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viernes, 19 de agosto de 2011

Oración de Misericordia a los Corazones de Jesús y María

Oh benevolísimo y misericordísimo
Corazón de Jesús,
estampa en nuestros corazones
una imagen perfecta de tu gran misericordia,
para que podamos cumplir
el mandamiento que nos diste:
"Serás misericordioso
como lo es tu Padre".

Madre de la misericordia,
vela sobre tanta desgracia, tantos pobres,
tantos cautivos, tantos prisioneros,
tantos hombres y mujeres que sufren persecución
en manos de sus hermanos y hermanas,
tanta gente indefensa,
tantas almas afligidas,
tantos corazones inquietos,

Madre de la misericordia,
abre los ojos de tu clemencia
y contempla nuestra desolación.
Abre los oídos de tu bondad
y oye nuestra súplica.

Amorosísima y poderosísima abogada,
demuéstranos que eres en verdad
la Madre de la Misericordia.

Festividad de San Juan Eudes


Desde niño, Juan dio muestras de gran inclinación al amor de Dios. Ingresó en el Colegio de los Jesuitas de Caén (Francia) a los 14 años y estudió la teología con la intención de consagrarse a los ministerios parroquiales. Durante muchos años se dedicó a la predicación en las parroquias y después fundó la Congregación de Jesús y María. La finalidad de esta asociación fue la formación de los sacerdotes en los seminarios. Por otro lado, también se le atribuye otra Comunidad de religiosas de Nuestra Señora de la Caridad para fortalecer en la vida cristiana a las mujeres arrepentidas.

Asimismo, fomentó de una manera especial la devoción a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, hasta que en Caén, de la región de Normandía, en Francia, descansó piadosamente en el Señor.

Biografía completa (Corazones.org)

viernes, 1 de julio de 2011

¡A Jesús... por María!



Consagración de la Familia
a los Sagrados Corazones de Jesús y María

Santísimos corazones de Jesús y María,
unidos en el amor perfecto,
como nos miráis con misericordia y cariño,
consagramos nuestros corazones,
nuestras vidas,
y nuestras familias a Vosotros.
Conocemos que el ejemplo bello
de Vuestro hogar en Nazaret fue un modelo
para cada una de nuestras familias.

Esperamos obtener,
con Vuestra ayuda,
la unión y el amor fuerte y perdurable
que Os disteis.
Qué nuestro hogar sea lleno de gozo.
Qué el afecto sincero, la paciencia, la tolerancia,
y el respeto mutuo
sean dados libremente a todos.
Qué nuestras oraciones
incluyan las necesidades de los otros,
no solamente las nuestras.
Y qué siempre estemos cerca de los sacramentos.
Bendecid a todos los presentes
y también a los ausentes,
tantos los difuntos como los vivientes;
qué la paz esté con nosotros,
y cuando seamos probados,
conceded la resignación cristiana
a la voluntad de Dios.
Mantened nuestras familias cerca
de Vuestros Corazones;
qué Vuestra protección
especial esté siempre con nosotros.
Sagrados Corazones de Jesús y María,
escuchad nuestra oración.

Amén.