Con el toque y repique de campanas de todos los templos
del centro histórico, lideradas por la María Angola de la Basílica Catedral, se
inició en el Templo de la Merced, el rito de recepción y Toma de Posesión del
nuevo Arzobispo del Cusco, Excmo. Mons. Richard Daniel Alarcón Urrutia, quien
bajo palio y en solemne procesión, hizo su ingreso a la Arquidiócesis del
Cusco, desde el Templo de la Merced hasta la Basílica Catedral del Cusco,
acompañado de una gran comitiva en la que se encontraban los 27 Obispos del
Perú que con esta ocasión visitaron la Arquidiócesis del Cusco.
Siguiendo lo establecido por el Ceremonial de Obispos, en
la puerta de la Basílica Catedral, lo esperaron el Arzobispo saliente, Mons.
Juan Antonio Ugarte Pérez, el Administrador de la Catedral Mons. Israel
Condorhuamán Estrada y todo el clero cusqueño. Allí, le dieron a besar el
crucifijo y le ofrecieron agua bendita, con el que se asperjó a sí mismo y a
los presentes.
Al hacer su ingreso a la Catedral, toda la comitiva se dirigió
al altar del Señor de los Temblores, Patrón Jurado del Cusco, lugar donde se
acondicionó la Capilla del Santísimo Sacramento para orar en ella.
Seguidamente, los obispos se dirigieron a la sacristía y todo el clero
arquidiocesano a la Capilla del Triunfo, para revestirse con las vestiduras
litúrgicas e iniciar la Santa Misa y Ceremonia de Toma de Posesión de la
Arquidiócesis del Cusco.