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viernes, 18 de marzo de 2016

"Yo soy Hijo de Dios". Primeras reacciones en Jerusalén

Hoy, a las puertas de la Semana Santa, Juan nos sumerge en el ambiente pre-pascual. En un primer momento, la aparición de Jesús y del movimiento que se estaba formando en torno a Él había despertado escaso interés en las autoridades del Templo.

La situación cambió con el Domingo de Ramos: el homenaje mesiánico a Jesucristo durante su entrada en Jerusalén; la purificación del Templo con las palabras que interpretaban este gesto, que parecían anunciar el fin del Templo como tal y un cambio radical del culto; las intervenciones de Jesús en el Templo, en las que se podía percibir una reivindicación de plena autoridad; los milagros que hacía y la creciente afluencia del pueblo hacia Él… eran hechos que ya no se podían ignorar.

—Juan habla con más detalle de una reunión del Sanedrín —antes del Domingo de Ramos— para deliberar sobre el "caso" de Jesús (cf. 11,47-53). El motivo inmediato fue el movimiento popular surgido después de la resurrección de Lázaro. ¡Jesús, confieso que eres Dios!

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

domingo, 13 de marzo de 2016

Jesús es el Legislador, es la Justicia en persona


Hoy, el evangelista Juan pone de relieve un detalle: mientras los acusadores lo interrogan con insistencia, Jesús se inclina y se pone a escribir con el dedo en el suelo. El gesto muestra a Cristo como el Legislador divino: en efecto, Dios escribió la ley con su dedo en las tablas de piedra.

Jesús es el Legislador, es la Justicia en persona. Y, ¿cuál es su sentencia? "Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra". Estas palabras están llenas de la fuerza de la verdad, que desarma, que derriba el muro de la hipocresía y abre las conciencias a una justicia mayor, la del amor, en la que consiste el cumplimiento pleno de todo precepto.

—Jesús, absolviendo a la mujer de su pecado, la introduce en una nueva vida, orientada al bien: Dios sólo desea para nosotros el bien y la vida; se ocupa de la salud de nuestra alma por medio de sus ministros, liberándonos del mal con el sacramento de la Reconciliación.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

sábado, 12 de marzo de 2016

¿Quiénes son los acusadores de Jesús? (la cuestión de "los judíos" en Juan)

Hoy en el Evangelio percibimos una cierta "polémica" entre los "judíos" alrededor de Jesús. En el cuarto Evangelio éste no es un hecho puntual, sino que aparece como una constante en la subida de Jesús a Jerusalén. Pero, al final, ¿quiénes fueron realmente los acusadores de Jesucristo? Según Juan, son simplemente "los judíos". Pero esta expresión no indica en modo alguno el pueblo de Israel como tal, y mucho menos aún comporta un tono "racista".

Juan mismo pertenecía al pueblo israelita, como Jesús y los suyos. La comunidad cristiana primitiva estaba formada enteramente por judíos. Esta expresión tiene en Juan un significado preciso y rigurosamente delimitado: se refiere sólo a la aristocracia del templo (incluso en ella, puede haber excepciones, como Nicodemo). En Marcos, aparecen "los judíos", es decir, los círculos sacerdotales distinguidos, y también el "ochlos" (la "masa"), que estaba formada por el grupo de partidarios de Barrabás, pero no el pueblo judío propiamente dicho…

—Jesús, aquí estoy para defenderte, porque me llamas por mi nombre propio.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

viernes, 17 de abril de 2015

Juan 6: el tema del pan


Hoy comenzamos el capítulo 6 del Evangelio según san Juan, cuyo contenido íntegro es la temática del pan. Esta cuestión ocupa un lugar importante en el mensaje de Jesús, desde la tentación en el desierto, pasando por la multiplicación de los panes, hasta la Última Cena.

El gran sermón sobre el pan revela el amplio espectro del significado de este tema. Inicialmente se describe el hambre de las gentes que han escuchado a Jesucristo y a las que no despide sin darles antes de comer. Pero Jesús no permite que la necesidad del hombre se reduzca al pan, a las necesidades biológicas y materiales. «No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios» (Mt 4,4; Dt 8,3).

—El pan multiplicado milagrosamente nos recuerda el milagro del maná en el desierto y, rebasándolo, señala al mismo tiempo que el verdadero alimento del hombre es el "Logos", la Palabra Eterna, el sentido eterno del que provenimos y en espera del cual vivimos.

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

viernes, 27 de marzo de 2015

"Yo soy Hijo de Dios". Primeras reacciones en Jerusalén


Hoy, a las puertas de la Semana Santa, Juan nos sumerge en el ambiente pre-pascual. En un primer momento, la aparición de Jesús y del movimiento que se estaba formando en torno a Él había despertado escaso interés en las autoridades del Templo.

La situación cambió con el Domingo de Ramos: el homenaje mesiánico a Jesucristo durante su entrada en Jerusalén; la purificación del Templo con las palabras que interpretaban este gesto, que parecían anunciar el fin del Templo como tal y un cambio radical del culto; las intervenciones de Jesús en el Templo, en las que se podía percibir una reivindicación de plena autoridad; los milagros que hacía y la creciente afluencia del pueblo hacia Él… eran hechos que ya no se podían ignorar.

—Juan habla con más detalle de una reunión del Sanedrín —antes del Domingo de Ramos— para deliberar sobre el "caso" de Jesús (cf. 11,47-53). El motivo inmediato fue el movimiento popular surgido después de la resurrección de Lázaro. ¡Jesús, confieso que eres Dios!

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

martes, 17 de marzo de 2015

El cuarto Evangelio no procede del "gnosticismo"

Hoy, meditando esta escena, analizamos el origen del cuarto Evangelio, cuya peculiaridad ha llevado a la investigación crítica moderna a dudar de su carácter "histórico", considerándolo una "reconstrucción teológica" tardía (posterior a los Apóstoles). Pero algunos papiros del siglo II, hallados en Egipto, demostraron que debió haberse escrito ya en el siglo I…

Algunos autores (Bultman…) afirmaron que las líneas maestras del cuarto Evangelio procederían del "gnosticismo". Pero la "gnosis", históricamente, apareció como movimiento espiritual no antes de finales del siglo I. Finalmente, la investigación sobre Juan ha confirmado que este Evangelio: 1º se basa en un conocimiento extraordinariamente preciso de lugares y tiempos (propio de alguien perfectamente familiarizado con la Palestina del tiempo de Jesús); 2º su argumentación parte del Antiguo Testamento, y está profundamente enraizada en el judaísmo de la época.

—El Evangelio de Juan nos dice, expresamente, que se remonta a un testigo ocular del Crucificado: "El que lo vio da testimonio (…) y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis" (Jn 19,35).

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano).

sábado, 3 de mayo de 2014

Mujer, ¿Por qué lloras? ¿A quien buscas?


(Breve Comentario, al Evangelio de Juan 20, 11 -18)

Inevitablemente, el primer día de la semana nos recuerda el primer día de la creación, cuando Dios separó las tinieblas de la luz: “y llamó Dios a la luz «día», y a la oscuridad la llamó «noche». Y atardeció y amaneció: día primero.” (Gn. 1,5).

La búsqueda, protagonizada por María de Magdala, del cuerpo de Jesús en el sepulcro, acontece según el relato joánico “cuando todavía estaba oscuro” (Jn. 20,1b). Por elemental observación comprendemos que es el alba la última hora de la noche en la cual existe a la vez luz y tiniebla: pues aunque el sol ya ilumina el cielo, su brillo aún no aparece sobre la tierra.