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lunes, 3 de abril de 2017

Rome Reports [Newsletter]

ROMA, 03-04-2017

 Francisco recuerda a Colombia, Paraguay, Venezuela y al Congo
3 de abril, 2017. En República Democrática del Congo fueron decapitados 40 policías en los últimos días.

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 Papa en Santa Marta: "Una cosa es el pecado y otra es la corrupción"
3 de abril, 2017. Dijo que a veces las personas que juzgan a otros son las más corruptas.

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 El Papa a los sacerdotes españoles: Huid del carrerismo eclesiástico, es una peste
3 de abril, 2017. Se reunieron en un encuentro con motivo de los 125 años del Pontificio Colegio Español.

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 Papa visita zonas destruidas por terremoto: Gracias por vuestro valor
3 de abril, 2017. Entró en la catedral de Mirandola, semidestruida desde el terremoto de 2012.

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 Papa en Carpi: No cedáis a la lógica inútil del pesimismo
3 de abril, 2017. Visitó Carpi y la zona afectada por el terremoto de 2012.

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 Agenda del Papa: Encuentro con Carlos y Camila, príncipes de Gales
3 de abril, 2017. El domingo jóvenes polacos entregarán la cruz de la JMJ a jóvenes de Centroamérica.

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domingo, 26 de marzo de 2017

Evangelio del Domingo [26.03.2017]

Día litúrgico: Domingo IV (A) de Cuaresma

Texto del Evangelio (Jn 9,1-41): En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos: «Rabbí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya nacido ciego?». Respondió Jesús: «Ni él pecó ni sus padres; es para que se manifiesten en él las obras de Dios. Tenemos que trabajar en las obras del que me ha enviado mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar. Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo». Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva, y untó con el barro los ojos del ciego y le dijo: «Vete, lávate en la piscina de Siloé» (que quiere decir Enviado). El fue, se lavó y volvió ya viendo.

Los vecinos y los que solían verle antes, pues era mendigo, decían: «¿No es éste el que se sentaba para mendigar?». Unos decían: «Es él». «No, decían otros, sino que es uno que se le parece». Pero él decía: «Soy yo». Le dijeron entonces: «¿Cómo, pues, se te han abierto los ojos?». Él respondió: «Ese hombre que se llama Jesús, hizo barro, me untó los ojos y me dijo: ‘Vete a Siloé y lávate’. Yo fui, me lavé y vi». Ellos le dijeron: «¿Dónde está ése?». El respondió: «No lo sé».

Lo llevan donde los fariseos al que antes era ciego. Pero era sábado el día en que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. Los fariseos a su vez le preguntaron cómo había recobrado la vista. Él les dijo: «Me puso barro sobre los ojos, me lavé y veo». Algunos fariseos decían: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado». Otros decían: «Pero, ¿cómo puede un pecador realizar semejantes señales?». Y había disensión entre ellos. Entonces le dicen otra vez al ciego: «¿Y tú qué dices de Él, ya que te ha abierto los ojos?». Él respondió: «Que es un profeta».

No creyeron los judíos que aquel hombre hubiera sido ciego, hasta que llamaron a los padres del que había recobrado la vista y les preguntaron: «¿Es éste vuestro hijo, el que decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora?». Sus padres respondieron: «Nosotros sabemos que éste es nuestro hijo y que nació ciego. Pero, cómo ve ahora, no lo sabemos; ni quién le ha abierto los ojos, eso nosotros no lo sabemos. Preguntadle; edad tiene; puede hablar de sí mismo». Sus padres decían esto por miedo por los judíos, pues los judíos se habían puesto ya de acuerdo en que, si alguno le reconocía como Cristo, quedara excluido de la sinagoga. Por eso dijeron sus padres: «Edad tiene; preguntádselo a él».

