sábado, 19 de marzo de 2011

Reseña histórica

Desde un comienzo le acompañaron a Monseñor Kaiser, primer Prelado, los Misioneros del Sagrado Corazón, es decir los religiosos de su propia Comunidad. En Caravelí se establecieron el P. Ludgero Steens como Vicario General y el P.R. Frieling como Canciller.

Pronto comenzaron los Padres MSC en Acarí, Yauca, en Puquio-Chaupi, en la Mina Utec y en Lampa (Parinacochas). También los acompañaron las Hermanas Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús. En Coracora siguieron su valiosa misión los Rvdos. Padres Redentoristas. En otras 10 Parroquias había Sacerdotes Diocesanos.

La Prelatura de Caravelí fue erigida el 21 de noviembre del año 1957 mediante la Bula Papal “Quasi Mater Dulcissima”, dada por el Papa Pío XII. En tal oportunidad fueron desmembradas de la Arquidiócesis de Arequipa las provincias de Caravelí, Condesuyos y La Unión, y de la Arquidiócesis de Ayacucho las provincias de Parinacochas y la parte sur de Lucanas. Sin embargo, años después, al crearse la Prelatura de Chuquibamba (05-06-1962), las provincias de Condesuyos y La Unión pasaron a formar parte de esa nueva Prelatura.


Al inicio, la Prelatura de Caravelí fue sufragánea de Arequipa, pero cuando en 1966 Ayacucho fue elevado al rango de Arquidiócesis, Caravelí pasó a ser sufragánea de esa Arquidiócesis. En 1985 la provincia de Parinacochas se dividió en dos: Parinacochas y Paucar de Sarasara. De esta manera, hoy la Prelatura de Caravelí está conformada por cuatro provincias: Caravelí (Departamento de Arequipa), Lucanas, Parinacochas y Paucar de Sarasara (Departamento de Ayacucho). La Prelatura de Caravelí colinda por el Oeste con el Océano Pacífico; por el Norte con la Diócesis de Ica, la Diócesis de Huancavelica y la Arquidiócesis de Ayacucho; por el Este con la Diócesis de Abancay y por el Sur con la Prelatura de Chuquibamba. Actualmente la Sede Prelaticia se encuentra en la ciudad de Caravelí (Departamento de Arequipa). La Casa episcopal, la Vicaría Judicial, la Administración y la Secretaría General de la Prelatura se encuentran en dicha ciudad. El Canciller, por su parte, es el actual párroco de la Parroquia “San Jacinto” de Chala, y vive en esa ciudad. Y el actual Vicario General es también el párroco de Coracora.

Desde su creación, la Prelatura de Caravelí ha sido gobernada pastoralmente por tres obispos. El primero de ellos, Mons. Federico Kaiser Depel MSC, tomó posesión de la Prelatura el mes de marzo de 1958 y fue ordenado obispo el 7 de diciembre de 1963. Fundó la Congregación ReligiosaMisioneras de Jesús Verbo y Víctima” en 1961, con su casa matriz en la ciudad de Caravelí. Recibió del Santo Padre la aceptación de su renuncia a la Prelatura por razones de salud en 1971, y falleció el 26 de septiembre de 1993. Su sucesor, Mons. Bernhard Kühnel Langer MSC, Vicario Apostólico desde 1972, fue consagrado obispo el 27 de abril de 1983 en la Catedral de Caravelí. El Papa aceptó su renuncia a la Prelatura en 2005, y vive actualmente en Caravelí. El actual Obispo Prelado es Mons. Juan Carlos Vera Plasencia MSC, natural de Trujillo (Perú). Fue ordenado obispo el 28 de agosto de 2005 en Trujillo y tomó posesión de la Prelatura el 3 de setiembre del mismo año.

Parte de la realidad de la Prelatura de Caravelí es la carencia notoria de sacerdotes para la atención espiritual y pastoral de todos los pueblos. Las giras pastorales en movilidad suelen ser la mayor de las veces por trochas carrozables. La Prelatura abarca aproximadamente 47 distritos, cada uno de ellos con sus respectivos centros poblados[1] y anexos, en un área territorial de aproximadamente 30,000 km² de extensión total, desde el nivel del mar hasta los 5,000 metros de altura. Los pueblos están agrupados en 22 parroquias y 5 vice-parroquias, de las cuales solamente nueve (9) parroquias cuentan con párroco residente, dos (2) parroquias y dos (2) vice-parroquias están encargadas a comunidades de religiosas, y las demás son atendidas sólo esporádicamente por los sacerdotes.

La mayor parte de la geografía de esta jurisdicción eclesiástica es de sierra, pero también cuenta con una delgada franja costera de 200 km de largo. La mayoría de la población (80%) vive entre 2,500 y 3,500 metros sobre el nivel del mar, aunque algunas comunidades campesinas viven sobre los 4,600 metros de altura. La geografía de estos territorios es muy accidentada, con hondas quebradas y caminos de difícil acceso hacia el interior, sobre todo en tiempos de nevadas, lluvias o sequía.

La realidad sociocultural y económica de los pueblos es también bastante diversa. Aparte de contar con muy pocos profesionales, los pobladores en general se desenvuelven principalmente como campesinos, mineros informales y pescadores, para así poder sustentar la economía familiar. Los pueblos pequeños carecen de servicios básicos como agua, desagüe o luz eléctrica. Hacen falta hospitales y clínicas de atención a la salud, instituciones educativas superiores, entidades bancarias y mercados de abastos. La misma situación socio-política y económica hace que la población juvenil sea un tanto inestable, por lo que una gran parte de ella migra a las grandes ciudades de la costa (en otras jurisdicciones eclesiásticas) en busca de una mejor oportunidad de vida (ya sea por trabajo o estudios). Esto representa un fuerte reto para la pastoral juvenil y vocacional.

La comunidad de los fieles en esta Prelatura en su gran mayoría es católica y muchos observan la doctrina católica por tradición. Es característica de nuestros pueblos la religiosidad popular en sus múltiples y muy variadas manifestaciones. También es notorio el avance progresivo de las comunidades cristianas no católicas, además de un creciente clima de indiferentismo religioso en los adultos y jóvenes. Favorece a ello la poca presencia de agentes pastorales en las comunidades alejadas. Sin embargo, ante esta realidad, la opción principal del Obispo actual es la promoción de vocaciones al clero nativo, que poco a poco está renaciendo como una esperanza para la pastoral en la Iglesia local. Una fortaleza en este sentido es la reapertura del Seminario Menor “San Pío X” de Caravelí.


(por Aníbal Puerta Gonzales,
A diciembre de 2010)


[1] En el marco de la Ley N° 27795, “Ley de Demarcación y Organización Territorial”, Centro Poblado (CCPP) es todo territorio nacional urbano y rural identificado mediante un nombre y habitados por una población igual o mayor a 151 habitantes en viviendas particulares. Incluye a las capitales distritales (aún cuando no cumplan con esta condición), y Población Dispersa son aquellos centros poblados con menos de 151 habitantes.