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viernes, 19 de julio de 2013

Evangelio del Viernes [19.07.2013]

Día litúrgico: Viernes XV del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Mt 12,1-8): En aquel tiempo, Jesús cruzaba por los sembrados un sábado. Y sus discípulos sintieron hambre y se pusieron a arrancar espigas y a comerlas. Al verlo los fariseos, le dijeron: «Mira, tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en sábado». Pero Él les dijo: «¿No habéis leído lo que hizo David cuando sintió hambre él y los que le acompañaban, cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la Presencia, que no le era lícito comer a él, ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes? ¿Tampoco habéis leído en la Ley que en día de sábado los sacerdotes, en el Templo, quebrantan el sábado sin incurrir en culpa? Pues yo os digo que hay aquí algo mayor que el Templo. Si hubieseis comprendido lo que significa aquello de: ‘Misericordia quiero y no sacrificio’, no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado».

Comentario: Rev. D. Josep RIBOT i Margarit (Tarragona, España).

Misericordia quiero y no sacrificio

viernes, 8 de marzo de 2013

Evangelio del Viernes [08.03.2013]


Día litúrgico: Viernes III de Cuaresma


Texto del Evangelio (Mc 12,28b-34): En aquel tiempo, uno de los maestros de la Ley se acercó a Jesús y le hizo esta pregunta: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?». Jesús le contestó: «El primero es: ‘Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. El segundo es: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. No existe otro mandamiento mayor que éstos».

Le dijo el escriba: «Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que Él es único y que no hay otro fuera de Él, y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a si mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios». Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas.

Comentario: Rev. D. Pere MONTAGUT i Piquet (Barcelona, España).

No existe otro mandamiento mayor que éstos

domingo, 4 de noviembre de 2012

El primer mandamiento (amar a Dios) y el segundo (amor al prójimo) forman un único precepto



Hoy, mientras un escriba pregunta por el "primer" mandamiento, Jesús habla de dos mandamientos, que en realidad forman un solo precepto. Aparece, así, la imprescindible interacción entre amor a Dios y amor al prójimo. En todo caso, ambos viven del amor que viene de Dios, que nos ha amado primero.

Sin el contacto con Dios, veremos en el prójimo solamente al "otro", sin conseguir reconocer en él la imagen divina. Por el contrario, si se omite del todo la atención al otro, queriendo ser sólo "piadoso", se marchita también la relación con Dios: será únicamente una relación "correcta", pero sin amor. Sólo mi disponibilidad para ayudar al prójimo, para manifestarle amor, me hace sensible también ante Dios. Sólo el servicio al prójimo abre mis ojos a lo que Dios hace por mí y a lo mucho que me ama.

—Los santos han adquirido su capacidad de amar al prójimo de manera siempre renovada gracias a su encuentro con el Señor y, viceversa: ¡el amor crece a través del Amor!

Evangelio del Domingo [04.11.2012]


Día litúrgico: Domingo XXXI (B) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 12,28-34): En aquel tiempo, se acercó a Jesús uno de los escribas y le preguntó: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?». Jesús le contestó: «El primero es: ‘Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. El segundo es: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. No existe otro mandamiento mayor que éstos».

Le dijo el escriba: «Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que Él es único y que no hay otro fuera de Él, y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a si mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios». Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas.

Comentario: Rev. D. Ramón CLAVERÍA Adiego (Embún, Huesca, España).

¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?

viernes, 25 de mayo de 2012

Caridad: amar a Dios en los hermanos



Hoy es notable en este fragmento del Evangelio de san Juan la reiteración del verbo "decir": hasta diez veces, y su contraste con la única vez en la que Jesús corona sus palabras mediante el imperativo: ¡Sígueme! Pero más notable todavía es la relación entre los verbos "amar" y "apacentar".

