Mostrando entradas con la etiqueta Fieles difuntos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fieles difuntos. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de noviembre de 2018

Evangelio del día, 02-11-2018 (Trigésima Semana del Tiempo Ordinario. Conmemoración de todos los Fieles Difuntos)


Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 1-6
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: No perdáis la calma: creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias, y me voy a prepararos sitio. Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy ya sabéis el camino. Tomás le dice: Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino? Jesús le responde: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Evangelio del Domingo [02.11.2014]

Día litúrgico: 2 de Noviembre: Conmemoración de todos los fieles difuntos


Texto del Evangelio (Lc 23,33.39-43): Cuando los soldados llegaron al lugar llamado Calvario, crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Uno de los malhechores colgados le insultaba: «¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a ti y a nosotros!». Pero el otro le respondió diciendo: «¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada malo ha hecho». Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino». Jesús le dijo: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso».

Comentario: Fra. Agustí BOADAS Llavat OFM (Barcelona, España).

Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino

martes, 5 de noviembre de 2013

Francisco reza en las grutas vaticanas por los Papas difuntos



2 de noviembre, 2013 (romereports.com) Francisco acudió a pie desde su residencia en Casa Santa Marta a las grutas vaticanas para rezar por los Papas difuntos.

Antes de comenzar la visita se detuvo a orar ante los restos del apóstol San Pedro en privado y a continuación rezó un responso en la capilla central de las grutas, situadas bajo la nave de la basílica.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Conmemoración de todos los fieles difuntos


Hoy, para que la vestidura blanca recibida en el bautismo se purifique de toda mancha, la comunidad de los creyentes ofrece el Sacrificio eucarístico y otras oraciones de sufragio por aquellos a quienes la muerte ha llamado a pasar del tiempo a la eternidad. Rezar por los difuntos es una obra buena, que presupone la fe en la resurrección de los muertos, según lo que nos revela la Sagrada Escritura.

El mes de noviembre recibe su peculiar tonalidad espiritual de las dos jornadas con que se abre: ayer, la solemnidad de Todos los Santos y, hoy, la conmemoración de los fieles difuntos. El misterio de la comunión de los santos ilumina de modo particular este mes y toda la parte final del año litúrgico, orientando la meditación sobre el destino terreno del hombre a la luz de la Pascua de Cristo.

—La gran familia de la Iglesia encuentra en estos días un tiempo de gracia, que vivimos uniéndonos al Señor y ofreciendo su Sacrificio redentor en sufragio de los fieles difuntos.

Evangelio del Sábado [02.11.2013]

Día litúrgico: 2 de Noviembre: Conmemoración de todos los fieles difuntos

Texto del Evangelio (Lc 23,33.39-43): Cuando los soldados llegaron al lugar llamado Calvario, crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Uno de los malhechores colgados le insultaba: «¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a ti y a nosotros!». Pero el otro le respondió diciendo: «¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada malo ha hecho». Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino». Jesús le dijo: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso».

Comentario: Fra. Agustí BOADAS Llavat OFM (Barcelona, España).

Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino

lunes, 5 de noviembre de 2012

La oración por los Pontífices pastores de la Iglesia



03-11-2012 Radio Vaticana

(RV).- Durante la tarde del sábado Benedicto XVI visitó privadamente las Grutas de la Basílica Vaticana para rezar por los Pontífices que han desarrollado el servicio de pastores de la iglesia universal y cuyos restos mortales descansan junto a la tumba de Pedro. Estas son las palabras iniciales de la oración que pronunció el Santo Padre: (Escuchar Audio)

"En estas Grutas Vaticanas confiamos a la Misericordia del Padre, aquellos que aquí tienen su propio sepulcro y esperan la resurrección de la carne. En particular, los Sumos Pontífices que han desempeñado el servicio de pastores de la Iglesia universal para que sean partícipes de la eterna liturgia del cielo".

(PLJR - Radio Vaticano)

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Festividades del día 2 de Noviembre

Fieles difuntos

Hoy, también la Iglesia nos invita a recordar, la vida de estos santos y beatos.

Biografía.

Religioso Pasionista.

Mártires de Persia.

Ermitaño.

Conmemoración de los Fieles difuntos

Un poco de historia
La tradición de rezar por los muertos se remonta a los primeros tiempos del cristianismo, en donde ya se honraba su recuerdo y se ofrecían oraciones y sacrificios por ellos.