Le llamaron por segunda vez al hombre que había sido ciego y le dijeron: «Da gloria a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es un pecador». Les respondió: «Si es un pecador, no lo sé. Sólo sé una cosa: que era ciego y ahora veo». Le dijeron entonces: «¿Qué hizo contigo? ¿Cómo te abrió los ojos?». Él replicó: «Os lo he dicho ya, y no me habéis escuchado. ¿Por qué queréis oírlo otra vez? ¿Es qué queréis también vosotros haceros discípulos suyos?». Ellos le llenaron de injurias y le dijeron: «Tú eres discípulo de ese hombre; nosotros somos discípulos de Moisés. Nosotros sabemos que a Moisés le habló Dios; pero ése no sabemos de dónde es». El hombre les respondió: «Eso es lo extraño: que vosotros no sepáis de dónde es y que me haya abierto a mí los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores; mas, si uno es religioso y cumple su voluntad, a ése le escucha. Jamás se ha oído decir que alguien haya abierto los ojos de un ciego de nacimiento. Si éste no viniera de Dios, no podría hacer nada». Ellos le respondieron: «Has nacido todo entero en pecado ¿y nos das lecciones a nosotros?». Y le echaron fuera.

Jesús se enteró de que le habían echado fuera y, encontrándose con él, le dijo: «¿Tú crees en el Hijo del hombre?». El respondió: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?». Jesús le dijo: «Le has visto; el que está hablando contigo, ése es». Él entonces dijo: «Creo, Señor». Y se postró ante Él. Y dijo Jesús: «Para un juicio he venido a este mundo: para que los que no ven, vean; y los que ven, se vuelvan ciegos». Algunos fariseos que estaban con él oyeron esto y le dijeron: «Es que también nosotros somos ciegos?». Jesús les respondió: «Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; pero, como decís: ‘Vemos’ vuestro pecado permanece». 

Comentario: Rev. D. Joan Ant. MATEO i García (La Fuliola, Lleida, España).

«Vete, lávate»

lunes, 16 de noviembre de 2015

La "Vida" eterna, la "desconocida realidad conocida"

Hoy consideremos nuestra propia vida reflejada en Bartimeo: como él, fatigados y "sin vista", así estamos ante la Vida. Sospechamos que esta vida terrenal no es, en realidad, la Vida. Y como él, nos abrimos a Jesús, pidiéndole "ver", porque al hombre que está centrado en sí mismo se le escapa la Vida eterna.

La vida del hombre, por culpa del pecado, está abocada a un duro trabajo y a un sufrimiento intolerable, de modo que la inmortalidad sería aquí más una carga que un bien… Hay momentos, sin embargo, en que, de repente, percibimos "algo" de lo que debe ser la "Vida". Por contraste, lo que cotidianamente llamamos "vida", en realidad, no lo es.

—Deseamos la "Vida" misma, la verdadera, pero no conocemos eso hacia lo que nos sentimos impulsados. No podemos dejar de tender a ello, aunque sabemos que todo lo que podemos experimentar no es lo que deseamos. Esta "realidad" desconocida es la verdadera esperanza que nos empuja. La "Vida" eterna es esta "desconocida realidad conocida".

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

martes, 31 de marzo de 2015

El apóstol: debilidad humana y llamada divina


Hoy Jesús se conmueve ante la debilidad de los suyos. Sabe que, pocos días después, padecerá mucho por nuestra salvación. Con discreción y delicadeza, se lamenta de que uno de ellos le traicionará. Ninguno lo cree posible. Simón Pedro, que ama sinceramente al Señor, hace todo tipo de declaraciones. Pero..., en realidad, tres días después negó tres veces conocer al "Nazareno".

He aquí el misterio de la debilidad de los Apóstoles elegidos por Jesucristo mismo. Todos y cada uno somos —más o menos— como Judas o como Simón Pedro. Lo más grande es que Dios no deja de llamarnos a su lado. Y siempre nos perdona si, como Pedro, sabemos llorar.

—Señor Jesús, desconfío de mis fuerzas: sin ti no puedo seguirte a ti. Gracias porque me has llamado, pero, por favor, ten paciencia conmigo y no me dejes aunque yo te dejara. Pido a san Pedro que, con su corazón, siempre pueda regresar a Dios.

Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España).

Evangelio del Martes [31.03.2015]

Día litúrgico: Martes Santo


Texto del Evangelio (Jn 13,21-33.36-38): En aquel tiempo, estando Jesús sentado a la mesa con sus discípulos, se turbó en su interior y declaró: «En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me entregará». Los discípulos se miraban unos a otros, sin saber de quién hablaba. Uno de sus discípulos, el que Jesús amaba, estaba a la mesa al lado de Jesús. Simón Pedro le hace una seña y le dice: «Pregúntale de quién está hablando». Él, recostándose sobre el pecho de Jesús, le dice: «Señor, ¿quién es?». Le responde Jesús: «Es aquel a quien dé el bocado que voy a mojar». Y, mojando el bocado, le toma y se lo da a Judas, hijo de Simón Iscariote. Y entonces, tras el bocado, entró en él Satanás. Jesús le dice: «Lo que vas a hacer, hazlo pronto». Pero ninguno de los comensales entendió por qué se lo decía. Como Judas tenía la bolsa, algunos pensaban que Jesús quería decirle: «Compra lo que nos hace falta para la fiesta», o que diera algo a los pobres. En cuanto tomó Judas el bocado, salió. Era de noche.