El criterio de juicio que valora el grado de amor de Pedro a Jesús es el nivel de amor del Apóstol a las ovejas del Señor: ¡si me amas apaciéntalas! El amor se encarna en los hechos; una vez más la vertical que asciende hasta el corazón de Dios hunde sus raíces en la tierra horizontal del amor al prójimo.

—Señor, nos damos cuenta de que Tú has escondido tu presencia más íntima en los hermanos más necesitados. ¡Así de alto es tu profundo amor! ¡Danos el gozo de experimentarte en ellos haciéndonos partícipes de tu entrañable solidaridad!

Comentario: Rev. D. Antoni ORIOL i Tataret (Vic, Barcelona, España).

Evangelio del Viernes [25.05.2012]


Día litúrgico: Viernes VII de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 21,15-19): Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos y comiendo con ellos, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis corderos». Vuelve a decirle por segunda vez: «Simón de Juan, ¿me amas?». Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas».

Le dice por tercera vez: «Simón de Juan, ¿me quieres?». Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: «¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías, e ibas a donde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará a donde tú no quieras». Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme».

Comentario: Rev. D. Joaquim MONRÓS i Guitart (Tarragona, España).

«‘Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero’. Le dice Jesús: ‘Apacienta mis ovejas’»

sábado, 19 de mayo de 2012

Evangelio del Sábado [19.05.2012]


Día litúrgico: Sábado VI de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 16, 23-28): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre. Hasta ahora nada le habéis pedido en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea colmado. Os he dicho todo esto en parábolas. Se acerca la hora en que ya no os hablaré en parábolas, sino que con toda claridad os hablaré acerca del Padre. Aquel día pediréis en mi nombre y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque me queréis a mí y creéis que salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre».

Comentario: Rev. D. Xavier ROMERO i Galdeano (Cervera, Lleida, España).

«Salí del Padre (...) y voy al Padre»

lunes, 14 de mayo de 2012

Evangelio del Lunes [14.05.2012]


Día litúrgico: 14 de Mayo: San Matías, apóstol


Texto del Evangelio (Jn 15,9-17): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.

»Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

»No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros».

Comentario: Rev. D. Josep VALL i Mundó (Barcelona, España).

«Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado»

domingo, 13 de mayo de 2012

Evangelio del Domingo [13.05.2012]


Día litúrgico: Domingo VI (B) de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 15,9-17): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado.

»Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros».

Comentario: Rev. D. Francesc CATARINEU i Vilageliu (Sabadell, Barcelona, España).

«A vosotros os he llamado amigos»

viernes, 11 de mayo de 2012

Evangelio del Viernes [11.05.2012]


Día litúrgico: Viernes V de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 15,12-17): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Éste es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros».

Comentario: Rev. D. Carles ELÍAS i Cao (Barcelona, España).

«Éste es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado»

jueves, 10 de mayo de 2012

Evangelio del Jueves [10.05.2012]


Día litúrgico: Jueves V de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 15,9-11): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado».

Comentario: Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés (Tarragona, España).

«Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros»

martes, 1 de mayo de 2012

Festividad de San José Obrero


Obrero.

Se cristianizó una fiesta que había sido hasta el momento la ocasión anual del trabajador para manifestar sus reivindicaciones, su descontento y hasta sus anhelos. Fácilmente en las grandes ciudades se observaba un paro general y con no menos frecuencia se podían observar las consecuencias sociales que llevan consigo la envidia, el odio y las bajas pasiones repetidamente soliviantadas por los agitadores de turno. En nuestro occidente se aprovechaba también ese momento para lanzar reiteradas calumnias contra la Iglesia que era presentada como fuerza aliada con el capitalismo y consecuentemente como el enemigo de los trabajadores.

Fue después de la época de la industrialización cuando toma cuerpo la fiesta del trabajo. Las grandes masas obreras han salido perjudicadas con el cambio y aparecen extensas masas de proletarios. También hay otros elementos que ayudan a echar leña al fuego del odio: la propaganda socialista-comunista de la lucha de clases.