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miércoles, 1 de marzo de 2017

Evangelio del Miércoles [01.03.2017]


Día litúrgico: Miércoles de Ceniza

Texto del Evangelio (Mt 6,1-6.16-18): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

»Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará».

Comentario: Pbro. D. Luis A. GALA Rodríguez (Campeche, México).

«Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos»

miércoles, 31 de agosto de 2016

Evangelio del Miércoles [31.08.2016]

Día litúrgico: Miércoles XXII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 4,38-44): En aquel tiempo, saliendo de la sinagoga, Jesús entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con mucha fiebre, y le rogaron por ella. Inclinándose sobre ella, conminó a la fiebre, y la fiebre la dejó; ella, levantándose al punto, se puso a servirles. A la puesta del sol, todos cuantos tenían enfermos de diversas dolencias se los llevaban; y, poniendo Él las manos sobre cada uno de ellos, los curaba. Salían también demonios de muchos, gritando y diciendo: «Tú eres el Hijo de Dios». Pero Él, conminaba y no les permitía hablar, porque sabían que él era el Cristo.

Al hacerse de día, salió y se fue a un lugar solitario. La gente le andaba buscando y, llegando donde Él, trataban de retenerle para que no les dejara. Pero Él les dijo: «También a otras ciudades tengo que anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, porque a esto he sido enviado». E iba predicando por las sinagogas de Judea.

Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España).

«Poniendo Él las manos sobre cada uno de ellos, los curaba. Salían también demonios de muchos, gritando»

martes, 16 de febrero de 2016

Evangelio del Martes [16.02.2015]

Día litúrgico: Martes I de Cuaresma


Texto del Evangelio (Mt 6,7-15): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo.

»Vosotros, pues, orad así: ‘Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal’. Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».

Comentario: Rev. D. Joaquim FAINÉ i Miralpech (Tarragona, España).

«Al orar, no charléis mucho (...) porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis»

miércoles, 13 de enero de 2016

Evangelio del Miércoles [13.01.2016]

Día litúrgico: Miércoles I del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Mc 1,29-39): En aquel tiempo, Jesús, saliendo de la sinagoga se fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre; y le hablan de ella. Se acercó y, tomándola de la mano, la levantó. La fiebre la dejó y ella se puso a servirles.

Al atardecer, a la puesta del sol, le trajeron todos los enfermos y endemoniados; la ciudad entera estaba agolpada a la puerta. Jesús curó a muchos que se encontraban mal de diversas enfermedades y expulsó muchos demonios. Y no dejaba hablar a los demonios, pues le conocían.

De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se levantó, salió y fue a un lugar solitario y allí se puso a hacer oración. Simón y sus compañeros fueron en su busca; al encontrarle, le dicen: «Todos te buscan». El les dice: «Vayamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para que también allí predique; pues para eso he salido». Y recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.

Comentario: Fray Josep Mª MASSANA i Mola OFM (Barcelona, España).

«De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se levantó, salió y fue a un lugar solitario y allí se puso a hacer oración»

jueves, 30 de abril de 2015

¿Qué pasa cuando la oración no parece funcionar o cuando «no sentimos nada» al orar?


507. ¿Qué pasa cuando se experimenta que la oración no ayuda?

La oración no busca el éxito superficial, sino la voluntad y la cercanía de Dios. Precisamente en el aparente silencio de Dios se esconde una invitación a dar un paso más hacia la entrega total, la fe sin límites, la esperanza infinita.

Quien ora debe dejar a Dios la libertad plena de hablar cuando Él quiera, de cumplir lo que Él quiera y de donarse como Él quiera. [2735 - 2737]

A menudo decimos: he rezado y no ha servido de nada.

A lo mejor no rezamos con suficiente intensidad. El santo cura de Ars le preguntó en una ocasión a un compañero que se quejaba de su fracaso: "Has orado, has suplicado; pero ¿has ayunado y velado también?".

Y también podría suceder que le pidamos a Dios lo que no nos conviene. En una ocasión dijo santa Teresa de Jesús: "Sabe el Señor lo que puede sufrir cada uno, y a quien ve con fuerza no se detiene en cumplir con él su voluntad". [40-49]

508. ¿Qué ocurre cuando no se siente nada en la oración o cuando incluso se experimenta una aversión a la oración?

La distracción en la oración, el sentimiento de vacío interior y de sequedad e incluso la aversión a la oración son experiencias que tiene todo orante. Ser constante en la fidelidad es ya en sí oración. [2729 - 2733]

Incluso santa Teresa del Niño Jesús estuvo mucho tiempo sin poder experimentar nada del amor de Dios.

Poco antes de su muerte la visitó por la noche su hermana Céline. Vio que Teresa tenía las manos enlazadas. "¿Qué haces? Deberías intentar dormir", dijo Céline. "No puedo, sufro demasiado. Pero rezo", respondió Teresa. "¿Y qué le dices a Jesús?" "No le digo nada. Le amo".

martes, 1 de julio de 2014

Cuatro santos para pedir por tu equipo de fútbol



29-06-2014

Hace unos meses, esta foto de una joven aficionada al fútbol dio la vuelta al mundo. La chica envuelta en la bandera de su equipo, el Atlético de Madrid, rezaba para que consiguieran la victoria. Y sus oraciones dieron resultado.

Los aficionados rezan y los jugadores también. No es extraño ver cómo muchos se santiguan antes de entrar al campo. Pero, ¿a quién rezar para que gane tu equipo?


viernes, 18 de octubre de 2013

El Papa Francisco: "La ideología es una enfermedad. Vuelve a los cristianos rígidos y hostiles"



17 de octubre, 2013 (romereports.com) El Papa Francisco centró su homilía en Casa Santa Marta en aquellos cristianos que hacen de su fe una ideología. Para Francisco, la ideología vuelve a las personas rígidas y hostiles, y también las separa de su prójimo. La raíz de esta actitud, explicó el Papa, está en abandonar la oración.

Papa Francisco
“Este es el proceso. La fe se vuelve ideología, y la ideología asusta, la ideología ahuyenta a la gente, aleja, aleja a la gente y aleja a la Iglesia de la gente. Es una gran enfermedad, esta de los cristianos ideológicos”.

Francisco insistió en que no es lo mismo rezar que hacer oración. Aquellos que se dejan llevar por la ideología, concluyó, no oran: repiten oraciones.

Extracto de la Homilía del Papa
(Fuente: Radio Vaticana)