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martes, 16 de junio de 2015

La llamada universal a la santidad


Hoy, estos versículos del Evangelio se integran en el capítulo de las Bienaventuranzas y con la misma radicalidad. Es la novedad entrañable de la doctrina y del corazón de Cristo: amar a los enemigos y rezar por los que nos persiguen. Él sabía que esto era difícil de "digerir".

"Sed, pues, vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto". La lucha por la santidad no es una opción para superdotados. Si se nos permite una semejanza, dicha llamada está en el "A.D.N." de nuestro ser esencial. Es una vocación divina que arranca del Bautismo y que nos lanza a vivir, con la fuerza del Espíritu, la unión con Dios a través de todas las circunstancias de nuestra vida. Nadie puede vivir fuera de esta llamada. El Concilio Vaticano II enseñó esta doctrina.

—Que yo sepa, Señor, mirar para adentro, para encontrarte a Ti, con tu llamada a luchar por amor, haciéndote “visible” a los que me rodean y, así, abrir horizontes divinos a todos los hombres.

Comentario: Rev. D. Àngel CALDAS i Bosch (Salt, Girona, España).

martes, 18 de junio de 2013

Papa Francisco: "La forma de amar a nuestros enemigos es rezar por ellos"



18 de junio, 2013 (romereports.com) El Papa Francisco explicó durante la Misa matutina en Casa Santa Marta cómo se debe amar a los enemigos. Con frecuencia es difícil perdonar el daño que hacen las personas y por eso el Papa recomendó no recurrir a la venganza sino pedir a Dios para que Él cambie sus corazones.

Papa Francisco
“Con el perdón, con el amor al enemigo, nos volvemos más pobres: el amor nos empobrece, pero esa pobreza es semilla de fecundidad y de amor por los demás. Como la pobreza de Jesús se convirtió en gracia de salvación para todos nosotros, en riqueza... Nosotros que estamos hoy en la Misa, pensemos en nuestros enemigos, en aquellos que nos odian: sería bonito que ofreciéramos la Misa por ellos: Jesús, el sacrificio de Jesús, por ellos, por aquellos que no nos quieren. Y también por nosotros, para que el Señor nos enseñe esta sabiduría tan difícil, pero tan bonita porque nos asemeja al Padre, a nuestro Padre que hace salir el sol para todos, para buenos y malos. Y nos asemeja al Hijo, a Jesús, que en su abajamiento se ha hecho pobre para enriquecernos a nosotros, con su pobreza”.

El Papa Francisco dijo que al perdonar parece que la persona se empobrece, sin embargo esa pobreza es semilla de fecundidad y de concordia con los demás.

Extracto de La Homilía:
(Fuente: Radio Vaticana:)