Cuando salió, dice Jesús: «Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en Él. Si Dios ha sido glorificado en Él, Dios también le glorificará en sí mismo y le glorificará pronto. Hijos míos, ya poco tiempo voy a estar con vosotros. Vosotros me buscaréis, y, lo mismo que les dije a los judíos, que adonde yo voy, vosotros no podéis venir, os digo también ahora a vosotros». Simón Pedro le dice: «Señor, ¿a dónde vas?». Jesús le respondió: «Adonde yo voy no puedes seguirme ahora; me seguirás más tarde». Pedro le dice: «¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti». Le responde Jesús: «¿Que darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes que tú me hayas negado tres veces».

Comentario: Abbé Jean GOTTIGNY (Bruxelles, Bélgica).

Era de noche

domingo, 15 de febrero de 2015

El sacramento de la Penitencia


Hoy, el evangelista narra una curación muy singular. Según la antigua Ley judía, la lepra no sólo era considerada una enfermedad, sino la más grave forma de "impureza" ritual. Correspondía a los sacerdotes diagnosticarla y declarar impuro al enfermo, el cual debía ser alejado de la comunidad. Por eso, la lepra era como una muerte religiosa y civil, y su curación una suerte de resurrección.

En la lepra se puede vislumbrar un símbolo del pecado, que es la verdadera impureza del corazón, capaz de alejarnos de Dios, que, si no se confiesa humildemente, confiando en la misericordia divina, llega incluso a producir la muerte del alma. Jesús en su pasión llegó a ser como un "leproso", hecho impuro por nuestros pecados, para obtenernos el perdón y la salvación.

—En el sacramento de la Penitencia, Cristo crucificado y resucitado, mediante sus ministros, nos purifica con su misericordia infinita, nos restituye la comunión con el Padre celestial y con los hermanos, y nos da su amor, su alegría y su paz.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

jueves, 11 de septiembre de 2014

El pecado es destrucción de la relación de amor


Hoy descubrimos en el "mandato" de Jesucristo que las "relaciones" con los demás son muy importantes —¡esenciales!— en el hombre. Las Personas Trinitarias —Padre, Hijo y Espíritu Santo— son Relaciones de donación (en grado infinito): Paternidad, Filiación y Amor. El hombre —creado a imagen de Dios Trinidad— también es un "ser relacional", es un "ser para", realiza su vida verdadera sólo como "relación".

Yo solo no soy nada; sólo en el "tú" y "para el tú" soy "yo-mismo". Verdadero hombre significa: estar en la relación del amor, del "por" y del "para" los demás. Y pecado significa estorbar, interrumpir o destruir la relación. Por eso, este fenómeno llamado "pecado" afecta también a los demás y a todo. El pecado es siempre una ofensa que perturba al mundo (no es un fenómeno que sólo y únicamente me afecte a mí).

—Jesús, ¡cuánto me cuesta pensar y vivir pensando en los demás! Concédeme ser siempre "siendo para" Ti y "para mis hermanos".

domingo, 7 de septiembre de 2014

Evangelio del Domingo [07.09.2014]

Día litúrgico: Domingo XXIII (A) del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Mt 18,15-20): En aquel tiempo, Jesús dijo a los discípulos: «Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos. Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano. Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.

»Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».

Comentario: Prof. Dr. Mons. Lluís CLAVELL (Roma, Italia).

Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él

viernes, 28 de febrero de 2014

Evangelio del Viernes [28.02.2014]

Día litúrgico: Viernes VII del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Mc 10,1-12): En aquel tiempo, Jesús, levantándose de allí, va a la región de Judea, y al otro lado del Jordán, y de nuevo vino la gente donde Él y, como acostumbraba, les enseñaba. Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: «¿Puede el marido repudiar a la mujer?». Él les respondió: «¿Qué os prescribió Moisés?». Ellos le dijeron: «Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla». Jesús les dijo: «Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto. Pero desde el comienzo de la creación, El los hizo varón y hembra. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre».

Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto. Él les dijo: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio».

Comentario: Rev. D. Miquel VENQUE i To (Barcelona, España).

Como acostumbraba, les enseñaba

jueves, 7 de noviembre de 2013

Evangelio del Jueves [07.11.2013]

Día litúrgico: Jueves XXXI del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 15,1-10): En aquel tiempo, todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Jesús para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Éste acoge a los pecadores y come con ellos».

Entonces les dijo esta parábola. «¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido’. Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión.

»O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas, y dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido’. Del mismo modo, os digo, se produce alegría ante los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta».

Comentario: Rev. D. Francesc NICOLAU i Pous (Barcelona, España).

Habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta

lunes, 4 de noviembre de 2013

Francisco sobre la muerte: "No sabemos la fecha, pero nos encontraremos con Dios"



4 de noviembre, 2013 (romereports.com) Cuando comienza el mes de noviembre el Papa celebra en la Basílica de San Pedro una misa por los cardenales y obispos fallecidos durante el año. En 2013 han muerto nueve cardenales, cinco de ellos tras la elección de Francisco.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Papa Francisco @Pontifex_es [20 – 30 sep 2013]


30 sep
Donde haya odio y oscuridad, pongamos un poco de amor y de esperanza, para darle un rostro más humano a la sociedad.

28 sep
Todos los matrimonios pasan por momentos difíciles, pero estos encuentros con la Cruz nos fortalecen para recorrer el camino del amor.

27 sep
No nos hacemos cristianos por nuestras propias fuerzas. La fe es un don de Dios que se nos da en la Iglesia y por medio de la Iglesia.

25 sep
¡El perdón de Dios es más fuerte que cualquier pecado!

24 sep
Pidamos al Señor ternura para ver a los pobres con comprensión y amor, sin cálculos y sin temores.

23 sep
La Iglesia no tiene otra razón de ser ni otra finalidad que dar testimonio de Jesús. No lo olvidemos.

21 sep
La verdadera caridad es un poco atrevida: no tengamos miedo a ensuciarnos las manos para ayudar a los más necesitados.

20 sep
Cristo siempre es fiel. Pidamos para que también nosotros le seamos siempre fieles.

martes, 24 de septiembre de 2013

Evangelio del Martes [24.09.2013]

Día litúrgico: Martes XXIV del tiempo ordinario



Texto del Evangelio (Lc 8,19-21): En aquel tiempo, se presentaron la madre y los hermanos de Jesús donde Él estaba, pero no podían llegar hasta Él a causa de la gente. Le anunciaron: «Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren verte». Pero Él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen».

Comentario: Rev. D. Xavier JAUSET i Clivillé (Lleida, España).

Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen

jueves, 19 de septiembre de 2013

Evangelio del Jueves [19.09.2013]

Día litúrgico: Jueves XXIV del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 7,36-50): En aquel tiempo, un fariseo rogó a Jesús que comiera con él, y, entrando en la casa del fariseo, se puso a la mesa. Había en la ciudad una mujer pecadora pública, quien al saber que estaba comiendo en casa del fariseo, llevó un frasco de alabastro de perfume, y poniéndose detrás, a los pies de Jesús, comenzó a llorar, y con sus lágrimas le mojaba los pies y con los cabellos de su cabeza se los secaba; besaba sus pies y los ungía con el perfume.

Al verlo el fariseo que le había invitado, se decía para sí: «Si éste fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que le está tocando, pues es una pecadora». Jesús le respondió: «Simón, tengo algo que decirte». Él dijo: «Di, maestro». «Un acreedor tenía dos deudores: uno debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían para pagarle, perdonó a los dos. ¿Quién de ellos le amará más?». Respondió Simón: «Supongo que aquel a quien perdonó más». Él le dijo: «Has juzgado bien», y volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y no me diste agua para los pies. Ella, en cambio, ha mojado mis pies con lágrimas, y los ha secado con sus cabellos. No me diste el beso. Ella, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. No ungiste mi cabeza con aceite. Ella ha ungido mis pies con perfume. Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra».

Y le dijo a ella: «Tus pecados quedan perdonados». Los comensales empezaron a decirse para sí: «¿Quién es éste que hasta perdona los pecados?». Pero Él dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado. Vete en paz».

