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martes, 4 de junio de 2013

Tierno encuentro de un grupo de niños enfermos con el Papa



3 de junio, 2013 (romereports.com) Francisco recibió (ayer) la visita de estos pequeños pacientes de oncología del Hospital Agostino Gemelli de Roma. Primero rezaron juntos. Luego, una portavoz habló en nombre de todos y leyó una carta conmovedora.

martes, 14 de mayo de 2013

Evangelio del Martes [14.05.2013]


Día litúrgico: 14 de Mayo: San Matías, apóstol


Texto del Evangelio (Jn 15,9-17): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.

»Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

»No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros».

Comentario: Rev. D. Josep VALL i Mundó (Barcelona, España).

Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado

viernes, 11 de mayo de 2012

La caridad: la "ética de Dios"



Hoy contemplamos a Jesucristo dando las últimas "instrucciones" a los Apóstoles, poco antes de su "partida". La enseñanza y el mandato son claros: debemos amarnos como Él mismo nos amó. ¿Hasta qué punto? Hasta la muerte, entregándolo todo por los hermanos: así es el amor de caridad.

La caridad sería como la "ética divina", el amor al estilo divino. Para nosotros es una "novedad". Antes de Cristo ya existían diversos sistemas éticos (la ética aristotélica…) y jurídicos (el Derecho Romano…). Pero Dios va más allá: nos destina a amar tal como las Personas Divinas —Padre, Hijo y Espíritu Santo— se aman y nos aman. Un amor que —sin anularlos— apunta mucho más allá de lo útil y de lo placentero: es la búsqueda del bien y de la perfección del otro.

—Jesús, tú eres Dios y te has hecho Hombre "para mí". Enséñame a amar hasta "existir para los otros", hasta poder decir al hermano: soy feliz porque te hago feliz.

Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España).

Evangelio del Viernes [11.05.2012]


Día litúrgico: Viernes V de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 15,12-17): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Éste es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros».

Comentario: Rev. D. Carles ELÍAS i Cao (Barcelona, España).

«Éste es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado»

jueves, 10 de mayo de 2012

Evangelio del Jueves [10.05.2012]


Día litúrgico: Jueves V de Pascua


Texto del Evangelio (Jn 15,9-11): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado».

Comentario: Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés (Tarragona, España).

«Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros»

viernes, 13 de abril de 2012

¿Qué idiomas hablaba Jesús?



Jesús fue muy probablemente un judío bilingüe: hablaba normalmente a la gente en un arameo típico de la región de Galilea; utilizaba el hebreo en las lecturas y en las disputas bíblicas y teológicas en la Sinagoga; conocía algo de griego; y es improbable que chapurrease el latín.

Más información: Aleteia

* Jesús, les habló y nos sigue hablando, al corazón. Y mantiene, su fuerte e inconfundible, acento de Amor.

sábado, 7 de abril de 2012

Muerte de Cristo



Hoy reina el silencio en toda la creación: Jesús yace muerto en el sepulcro. No hay celebraciones en los templos católicos: Dios —el Creador— realmente ha muerto por sus criaturas. ¡Misterio en el misterio!, ante el cual debemos postrarnos en actitud de adoración y sumisión.

En Belén, un Dios "con" y "en" pañales; en Getsemaní, un Dios estresado, hasta sudar sangre; en Jerusalén, un Dios juzgado, escarnecido y coronado de espinas; en la Cruz, un Dios muerto. Para amar hay que perderse: Dios —llegada la hora extrema, dispuesta por Él mismo— ha "perdido" la vida. Ninguna otra religión, nunca jamás, había predicado un hecho semejante. No hay otro "Dios" tan loco de amor como Jesucristo.

—Santa María, Madre de Dolores: perdónanos. Tú cuidaste a Jesús durante más de treinta años. Pero cuando cae en manos de los hombres, apenas ha durado vivo unas doce horas... Ahora, milagrosamente, le tenemos —sufrido, muerto y resucitado— en la Eucaristía. ¡Mi vida será cuidarle!

Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España).

jueves, 5 de abril de 2012

Evangelio del Jueves Santo [05.04.2012]


Día litúrgico: Jueves Santo (Misa vespertina de la Cena del Señor)


Texto del Evangelio (Jn 13,1-15): Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.

Llega a Simón Pedro; éste le dice: «Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?». Jesús le respondió: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde». Le dice Pedro: «No me lavarás los pies jamás». Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo». Le dice Simón Pedro: «Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza». Jesús le dice: «El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos». Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo: «No estáis limpios todos».

Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros».

Comentario: Mons. Josep Àngel SAIZ i Meneses Obispo de Terrassa (Barcelona, España).

«Si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros»

domingo, 18 de marzo de 2012

El lavatorio que nos purifica es el amor de Jesús que llega hasta la muerte


Hoy, en el Evangelio, Jesús exaltado en la Cruz aparece como salvación para todos los que le miren con fe. Para entrar en comunión con Dios, el hombre ha de ser "puro". Pero cuanto más se adentra en la luz, tanto más se siente necesitado de purificación. Por eso las religiones han creado sistemas de "purificación".

Sin embargo, Jesús ha dado un cambio radical al concepto de pureza ante Dios: no son las prácticas rituales lo que purifica. La pureza y la impureza tienen lugar en el corazón del hombre, y la fe es lo que purifica el corazón (cf. Hch 15,5-11). Dicha fe se debe a que Dios sale al encuentro del hombre (no es simplemente una decisión autónoma de los hombres).

—El lavatorio que nos purifica es el amor de Jesús que llega hasta la muerte. En la gran aspiración de la humanidad a la pureza, el Evangelio de Juan —Jesús mismo— nos indica el rumbo: Él, que es Dios y Hombre al mismo tiempo, nos hace capaces de Dios.

* Texto elaborado a partir de textos de Benedicto XVI (Master evangeli.net)