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jueves, 25 de junio de 2015

La sabiduría de la Ley de Dios

Hoy llegamos al final del llamado "Sermón de la montaña" (capítulos 5-7 de san Mateo). Jesús, maestro de autoridad convincente, enseña los "requisitos" para pertenecer a su Reino —¡de amor!— y cuál ha de ser nuestra actitud ante la Ley de Dios. Escuchar realmente la Palabra de Dios implica ponerla por obra. Quien lo haga tendrá prudencia y sabiduría.

El antiguo Israel tenía conciencia de ser un pueblo sabio porque conocía explícitamente la Ley de Dios. Actualmente, se respira un desafecto ante la ley, especialmente si es de Dios o si es "ley moral". Pero ésta no es una imposición, sino un "don" que nos enseña las "razones" del crecimiento humano y del acercamiento al Creador. Aprendamos de nuestra propia historia: donde se rechaza y/o se desconoce la Ley de Dios se desconoce también la dignidad de la persona humana y fácilmente se la maltrata.

—Señor-Dios, ayúdame a poner por obra tus preceptos para adquirir la verdadera sabiduría de la vida.

Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España).

sábado, 11 de octubre de 2014

Evangelio del Sábado [11.10.2014]

Día litúrgico: Sábado XXVII del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 11,27-28): En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, sucedió que una mujer de entre la gente alzó la voz, y dijo: «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!». Pero Él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan».

Comentario: Rev. D. Jaume AYMAR i Ragolta (Badalona, Barcelona, España).

¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!

martes, 23 de septiembre de 2014

Evangelio del Martes [23.09.2014]

Día litúrgico: Martes XXV del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 8,19-21): En aquel tiempo, se presentaron la madre y los hermanos de Jesús donde Él estaba, pero no podían llegar hasta Él a causa de la gente. Le anunciaron: «Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren verte». Pero Él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen».

Comentario: Rev. D. Xavier JAUSET i Clivillé (Lleida, España).

Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen

miércoles, 2 de abril de 2014

Evangelio del Miércoles [02.04.2014]

Día litúrgico: Miércoles IV de Cuaresma


Texto del Evangelio (Jn 5,17-30): En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Mi Padre trabaja hasta ahora, y yo también trabajo» Por eso los judíos trataban con mayor empeño de matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose a sí mismo igual a Dios.

Jesús, pues, tomando la palabra, les decía: «En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace Él, eso también lo hace igualmente el Hijo. Porque el Padre quiere al Hijo y le muestra todo lo que Él hace. Y le mostrará obras aún mayores que estas, para que os asombréis. Porque, como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, así también el Hijo da la vida a los que quiere. Porque el Padre no juzga a nadie; sino que todo juicio lo ha entregado al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo ha enviado. En verdad, en verdad os digo: el que escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida.

»En verdad, en verdad os digo: llega la hora (ya estamos en ella), en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán. Porque, como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le ha dado al Hijo tener vida en sí mismo, y le ha dado poder para juzgar, porque es Hijo del hombre. No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz y saldrán los que hayan hecho el bien para una resurrección de vida, y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de juicio. Y no puedo hacer nada por mi cuenta: juzgo según lo que oigo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado».

Comentario: Rev. D. Francesc PERARNAU i Cañellas (Girona, España).

En verdad, en verdad os digo: el que escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna

jueves, 5 de diciembre de 2013

El Papa en Santa Marta: “Una palabra cristiana sin Cristo conduce a la vanidad”



05-12-2013

En su homilía en Casa Santa Marta el Papa Francisco advirtió del peligro de usar palabras cristianas sin ponerlas en práctica. Una palabra cristiana sin Cristo no sólo no sirve sino que hace mal, explicó Francisco.

Francisco
"Una palabra cristiana sin Cristo te conduce a la vanidad, a la seguridad de ti mismo, al orgullo, al poder por el poder. Y el Señor derriba a estas personas. Esta es una constante en la historia de la Salvación. Lo dice Ana, la mamá de Samuel; lo dice María en el Magnificat: el Señor derriba la vanidad, el orgullo de aquellas personas que se creen ser de roca”.

El Papa añadió que escuchar y poner en práctica la palabra de Dios es como construir la propia vida sobre una roca firme.

Extracto de la Homilía del Papa
(Fuente, Radio Vaticana)

sábado, 5 de octubre de 2013

El Papa Francisco a la Comunidad Diocesana de Asís


04-10-2013 Radio Vaticana

(RV) La Catedral de San Rufino en Asís, fue el lugar donde el Papa encontró al clero, las personas de vida consagrada y a los miembros de los consejos pastorales de la diócesis. El Obispo de Roma invitó a todos a “no tener miedo de salir e ir a las periferias si se lleva la Palabra de Dios en el corazón y se camina con la Iglesia, como san Francisco”. No somos nosotros los que salvamos el mundo: ¡Es el Señor que lo salva! Escuchen la Palabra, caminen juntos en fraternidad, ¡anuncien el Evangelio en las periferias!

Texto completo del discurso del Santo Padre Francisco al clero

Queridos hermanos y hermanas de la Comunidad Diocesana, ¡buenas tardes!