Texto del Evangelio (Mt 12,1-8): En aquel tiempo, Jesús cruzaba por los
sembrados un sábado. Y sus discípulos sintieron hambre y se pusieron a arrancar
espigas y a comerlas. Al verlo los fariseos, le dijeron: «Mira, tus discípulos
hacen lo que no es lícito hacer en sábado». Pero Él les dijo: «¿No habéis leído
lo que hizo David cuando sintió hambre él y los que le acompañaban, cómo entró
en la Casa de Dios y comieron los panes de la Presencia, que no le era lícito
comer a él, ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes? ¿Tampoco habéis
leído en la Ley que en día de sábado los sacerdotes, en el Templo, quebrantan
el sábado sin incurrir en culpa? Pues yo os digo que hay aquí algo mayor que el
Templo. Si hubieseis comprendido lo que significa aquello de: 'Misericordia
quiero y no sacrificio', no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el
Hijo del hombre es señor del sábado».
Comentario: Rev. D. Josep RIBOT i Margarit (Tarragona, España).
«Misericordia
quiero y no sacrificio»
