios bueno. Pero, aunque sea comprensible la protesta contra Dios, la pretensión de que la humanidad pueda hacer justicia sin Dios es presuntuosa e intrínsecamente falsa. Si de esta premisa se han derivado las más grandes crueldades, no es casualidad.

—Un mundo que tiene que crear su justicia por sí mismo es un mundo sin esperanza. La fe en el Juicio Final y en el retorno de Cristo es, ante todo, una esperanza, cuya necesidad se ha hecho más evidente precisamente en las convulsiones de los últimos siglos.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

viernes, 11 de septiembre de 2015

La "ceguera" del relativismo

Hoy resulta muy actual la descripción que hizo san Pablo acerca de la "minoría de edad en la fe": un ser llevados a la deriva y vivir zarandeados por cualquier viento de doctrina. ¡Cuántos "vientos" hemos conocido en estas últimas décadas! Del marxismo al liberalismo, hasta el libertinismo; del colectivismo al individualismo; del ateísmo a un vago misticismo religioso... Es la peor de las cegueras, porque uno no sabe hacia dónde va ni a dónde ir.

Tener una fe clara es etiquetado con frecuencia como fundamentalismo, mientras que el relativismo —la "ceguera" del pensar según "lo que se lleva"— parece ser la única actitud que está de moda. Se va constituyendo como una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo y que sólo deja como última medida el propio yo y sus ganas.

—La amistad contigo, Jesús, es nuestra "medida": la medida del verdadero humanismo. Tu amistad nos da el criterio para discernir entre lo verdadero y lo falso, entre el engaño y la verdad…

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

sábado, 11 de abril de 2015

Ateísmo (rechazo de la fe)

Hoy Jesucristo resucitado se aparece a mujeres y hombres que lo acompañaron en su vida. Hay diversas reacciones: algunos, de asombro; otros viven la experiencia con miedo, o con indiferencia o incredulidad; otros creen y gozan del encuentro con el Resucitado.

Fe es "conocer", un conocer confiando en la palabra de otra persona que me habla. Ante los misterios de Dios es razonable tener fe y, a la vez, la fe es razonable, porque tiene también sus razones. Creer en Dios no es un ciego salto al vacío: el católico, cuando entra en la iglesia, no se quita la cabeza, sino el sombrero. Lo anti-natural es no creer: hace falta más "fe" para ser ateo que para ser creyente.

—Jesús Resucitado, con mis padres y la Iglesia te he encontrado: quiero creer —conocerte— más y más. Ahora, en Pascua me das una nueva oportunidad para reafirmar mi fe en tu resurrección. Concédeme manifestar en mis actos la alegría de este "encuentro".

Comentario: Pbro. Gerardo GÓMEZ (Merlo, Buenos Aires, Argentina).

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Francisco analiza las claves de su viaje a Albania en la audiencia general



24-09-2014

El Papa Francisco explicó las claves de su viaje a Albania en la Audiencia General. El Papa dijo que es ejemplar "la convivencia pacífica y el diálogo” que existe entre las distintas religiones del país, "durante tanto tiempo oprimido por un régimen ateo e inhumano”.

Resumen de la Catequesis del Papa

Queridos hermanos y hermanas,

domingo, 27 de julio de 2014

El crecimiento silencioso de la joven y "pobre" comunidad católica de Mongolia


30/04/2014 (Mongolia)

La vigilia de Pascua más de 30 catecúmenos, entre jóvenes y adultos, han recibido el bautismo. La comunidad cuenta con más de mil fieles, pero deberá afrontar una burocracia "invasora y restrictiva" que limita las operaciones. Mons. Padilla: Una Iglesia "pobre para los pobres", según el ejemplo del Papa Francisco.