Cuando una persona muere ya no es capaz de hacer nada para ganar el cielo; sin embargo, los vivos sí podemos ofrecer nuestras obras para que el difunto alcance la salvación.

Con las buenas obras y la oración se puede ayudar a los seres queridos a conseguir el perdón y la purificación de sus pecados para poder participar de la gloria de Dios.

A estas oraciones se les llama sufragios. El mejor sufragio es ofrecer la Santa Misa por los difuntos.

Debido a las numerosas actividades de la vida diaria, las personas muchas veces no tienen tiempo ni de atender a los que viven con ellos, y es muy fácil que se olviden de lo provechoso que puede ser la oración por los fieles difuntos. Debido a esto, la Iglesia ha querido instituir un día, el 2 de noviembre, que se dedique especialmente a la oración por aquellas almas que han dejado la tierra y aún no llegan al cielo.

La Iglesia recomienda la oración en favor de los difuntos y también las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia para ayudarlos a hacer más corto el periodo de purificación y puedan llegar a ver a Dios. "No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos".

Nuestra oración por los muertos puede no solamente ayudarles, sino también hacer eficaz su intercesión a nuestro favor. Los que ya están en el cielo interceden por los que están en la tierra para que tengan la gracia de ser fieles a Dios y alcanzar la vida eterna.

Para aumentar las ventajas de esta fiesta litúrgica, la Iglesia ha establecido que si nos confesamos, comulgamos y rezamos el Credo por las intenciones del Papa entre el 1 y el 8 de noviembre, “podemos ayudarles obteniendo para ellos indulgencias, de manera que se vean libres de las penas temporales debidas por sus pecados”. (CEC 1479)

La Ofrenda de Muertos contiene símbolos que representan los tres “estadios” de la Iglesia:

Evangelio de la Conmemoración de todos los fieles difuntos

Día litúrgico: 2 de Noviembre: Conmemoración de todos los fieles difuntos

Texto del Evangelio (Lc 23,33.39-43): Cuando los soldados llegaron al lugar llamado Calvario, crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Uno de los malhechores colgados le insultaba: «¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a ti y a nosotros!». Pero el otro le respondió diciendo: «¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada malo ha hecho». Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino». Jesús le dijo: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso».

Comentario: Fra. Agustí BOADAS Llavat OFM (Barcelona, España).

«Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino»

Hoy, el Evangelio evoca el hecho más fundamental del cristiano: la muerte y resurrección de Jesús. Hagamos nuestra, hoy, la plegaria del Buen Ladrón: «Jesús, acuérdate de mí» (Lc 23,42). «La Iglesia no ruega por los santos como ruega por los difuntos, que duermen en el Señor, sino que se encomienda a las oraciones de aquéllos y ruega por éstos», decía san Agustín en un Sermón. Una vez al año, por lo menos, los cristianos nos preguntamos sobre el sentido de nuestra vida y sobre el sentido de nuestra muerte y resurrección. Es el día de la conmemoración de los fieles difuntos, de la que san Agustín nos ha mostrado su distinción respecto a la fiesta de Todos los Santos.

Los sufrimientos de la Humanidad son los mismos que los de la Iglesia y, sin duda, tienen en común que todo sufrimiento humano es de algún modo privación de vida. Por eso, la muerte de un ser querido nos produce un dolor tan indescriptible que ni tan sólo la fe puede aliviarlo. Así, los hombres siempre han querido honrar a los difuntos. La memoria, en efecto, es un modo de hacer que los ausentes estén presentes, de perpetuar su vida. Pero sus mecanismos psicológicos y sociales amortiguan los recuerdos con el tiempo. Y si eso puede humanamente llevar a la angustia, cristianamente, gracias a la resurrección, tenemos paz. La ventaja de creer en ella es que nos permite confiar en que, a pesar del olvido, volveremos a encontrarlos en la otra vida.

Una segunda ventaja de creer es que, al recordar a los difuntos, oramos por ellos. Lo hacemos desde nuestro interior, en la intimidad con Dios, y cada vez que oramos juntos, en la Eucaristía: no estamos solos ante el misterio de la muerte y de la vida, sino que lo compartimos como miembros del Cuerpo de Cristo. Más aún: al ver la cruz, suspendida entre el cielo y la tierra, sabemos que se establece una comunión entre nosotros y nuestros difuntos. Por eso, san Francisco proclamó agradecido: «Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana, la muerte corporal».