Comentario: Rev. D. Ferran JARABO i Carbonell (Agullana, Girona, España).

Tu fe te ha salvado. Vete en paz

lunes, 16 de septiembre de 2013

Papa en el Ángelus: "Pensemos en quien nos enfada y recemos por él"



16 de septiembre, 2013 (romereports.com) El Papa Francisco recordó la importancia que tiene la misericordia de Dios para los cristianos a los miles de peregrinos que acudieron a San Pedro a pesar de la intensa lluvia.

El Papa comentó la parábola del hijo pródigo y dijo que la felicidad se encuentra en el perdón verdadero y no en un presumir de buenos sentimientos hacia los demás.


domingo, 25 de agosto de 2013

Evangelio del Domingo [25.08.2013]

Día litúrgico: Domingo XXI (C) del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Lc 13,22-30): En aquel tiempo, Jesús atravesaba ciudades y pueblos enseñando, mientras caminaba hacia Jerusalén. Uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?». Él les dijo: «Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán. Cuando el dueño de la casa se levante y cierre la puerta, os pondréis los que estéis fuera a llamar a la puerta, diciendo: ‘¡Señor, ábrenos!’. Y os responderá: ‘No sé de dónde sois’. Entonces empezaréis a decir: ‘Hemos comido y bebido contigo, y has enseñado en nuestras plazas’; y os volverá a decir: ‘No sé de dónde sois. ¡Retiraos de mí, todos los agentes de injusticia!’. Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, mientras a vosotros os echan fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se pondrán a la mesa en el Reino de Dios. Y hay últimos que serán primeros, y hay primeros que serán últimos».

Comentario: Rev. D. Pedro IGLESIAS Martínez (Rubí, Barcelona, España).

Señor, ¿son pocos los que se salvan?

miércoles, 14 de agosto de 2013

Evangelio del Miércoles [14.08.2013]

Día litúrgico: Miércoles XIX del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Mt 18,15-20): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos. Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano. Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».

Comentario: Rev. D. Pedro-José YNARAJA i Díaz (El Montanyà, Barcelona, España).

Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él (...) donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos

viernes, 24 de mayo de 2013

Evangelio del viernes [24.05.2013]


Día litúrgico: Viernes VII del tiempo ordinario


Texto del Evangelio (Mc 10,1-12): En aquel tiempo, Jesús, levantándose de allí, va a la región de Judea, y al otro lado del Jordán, y de nuevo vino la gente donde Él y, como acostumbraba, les enseñaba. Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: «¿Puede el marido repudiar a la mujer?». Él les respondió: «¿Qué os prescribió Moisés?». Ellos le dijeron: «Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla». Jesús les dijo: «Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto. Pero desde el comienzo de la creación, El los hizo varón y hembra. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre».

Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto. Él les dijo: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio».

Comentario: Rev. D. Miquel VENQUE i To (Barcelona, España).

Como acostumbraba, les enseñaba

domingo, 7 de abril de 2013

II Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia [Papa Francisco]


Homilía del Santo Padre Francisco
Basílica de San Juan de Letrán


Con gran alegría celebro por primera vez la Eucaristía en esta Basílica Lateranense, catedral del Obispo de Roma. Saludo con sumo afecto al querido Cardenal Vicario, a los Obispos auxiliares, al Presbiterio diocesano, a los Diáconos, a las Religiosas y Religiosos y a todos los fieles laicos. Saludo asimismo al señor Alcalde, a su esposa y a todas las Autoridades. Caminemos juntos a la luz del Señor Resucitado.

1. Celebramos hoy el segundo domingo de Pascua, también llamado «de la Divina Misericordia». Qué hermosa es esta realidad de fe para nuestra vida: la misericordia de Dios. Un amor tan grande, tan profundo el que Dios nos tiene, un amor que no decae, que siempre aferra nuestra mano y nos sostiene, nos levanta, nos guía.

lunes, 25 de marzo de 2013

Papa Francisco ‏@Pontifex_es [24.03.2013]


24.03.2013
No debemos temer al Maligno cuando nos dice que nada podemos hacer contra la violencia, la injusticia y el pecado.

24.03.2013
Aguardo con alegría el próximo mes de julio, en Río de Janeiro. Os doy cita en aquella gran ciudad de Brasil.