Ulaanbatar (AsiaNews/Eda)- La joven Iglesia católica de Mongolia continúa creciendo, con la celebración de más de 30 bautismos -entre jóvenes y adultos-, que se realizó en ocasión de la vigilia de Pascua. El número de fieles se acerca al millar, aún teniendo sobre sus espaldas una historia larga de más de 20 años, con la llegada de los primeros misioneros del extranjero después de decenios de ateísmo impuesto por el comunismo. Sin embargo, hoy, el nuevo desafío para los fieles esta constituido por una burocracia "invasora y restrictiva", que busca o trata de frenar el desarrollo de las distintas Iglesias y confesiones religiosas.

viernes, 15 de noviembre de 2013

El Juicio Final: respuesta a las injusticias de la historia

El Juicio Final, Capilla Sixtina (Ciudad el Vaticano)
Hoy día, la idea del Juicio Final se ha desvaído: la fe cristiana se orienta sobre todo hacia la salvación personal del alma; la reflexión sobre la historia universal, en cambio, está dominada en gran parte por la idea del "progreso".

El ateísmo de los siglos XIX y XX, por sus raíces y finalidad, es un moralismo, una protesta contra las injusticias de la historia: tanto sufrimiento de los inocentes y tanto cinismo del poder, no pueden ser obra de un Dios bueno. Pero, aunque sea comprensible la protesta contra Dios, la pretensión de que la humanidad pueda hacer justicia sin Dios es presuntuosa e intrínsecamente falsa. Si de esta premisa se han derivado las más grandes crueldades, no es casualidad.

—Un mundo que tiene que crear su justicia por sí mismo es un mundo sin esperanza. La fe en el Juicio Final y en el retorno de Cristo es, ante todo, una esperanza, cuya necesidad se ha hecho más evidente precisamente en las convulsiones de los últimos siglos. 


miércoles, 7 de noviembre de 2012

El fenómeno del ateísmo



P. Enrique Cases - 28 febrero 2012 - Sección: Conoce tu fe

El ateísmo no es nuevo, pero en la actualidad a comenzado a diseminarse por los países industrializados. Un ateo que presente argumentos y respeto con los creyentes merece respeto. El diálogo con el ateísmo continúa desde la razón humana y desde la comprensión respetuosa.

La falta de religión nos muestra que algunas corrientes ideológicas llevan a la destrucción del hombre.

La más alta razón de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la comunión con Dios. Ya desde su nacimiento, el hombre está invitado al diálogo con Dios: puesto que no existe sino porque, creado por el amor de Dios, siempre es conservado por el mismo amor, ni vive plenamente según la verdad si no reconoce libremente aquel amor, confiándose totalmente a El. Mas muchos contemporáneos nuestros desconocen absolutamente, o la rechazan expresamente, esta íntima y vital comunión con Dios. Este ateísmo, que es uno de los más graves fenómenos de nuestro tiempo, merece ser sometido a un examen más diligente.

sábado, 14 de abril de 2012

Ateísmo (rechazo de la fe)



Hoy Jesucristo resucitado se aparece a mujeres y hombres que lo acompañaron en su vida. Hay diversas reacciones: algunos, de asombro; otros viven la experiencia con miedo, o con indiferencia o incredulidad; otros creen y gozan del encuentro con el Resucitado.

Fe es "conocer", un conocer confiando en la palabra de otra persona que me habla. Ante los misterios de Dios es razonable tener fe y, a la vez, la fe es razonable, porque tiene también sus razones. Creer en Dios no es un ciego salto al vacío: el católico, cuando entra en la iglesia, no se quita la cabeza, sino el sombrero. Lo anti-natural es no creer: hace falta más "fe" para ser ateo que para ser creyente.

—Jesús Resucitado, con mis padres y la Iglesia te he encontrado: quiero creer —conocerte— más y más. Ahora, en Pascua me das una nueva oportunidad para reafirmar mi fe en tu resurrección. Concédeme manifestar en mis actos la alegría de este "encuentro".

Comentario: Pbro. Gerardo GÓMEZ (Merlo, Buenos Aires, Argentina).